La movilidad de la población y la construcción

Omar Marroquín Pacheco
Derivado de la crisis económicas, emergencias sanitarias y desastres naturales,
seguidos de conflictos sociales, desacuerdos políticos y búsqueda de nuevos
lugares para vivir, han sido los motivos a lo largo de la historia para producir el
desplazamiento de cientos de cientos de miles de personas. El resultado son
cambios de residencia, de hábitat y de cultura.
Los grandes flujos migratorios han permitido que las poblaciones a nivel urbano,
crezcan a ritmos históricos. Sin embargo nos encontramos con que las ciudades,
se constituyen en grandes consumidores de energía y productoras de emisiones
negativas para la calidad de vida de sus habitantes, además se tienen otras
particularidades: tres de cada cinco personas corren un alto riesgo de sufrir un
desastre natural (situación que se agrava cada día más frente a la urgencia
climática).
La pandemia actual así como el uso de la tecnología, pareciera acentuar aún más
las tendencias sobre una inminente migración hacia los suburbios, en busca
primeramente de un bienestar económico y espacios privados y naturales para el
desarrollo de sus actividades. La pregunta es: ¿Cómo los arquitectos, urbanistas y
planificadores se están preparando para esto?
El mensaje es claro: la migración es un tema que hoy los arquitectos y urbanistas
deben de atender de forma urgente. Por estos motivos, es importante establecer
cómo se cree que la migración definirá a la arquitectura del futuro.
La migración ha tenido un impacto en la arquitectura, puesto que dada la cantidad
tan grande de personas que se mueven tanto del campo a la ciudad como en forma
internacional, se pretende que todos tengan un lugar al cual llegar. Esto lo que
exige es desarrollar sistemas constructivos que requieren menos mano de obra y se
pueda construir más rápido, claro que cumpliendo con todas las normativas
requeridas por los entes reguladores de la construcción.
La arquitectura es una respuesta a un momento social o histórico que ocurrió,
ocurre y ocurrirá. La migración es un evento social que siempre ha existido en
mayor o menor medida y siempre es una variante de la historia de muchos pueblos,
ahora bien la pregunta ¿Cómo la migración de hoy contribuirá a la arquitectura de
la mañana? Este hecho nos llevará a desarrollar una arquitectura mucho más
funcional y a una nueva forma de experimentar los espacios.
La migración es parte de nuestro diario vivir siempre estará presente, siempre
irrumpe, lo queramos o no, en todos los espacios. Es importante recalcar en el
hecho inevitable de la multiculturalidad que produce el fenómeno migratorio, la cual
tiene que ser tomada en cuenta a la hora de proyectar en el territorio.
Para poder compatibilizar este hecho es indispensable que la que la arquitectura del
mañana contribuya a la migración de hoy, Por lo que debe existir una planeación del
territorio que facilite la convergencia de las personas y sus culturas, tratando de
integrar mediante propuestas que abarquen todas las aristas, la cultura, territorio,
costumbres, como moda de vida de todas las personas, Generando un vínculo
cultural en lo tangible que es primordial para que la arquitectura contribuya con tan
trascendental el fenómeno.
Se debe entender que las olas migratorias tienen un efecto especial en la expansión
de la mancha urbana, la ciudades tienden a centralizarse y densificación de una
manera desmedida y problemática, este crecimiento orgánico por denominarlo de
alguna manera, es una parte importante del problema. Esta mancha urbana que se
extiende desmedidamente, es un causante de muchos de los problemas
ambientales que actualmente nos perjudican.
Uno de los planteamientos que debe de desarrollarse es pensar en la
descentralización de estos grandes focos poblacionales, la creación de poblaciones
autónomas a las grandes ciudades, ya que al tener diferentes espacios que tengan
el acceso a servicios básicos, las poblaciones no dependen de un solo punto para la
resolución de sus necesidades básicas.


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