La advertencia nuclear de Putin es directa y explícita

MK BHADRAKUMAR, EX DIPLOMÁTICO INDIO

Sería un engaño catastrófico por parte de los dirigentes occidentales (y también de la opinión pública) no captar toda la importancia de la severa advertencia de Putin. Miremos con cuidado , Moscú quiere decir lo que ha estado diciendo, es decir, que considerará el despliegue de tropas occidentales en Ucrania por parte de los países de la OTAN como un acto de guerra. 

El espectro del Armagedón se ha planteado con tanta frecuencia durante los dos años de la guerra en Ucrania que la referencia a él en el discurso sobre el estado de la unión del presidente ruso Vladimir Putin el jueves tenía un tono familiar. Aquí radica un riesgo: que el público occidental juzgue erróneamente que Putin sólo estaba “asustando con que viene el lobo”. 

Hay que señalar tres cosas desde el principio. En primer lugar, Putin ha sido explícito y directo. Está avisando con antelación de que está obligado a responder con capacidad nuclear si el Estado ruso se ve amenazado. Evitando insinuaciones o alusiones oscuras, Putin en realidad hizo una declaración sombría de importancia trascendental. 

En segundo lugar, Putin se dirigía a la Asamblea Federal , a la crème de la crème de la elite rusa, y su discurso  con seriedad a toda la nación que el país podría verse empujado a una guerra nuclear para su autopreservación. 

En tercer lugar, sus palabras aparecen un contexto que ha sido provocado por estadistas occidentales imprudentes e impetuosos que están desesperados por evitar una inminente derrota en una guerra, que comenzaron con la intención declarada de destruir la economía de Rusia y crear tal nivel de inestabilidad que “ lograria un cambio de régimen en el Kremlin”. 

En realidad, el pronóstico del secretario estadounidense Lloyd Austin, el jueves en una audiencia en el Congreso en Washington, que “la OTAN se enfrentará a Rusia” si Ucrania era derrotada es la manifestación de una situación a la que se enfrenta la Administración Biden después de haber llevado a Europa al borde de una derrota abismal en Ucrania. Una Europa que ahora tiene graves incertidumbres sobre su recuperación económica como consecuencia de su desindustrialización y del estrepitoso fracaso de las sanciones contra Rusia. 

Dicho claramente, lo que Austin expresó es que si Ucrania pierde, la OTAN tendrá que ir contra Rusia, ya que de lo contrario la credibilidad futura de la alianza occidental estará en peligro. Es un llamado a Europa a unirse para una guerra continental. 

Lo que el presidente francés Emmanuel Macron declaró a principios de la semana pasada también fue una expresión de esa misma mentalidad, pero esta vez provocó una tormenta al insinuar el envío de tropas terrestres para ayudar a Kiev. 

Para citar a Macron: “Hoy no hay consenso para enviar tropas terrestres oficialmente pero… no se descarta nada. Haremos todo lo que sea necesario para garantizar que Rusia no pueda ganar esta guerra. La derrota de Rusia es indispensable para la seguridad y la estabilidad de Europa”. 

Macron habló después de una cumbre de 20 países europeos en París, donde un «documento restringido» en discusión implicaba «que varios estados miembros de la OTAN y la UE estaban considerando enviar tropas a Ucrania de forma bilateral», según declaraciones del primer ministro eslovaco, Robert. Fico. 

R. Fico dijo que el documento «produce escalofríos», ya que implica que «varios estados miembros de la OTAN y la UE están considerando enviar tropas a Ucrania de forma bilateral». 

La revelación de Fico no habría sido una sorpresa para Moscú, que ahora ha hecho pública la transcripción de una conversación confidencial entre dos generales alemanes, el pasado 19 de febrero, en la que se discutía un posible ataque al puente de Crimea con misiles Taurus y un posible despliegue de tropas alemanas en Ucrania. Esta revelación conocida hace dos días viene a contradecir todos los desmentidos públicos del Canciller Olaf Scholz.

Muy acertadamente, el Ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergey Lavrov, calificó la transcripción como «una revelación escandalosa». Curiosamente, la transcripción revela que militares estadounidenses y británicos ya están desplegados en Ucrania (algo que Moscú ha estado alegando durante meses) y también otros detalles altamente preocupantes.  

