El envejecimiento de Facebook: el declive de la que fue la gran red social

Mariano Yberry

Facebook, la que fuera la gran red social que cambió la dinámica de internet, perdió usuarios activos por primera vez desde 2004 al pasar de 1.930 millones de usuarios activos a 1.929 millones, lo que ha sido tomado como el inicio del declive de la empresa fundada por Mark Zuckerberg.

En 18 años esta plataforma pasó de ser un proyecto escolar con un puñado de estudiantes de Harvard a una empresa con más de 68.000 empleados, más de 2.810 millones de usuarios promedio mensuales en todas sus plataformas disponibles en 112 idiomas, en las que la gente lo mismo puede compartir sus fotos de vacaciones familia y amigos, opiniones políticas y culturales y hasta vender sus productos u ofrecer sus servicios.

A pesar de su trascendencia y de que aún se mantiene como una de las 10 empresas más importantes en el ramo tecnológico con un valor de 599.000 millones de dólares, según la CNBC, la pérdida de usuarios activos y la arriesgada apuesta por el Metaverso han puesto en duda la continuación del cara libro.

La desconfianza se reflejó en los mercados donde las acciones de Meta —el conglomerado que reúne a Facebook, Instagram y WhatsApp— se desplomaron casi 26% y representaron una pérdida del valor bursátil de la compañía por 230.000 millones de dólares.

Aunado a ello, y tal como lo reconoció Zuckerberg al presentar los resultados financieros de Meta del último trimestre del 2021, Facebook enfrenta a redes sociales como TikTok, la cual se ha posicionado como una de las favoritas de la generación Z (personas que nacieron entre 1996 y 2005) y como la aplicación más descargada de 2021.

Sin embargo, contrario a lo que podría pensarse, Facebook está lejos de estar en crisis, sus ingresos anuales totales crecieron un 37% en el 2021 hasta alcanzar los 117.929 millones de dólares, de los cuales, el 97% fueron por ingresos publicitarios.

Para el catedrático de la UNAM Rubén Vázquez, la pérdida de usuarios activos es un «rasponcito» para Meta, pues se esperaba que la compañía tuviera ciertas pérdidas por la fuerte inversión que realizó a finales de 2021 para el Laboratorio de Realidad Virtual, encargado de la creación del Metaverso, y a la cual se destinaron más de 10.000 millones de dólares.

«Facebook vive de pequeños negocios, de pymes, es decir, de la farmacia de la esquina, del restaurante del barrio, de la neni que andan ofreciendo sus mercancías, y que no necesariamente representan a esos grandes capitales (…). La empresa no está en crisis», agregó.

El especialista considera que la pérdida de usuarios es una consecuencia directa del envejecimiento de la red social y sus primeros usuarios (los llamados millennials tardíos), pero también se deriva de los escándalos por manejo de datos que ha enfrentado en los últimos años.

Para el filósofo de la UNAM Ernesto Priani, especialista en humanidades digitales, ello se suma el desengaño que vivieron sus usuarios al darse cuenta no sólo de los límites de la plataforma, sino de la forma en la que maneja lo datos personales.

«Al principio pensábamos que las [redes sociales] nos deshumanizaban y después nos dimos cuenta que no, que no deshumanizan, pero los peligros eran otros. El peligro era que nos espiaban, que íbamos dejando un rastro social que podía tener consecuencias para nuestra vida laboral porque las opiniones pueden afectar tu vida social», señala.
Envejecer con una red social

Lo que empezó como otra forma de entretenimiento en internet terminó por inmiscuirse en la cotidianidad de la sociedad lo que ha influido en la forma en la que nos comunicamos, en la que creemos que hacemos política, pero sobre todo, en la forma en la que entendemos nuestras emociones y recuerdos.

