Balcanización de divisas y bipolaridad del sistema financiero: dólar versus yuan

Alfredo Jalife-Rahme

Más allá del desenlace bélico en Ucrania, lo que está en juego es el nuevo orden mundial (NOM). En eso concuerdan, con cosmogonías antagónicas, el ex presidente de Rusia Dmitry Medvedev (DM) y el presidente de Estados Unidos Joe Biden. DM delinea cómo Rusia, China e India configuran el NOM: «Acabó el mundo unipolar. Estados Unidos no es más el dueño del planeta» (https://bit.ly/3NMv6s2).

Ante la secta globalista de Business Roundtable (https://bit.ly/3j6lFFJ), en vísperas de su malograda visita a Polonia, Biden sentenció que su país «deberá liderar un NOM de países libres» (sic), que el monetarista Steve Forbes arguye deberá ser un «sistema monetario del tipo Bretton Woods» (https://bit.ly/36QJsXW), mientras el israelí-estadunidense Larry Fink, mandamás de BlackRock, oficiaba las exequias de la globalización (https://bit.ly/37j71Iq). Llega a su fin el «bono hegemónico» de Estados Unidos (https://bit.ly/3LH0czs), que descuelga en forma parasitaria alrededor del 10 por ciento del PIB global (95 billones de dólares), lo que constituye un poco menos de ¡la mitad del PIB de Estados Unidos (de casi 25 billones de dólares)!

Hace nueve años comenté, citando el libro clásico Caos y orden en el sistema mundo moderno, de Giovanni Arrighi y Beverly Silver (https://bit.ly/35J2v5R), que «los cambios del orden financiero del momento se han definido, desgraciadamente, por la vía militar». En un reciente video, aduje que la principal fortaleza de Estados Unidos todavía lo constituye el sistema financierista global que domina –al unísono de la anglósfera con La City en Londres– mediante sus tres pilares financieros (https://bit.ly/3LK7rql) todavía infranqueables: 1) el dólar, 2) el Swift y 3) Chips (no confundir con los semiconductores), el mayor sistema de compensación del dólar del mundo con casi 2 billones de dólares en pagos domésticos e internacionales al día (https://bit.ly/3KcbAm6).

Resulta y resalta que han fracasado las «sanciones catastróficas» de Biden, ya que el rublo se ha recuperado de manera espectacular al pasar de 150 a 85 por dólar, mientras India intercambia sus rupias por el petro-rublo y, Arabia Saudita —cuyo rey Salmán no le contestó inverosímilmente el teléfono a Joe Biden, lo que de facto aniquiló al petrodólar después de 75 años–, mediante transacciones de su divisa el rial con el petro-yuan (https://bit.ly/35HCPq4).

El «nombre del juego» no es solamente el control monetarista, sino –hoy más que nunca– el dominio de los energéticos, alimentos y otras materias primas estratégicas, cuando Biden anunció la liberación de un millón de barriles diarios en un lapso de seis meses del petróleo de sus «reservas estratégicas» (https://on.ft.com/3LIR79d). Las «sanciones catastróficas» de Biden, más oleo-selectivas de parte de Alemania –principal superpotencia geoeconómica de la Unión Europea–, ostentan ya un «efecto bumerán» cuando amenazan ya a «erosionar el dominio del dólar estadunidense», según Gita Gopinath, primera vicedirectora ejecutiva del FMI, quien considera la «emergencia de pequeños (sic) bloques de divisas con base al comercio entre grupos separados (sic) de países» (https://on.ft.com/3jfpvfD).

El economista contestatario Michael Hudson asevera que «se acabó la hegemonía del dólar estadunidense» cuando la «economía mundial se fracturó en dos (sic) partes, una dolarizada y la otra en países que no siguen las políticas neoliberales que Estados Unidos insiste a sus aliados deben seguir. Asistimos al nacimiento (sic) de una nueva economía mundial dual» (https://bit.ly/3Kj2O6j).

Martin Wolf (MW), editor en jefe del Financial Times, portavoz del globalismo neoliberal, advierte la inminencia de «un nuevo mundo de desorden de divisas» cuando el «renminbi chino puede ser un adversario del dólar estadunidense, sin sustituirlo» (https://on.ft.com/3DIKbpS). MW admite a regañadientes que «pueden emerger dos (sic) sistemas monetarios, uno occidental y otro chino, operando en formas diferentes y con traslapes inconfortables».

Asistimos a una nueva bipolaridad geoestratégica regional: Estados Unidos/OTAN/Unión Europea frente al eje euroasiático de Rusia y China, cada uno con sus respectivos aliados (https://bit.ly/3uc9Cgt).

http://alfredojalife.com
La Jornada


telegram

Comparte, si te gusto