Este es el momento de la verdad para Rusia. Después de aprender a vivir con el envío constante del armamento occidental suministrado a Ucrania (que ahora incluye misiles Patriot y aviones de combate F-16); después de haber señalado en vano que cualquier ataque a Crimea o a cualquier territorio ruso seria traspasar una línea roja; después de ingnorar por cautela la participación de Estados Unidos y el Reino Unido en operaciones para llevar la guerra a territorio ruso, la declaración beligerante de Macron la semana pasada ha sido la gota que colmó el vaso para el Kremlin. 

En dos líneas lo que dijo Macron fue anunciar un futuro despliegue de tropas occidentales para luchar y matar a soldados rusos y conquistar territorios en nombre de Kiev. 

La respuesta de Putin

En el discurso del jueves, que estuvo dedicado casi en su totalidad a una hoja de ruta enormemente ambiciosa para abordar los problemas sociales y económicos bajo la nueva normalidad que Rusia ha logrado incluso bajo condiciones de sanciones occidentales, Putin lanzó una advertencia a todo Occidente. poniendo armas nucleares sobre la mesa. 

Putin subrayó que cualquier (mayor) transgresión de las reglas básicas no escritas sería inaceptable: que si bien Estados Unidos y sus aliados de la OTAN brindan asistencia militar a Ucrania  no atacan por el momento el suelo ruso y no participan directamente en combates; En este escenario Rusia se ha  limitado a utilizar armas convencionales. 

Básicamente, la idea central de los comentarios de Putin reside en su negativa a aceptar un destino para Rusia, en términos existenciales, impuesto por Occidente. El pensamiento detrás de este principio no es difícil de comprender. 

En pocas palabras, Rusia no permitirá ningún intento por parte de Estados Unidos y sus aliados de remodelar la actual situación del frente con personal militar de la OTAN respaldado por armamento avanzado y capacidades satelitales. 

Putin ha puesto la pelota firmemente en el tejado occidental para decidir si la OTAN se arriesgará a una confrontación nuclear, lo que por supuesto no es la elección de Rusia. 

El contexto en el que se está desarrollando todo esto ha sido planteado concisamente por el líder de un país de la OTAN, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, mientras se dirigía a un foro de altos diplomáticos en Antalya el fin de semana: “los europeos, junto con con los ucranianos están perdiendo la guerra y no tienen idea de cómo encontrar una salida a esta situación”. 

Orban dijo: «Nosotros, los europeos, estamos ahora en una posición difícil», y agregó que países europeos han tomado el conflicto en Ucrania «como su propia guerra» y se han dado cuenta tardíamente que el tiempo no está del lado de Ucrania. “El tiempo está del lado de Rusia. Por eso es necesario detener las hostilidades de inmediato”. 

Y el premier de Hungría agregó : “Si crees que esta es tu guerra, pero el enemigo es más fuerte que tú y tiene ventajas en la batalla, en este caso estás en el campo de los perdedores y no será una tarea fácil encontrar una salida a esta situación. Ahora nosotros, los europeos, junto con los ucranianos, estamos perdiendo la guerra y no tenemos idea de cómo encontrar una salida a esta situación. Este es un problema muy serio.» 

Éste es el quid de la cuestión. En estas circunstancias, la conclusión es que sería un engaño catastrófico por parte de los dirigentes occidentales (y también de la opinión pública) no captar toda la importancia de la severa advertencia de Putin. Miremos con cuidado , Moscú quiere decir lo que ha estado diciendo, es decir, que considerará el despliegue de tropas occidentales en Ucrania por parte de los países de la OTAN como un acto de guerra. 

Sin duda, si Rusia tuviera una derrota militar en Ucrania a manos de las fuerzas de la OTAN, las regiones de Donbass y Novorossiya corren el riesgo de ser subyugadas una vez más, y eso amenazaría la estabilidad y la integridad del Estado ruso, y desafiaría la legitimidad de los propios dirigentes del Kremlin, donde la cuestión del uso de armas nucleares puede volverse una alternativa. 

Para dejar claro este punto, Putin echó un vistazo al inventario ruso que confirma su superioridad nuclear y que Estados Unidos no puede igualar. Y además desclasificó información ultrasecreta: “Continúan los esfuerzos para desarrollar nuevos sistemas de armas, y esperamos escuchar aún más sobre los logros de nuestros investigadores y fabricantes de armas”

Observatorio de la Crisis

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