Diez claves para leer la investigación #MiningSecrets

Fuentes: Prensa Comunitaria

Una investigación amplia, densa, trabajada por 65 periodistas en dos decenas de medios de 16 países diferentes.

A lo largo de esta semana, desde el domingo 6 de marzo, dos plataformas periodísticas guatemaltecas Prensa Comunitaria y The Store Project y algunos de los medios de comunicación más prestigiosos del mundo, coordinados por Forbidden Stories, han publicado reportajes extensos sobre varios de los secretos más oscuros que el Proyecto Minero Fénix, manejado por la Compañía Guatemalteca de Níquel (CGN) y Pronico para la multinacional ruso-suiza Solway, ha guardado durante años.

Las publicaciones están basadas, en buena medida, en una filtración masiva de más de 8 millones, es decir dos teras, de documentos de Solway Investment, de la Compañía Guatemalteca de Níquel y de Pronico, las tres empresas relacionadas con el Proyecto Minero Fénix en El Estor, Izabal. Esta filtración es asumida por el equipo de hacker llamado “Guacamaya Roja”. Los documentos de la filtración fueron un primer insumo, luego vino un trabajo periodístico de meses para verificar la autenticidad de estos, para contrastar en el terreno la información contenida en los miles de correos electrónicos, memos, hojas de cálculo, presupuestos, órdenes de compra, mediciones de metales en las aguas del Lago de Izabal y en el aire de El Estor, y transacciones bancarias, entre otros datos contenidos en la filtración.

En el caso de los medios guatemaltecos involucrados, la información documental sirvió para corroborar cosas que la población Maya Q´eqchi´ ha denunciado y que se han reportado sobre la minera de Solway/CGN/Pronico en El Estor desde hace años.

Es, esta, una investigación amplia, densa, trabajada por 65 periodistas en dos decenas de medios de 16 países diferentes. Dejamos aquí diez claves que pueden ayudar a la lectura de estos reportajes:

La mina canalizó dinero a través de una fundación privada para hacer donaciones –“apoyos estratégicos”- a actores que considera clave para mantener su operación sin obstáculos. Entre esos actores están la Policía Nacional Civil, el Ejército de Guatemala, funcionarios municipales en El Estor y líderes indígenas comunitarios que recibieron dinero para adelantar en el terreno la agenda de la minera.
La mina ha tenido una relación constante con sucesivos gobiernos de Guatemala. Directivos de Solway enviaron cartas e hicieron cabildeo con los gobiernos de Otto Pérez Molina, Jimmy Morales y Alejandro Giammattei para, entre otras cosas, pedirles despliegues de la fuerza pública en El Estor y, en algunos casos, estados de sitio. Tanto Morales como Giammattei decretaron estados de sitio después de que la mina lo pidió.

Uno de los principales apoyos de los gobiernos de Morales y Giammattei a la mina ha sido a través del Ministerio de Energía y Minas, que permitió que el Proyecto Fénix continuará operando a pesar de que, en 2019, la Corte de Constitucionalidad ordenó el cierre de la explotación de esa licencia en El Estor. Documentos de la filtración muestran que, contrario a lo dicho públicamente por la empresa, la mina siguió funcionando y que en 2019 informó internamente que ese año había sido uno de los mejores en términos de producción.

Los documentos de la filtración prueban que la minera recibió apoyos de funcionarios municipales en El Estor, quienes han sido señalados e investigados en múltiples casos de corrupción. En general, hay documentación que prueba que el esquema de corrupción que involucra a la minera y al Estado existe en todos los niveles, desde el gobierno central en Ciudad de Guatemala hasta oficinas del poder municipal y al menos un juez en Puerto Barrios. Los documentos también prueban que la mina entró en tratos con una empresa asociada al clan Mendoza de Izabal, señalado judicialmente por delitos de narcotráfico.

Estudios internos realizados por la mina en las aguas del Lago de Izabal y en el aire del Estor revelaron presencia de metales pesados en cantidades que, en algunos casos, sobrepasan los límites permitidos por estándares internacionales de minería. Algunos de los minerales detectados en grandes cantidades son cromo, níquel y uranio. La mina ha asegurado que la presencia de estos elementos en el agua se debe a fenómenos naturales, como las lluvias constantes en El Estor. Sin embargo, documentos de la filtración muestran que la mina hizo planes para esconder esta información.

La mina ha tenido una relación violenta con las comunidades Maya Q’eqchi, que son poblaciones originarias en El Estor y en aldeas y municipios aledaños en Izabal y Alta Verapaz. Es una relación basada en la construcción de una narrativa que pinta a quienes se oponen a la mina como usurpadores y criminales. Para lograr esto, la empresa ha invertido dinero y recursos para espiar y controlar, que incluyen la elaboración de estrategias para perfilar a los pobladores, agruparlos en listas de acuerdo con su posición respecto a la mina e incluso para montarles casos que, luego, se han convertido en acusaciones criminales del Ministerio Público.

La violencia de la mina hacia las comunidades no ha sido exclusiva de Solway. En 2007, cuando el proyecto Fénix era propiedad de la canadiense Hudbay Minerals, un grupo de guardias contratados por la mina violaron a varias mujeres en la comunidad conocida como Lote 8. Por esas violaciones hay un juicio abierto en Canadá. El patrón de violencia continuó cuando Solway adquirió la licencia Fénix, y ha incluido, entre otras acciones, desalojos violentos y el asesinato de un pescador a manos de la PNC durante una protesta contra la mina.

A instancias de la mina, el Estado de Guatemala ha perseguido y acosado a periodistas guatemaltecos y extranjeros. En el caso de tres periodistas Maya Q’eqchi’ que han cubierto acontecimientos relacionados a la mina, el acoso directo de la empresa ha incluido el montaje de campañas de desprestigio y el perfilamiento, según prueban documentos en la filtración. A un periodista Q’eqchi’ perfilado por la mina como adversario, el Ministerio Público le montó una persecución criminal. A otro que cubrió la represión de la PNC a opositores a la mina en octubre de 2021, las autoridades guatemaltecas le allanaron la vivienda durante el estado de sitio decretado por el gobierno Giammattei ese mes. La persecución incluyó fotografiarlos y filmarlos y hasta fue utilizado un dron a tales efectos.

No hay, en la filtración, pruebas directas de dádivas al presidente Alejandro Giammattei por parte de Solway. Sí hay pruebas de que Solway tiene una relación comercial estrecha con Mayaniquel, la otra empresa de capitales rusos que opera en El Estor y que, según una investigación abierta por la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) en 2021, sí entregó al presidente de Guatemala un soborno millonario en abril de ese año. En la filtración hay documentos que prueban que Solway/CGN/Pronico y Mayaniquel usan de manera conjunta el Puerto Santo Tomás de Castilla. Mayaniquel ofreció al presidente a Giammattei un trato para obtener la concesión de una parte del puerto, la cual el gobierno desestimó tras el escándalo por el supuesto soborno al presidente.

Los medios involucrados en la investigación, a través de Forbidden Stories, enviaron amplios cuestionarios a Solway y a autoridades guatemaltecas mencionadas en la filtración. La empresa respondió a través de Pronico en Guatemala; en algunos casos negó los hallazgos y en otros evadió las respuestas. La mayoría de los funcionarios guatemaltecos no respondió o lo hizo con evasivas.

Fuente: https://www.prensacomunitaria.org/2022/03/diez-claves-para-leer-la-investigacion-miningsecrets/

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