Para Darío Vázquez, el desencanto de las nuevas generaciones por Facebook se debe a una cuestión de privacidad: no quieren estar en la misma red social que sus familiares. Al mismo tiempo, son jóvenes que ya no buscan «esta exposición sociodigital como parte de su crecimiento y de la definición de sus pertenencias sociales»

De acuerdo con Statista, el 47,4% de los usuarios de TikTok en EEUU tienen entre 10 y 29 años, mientras que en Facebook este grupo sólo representa menos del 20% de sus usuarios.

Mientras que la tendencia en TikTok es realizar contenido divertido o educativo de una forma más fresca y juvenil, Facebook se relega al contenido familiar y más formal.

«El problema que nos hemos ido dando cuenta con el tiempo es que, por ejemplo, tú pudiste haber creado un perfil de Facebook a los 12 años y ahora tienes 22, lo que no quieres es que la gente vea cómo eras a los 12. A los 12 eras un niño, a los 22 ya eres un adulto», menciona Priani.

La primera gran prueba de Facebook ocurrió en 2018 cuando se reveló que la plataforma había vendido datos personales de más de 50 millones de usuarios a Cambridge Analytica, una consultora política que usó la información en favor de Donald Trump cuando se postuló para presidente de EEUU, en 2016.

El escándalo llevó a Zuckerberg al Congreso de Estados Unidos e impulsó una demanda mundial para regular los servicios de la plataforma y las redes sociales, la cual volvió a ser discutida cuando la exempleada de Facebook Frances Haugen reveló cómo la empresa lucra con la salud mental de los más jóvenes y prioriza sus ganancias ante la seguridad, en 2021.

Los escándalos de Facebook también mostraron que, a pesar del optimismo que generó la participación política en redes sociales, la actividad digital en sí misma no representa una acción política concreta, lo que deriva en otro desengaño para los usuarios.
«Al principio éramos muy ingenuos y pensábamos —además potenciados por las propias redes sociales, como empresa— que esta idea de que la Primavera Árabe fue disparada por las redes sociales. Hoy sabemos que no es cierto, que sí cambió el modo de acción política, pero que la actividad en redes sociales no necesariamente tiene repercusiones políticas significativas si no están amarradas a una acción política en el mundo real», opina Ernesto Priani.

La apuesta de Mark Zuckerberg
Para Rubén Vázquez, Zuckerberg apuesta todo al Metaverso, y a pesar de la enorme inversión con la que se desarrolla el proyecto (5 veces más que lo destinado a Oculus VR y 10 más de lo que costó adquirir Instagram), falta mucha claridad en el proyecto.

«De ser cierto todo lo que hemos escuchado y leído sobre el Metaverso, va a revolucionar de una manera enorme la forma en la que navegamos en internet, y sobre todo en el contexto de la pandemia que nos obligó a una digitalización forzada», comenta.

El Metaverso, que proyecta contar con 1.000 millones de usuarios en 2024, a través de la tecnología de inmersión crear un «mundo paralelo» en el que se pueda jugar y trabajar sólo con las gafas de realidad virtual, casi como una realidad alternativa

En contraste con Darío Vázquez, Priani considera que el Metaverso será un «proyecto fallido» que no logrará su objetivo y lo compara con la tecnología 3D que se implementó en el cine, por lo que descartó que la humanidad esté dando el primer paso hacia una vida 100% virtual, aun con la experiencia de digitalización que se vivió con la pandemia de COVID-19.

Ambos especialistas consultados por Sputnik coinciden en que las redes sociales se irán concentrando en nichos especializados con usuarios que comparten intereses, como lo es ya Twitter o incluso plataformas de live streaming como Twitch, de moda entre la comunidad gamer.

«El hecho de que exista el Metaverso va a detonar la creación de una economía digitalizada —no digital, completamente digitalizada—, es decir, que tú vas a comprar objetos digitales, esto necesariamente tendría que aplicar una regulación que vaya más allá de cualquier Estado-Nación y que sea un conglomerado de naciones tipo la ONU que se encargue de aplicarla», considera Rubén Vázquez.

Fuente: mundo.sputniknews.com/

telegram

Comparte, si te gusto