Colombia: el Pacto Histórico hace historia

Miguel Ángel Sandoval
La gran lección que nos deja la primera vuelta en las elecciones presidenciales de Colombia es que el TSE de allá funcionó como debe ser y un par de horas después del cierre de las urnas tuvimos resultados. En tiempo real recibí dos cuadros con los resultados. Y ello se debe festejar, pues a pesar de los augurios sobre la polarización, o sobre la violencia que debía ocurrir en ese proceso, lo que hubo fue una elección que a dos o tres horas dio resultados finales.

La victoria electoral de Gustavo Petro y Francia Márquez, los candidatos del Pacto Histórico, es inobjetable. Tiene 12 puntos sobre su adversario, que no fue el típico uribista, sino un caso de eso que se denomina la antipolítica, o si se prefiere, un outsider, que en pocos minutos recibió el apoyo del gobierno actual, del uribismo y de los barones de la oligarquía colombiana. Algo que dice mucho del temor que se instaló en la histórica derecha recalcitrante de ese país.

La segunda vuelta prevista para el 19 de junio debe presentar un cuadro que en síntesis es el que sigue: Petro y Francia deberían continuar ampliando su ventaja, pues en sectores que se ausentaron en la primera vuelta, la idea que cobra fuerza es aquella de que sí se puede derrotar a la oligarquía de ese país. Mientras que el candidato que va en segundo lugar tiene la tarea, por cierto cuesta arriba, de intentar superar esos 12 puntos de desventaja que tiene con Gustavo Petro y Francia Márquez. Es algo posible, pero en el caso de Colombia me parece que es una misión imposible.

La otra gran lección que nos deja la primera vuelta de las elecciones colombianas es que la oligarquía tradicional, los señores de la finca, los conservadores a ultranza, los amigos de la oligarquía chapina, perdieron de forma apabullante. En efecto, la derrota es histórica, pues el segundo lugar, alguien emergente, no expresa bien los intereses, las fobias y las filias de la oligarquía derrotada. Por ello la derrota del uribismo representada por Fico Gutiérrez debe ser valorada en toda su dimensión. Es una gran victoria de la paz.

Y la gran lección para nosotros es el Pacto Histórico, construido en este proceso, que refleja la complejidad de las fuerzas progresistas que optaron por agruparse y dar la batalla juntos. Por ello el significado de la victoria alcanzada. Es una lección de realismo político, de compromiso compartido, de apuesta conjunta. Y, sobre todo, de alianzas posibles y necesarias. En la elección de segunda vuelta del 19 de junio veremos un gran cambio en Colombia. Yo apoyo esa vaina.

fuente El Periódico


telegram

Comparte, si te gusto