China, India, Pakistán e Irán rechazan las sanciones catastróficas de Biden vs Rusia

Alfredo Jalife-Rahme
Como en las guerras de todos los tiempos y lugares, hoy cunde frenéticamente la infodemia rusófoba en “Occidente (whatever that means)” que da «unánimemente» (https://bit.ly/3ITZa2c) por derrotado a Putin –soliloquio infodémico que no es compartido en la mayor parte de Oriente y África (https://bit.ly/3MBAXQv), y parcialmente en Latinoamérica, menos por Michael Hudson, prestigiado economista de EU: «La veloz autodestruccion del imperio estadunidense» (https://bit.ly/3tETKBI).

Para que Biden se haya tenido que humillar con el exorcizado régimen chavista de Maduro en Venezuela –ayer «malos», hoy «buenos»– significa que las selectivas «sanciones catastróficas» no están funcionando como esquematizaron los estrategas del Partido Demócrata –congénitamente rusófobo (https://bit.ly/3sRrix3)– que aplican ciegamente los vetustos axiomas geopolíticos del británico McKinder y del polaco Brzezinski.

A ocho meses de las cruciales elecciones intermedias –en medio de las incoercibles hiperinflación, crisis migratoria y criminalización urbana–, Biden asestó sus «sanciones catastróficas», que ya incluyen el petróleo y el gas rusos como «crimen y castigo» (https://bit.ly/3vM34GF) y que no son seguidos selectiva y cómodamente en ese rubro energético por la Unión Europea (UE): menos por Alemania (https://bit.ly/3sRD6zp), lo cual hubiese significado su suicidio infantil.

Ni así mejora la popularidad de Biden: cuando en ese mismo instante su desaprobación alcanzó 58 por ciento (https://bit.ly/37j3pXf), mientras la impopularidad de su principal aliado, el premier británico Boris ­Johnson, ostenta un patético rechazo de 70 por ciento (https://bit.ly/3HYZqLL).

Se trata de una «guerra geoestratégica» que rebasa los vulgares maniqueísmos caver­nícolas y el ámbito terrenal ucranio: está en juego la configuración del Nuevo Orden Mundial multipolar que empieza a esbozarse (https://bit.ly/3tEh8iE).

China, dotada con 350 bombas nucleares, mantiene «más sólida que una roca» su alianza geoestratégica con Rusia”, según su canciller Wang Yi (https://bit.ly/3tICaN0). China –con óptimas relaciones con Kiev– «urgió a EU a dar una explicación de sus laboratorios biológicos en Ucrania» (https://bit.ly/3I78D57).

El primer ministro Imran Kan (IK) –graduado en Oxford y campeón de su equipo en el Mundial de Críquet–, de Pakistán (gran aliado de China), dotado con 165 bombas nucleares y una población de 238 millones (en su mayoría islámicos sunnitas), arremetió contra «Occidente por tratar a los paquistaníes como esclavos (sic)», debido a que no condenó a Rusia (https://bit.ly/34p2L9i).

La trascendental visita del premier IK al Kremlin se escenificó en medio del conflicto Rusia/Ucrania, con el fin de conseguir abastecimiento del gas ruso mediante la construcción de un gasoducto (https://bit.ly/34qw77p).

La teocracia chiíta de Irán –a punto de concretar un acuerdo con Biden de su contencioso nuclear (https://bit.ly/3sT58L1): ¡paradójicamente, con bendición (sic) rusa!– «condenó las provocaciones de la OTAN (sic)» en Ucrania contra Rusia (https://bit.ly/3HTx2uA).

Gilbert Doctorow (GD), máximo experto sobre Rusia –de Harvard y con doctorado en la Universidad de Columbia–, aduce que la visita de Putin a India el pasado 6 de diciembre (https://bit.ly/35Y9qYv) fue de «similar importancia» a su visita a Beijing el 4 de febrero (https://bit.ly/3pNGz0c): el «mercado (sic)» indio puede jugar un papel decisivo en el epílogo de la reconfiguración de la política global a que dio pie la guerra Rusia/Ucrania (https://bit.ly/3IWNyeC)”.

GD aduce que «del cambiante equilibrio de poder emergerá el fin formal de la hegemonía global de EU y su momento unipolar» cuando el “mundo será bipolar: (…) por un lado, EU y la UE, y del otro lado, Rusia/China”. Aquí, “India puede jugar un papel determinante: (…) dirigiendo el nuevo orden mundial al ­multipolarismo”.

India, previo miembro conspicuo de los países «No-Alineados», posee 156 bombas nucleares, cuando la esencia teológica del hinduismo (80 por ciento de su población de mil 339 millones) es politeísta y plural.

El mundo será multipolar o no lo será.

http://alfredojalife.com
Fuente La Jornada


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