Cuando el Quetzal y el Cóndor vuelen juntos

Por Ollantay Itzamná* –

En diferentes pueblos de Abya Yala, motivados por los sue ños de integración continental, existen leyendas, mitos, que refieren y estimulan a la comunión libertaria entre los pueblos. Uno de ellos es el deseo poético de: «Un día el Águila volará junto al Cóndor», presente en los relatos orales de varios pueblos.

El Águila es un símbolo de los pueblos del Norte de Abya Yala. El Cóndor es un símbolo de los pueblos del Sur. El mítico sueño performativo del «retorno de los guerreros del arcoíris», que persuade a la articulación de los pueblos en lucha, es otro de los sueños libertarios hecha sentencia.

Para los pueblos milenarios y centenarios de lo que llamamos Guatemala, el Quetzal (ave indómita de mediana estatura, de color verde, cuya cola mide hasta más de 70 cm de largo) simboliza la libertad, la soberanía plena que no conoce fronteras. Y, el deseo poético y ético de que: «Un día el Quetzal volará junto al Cóndor», expresa ese sueño plurinacional de los pueblos del Centro y Sur de Abya Yala de articularse y acompañarse mutuamente en sus luchas emancipatorias.

Pueblos milenarios del Centro de Abya Yala reciben a los sublevados pueblos del Sur

Al concluir el Encuentro Internacional Abya Yala Soberana desde los Movimientos Sociales, realizado en Guatemala ciudad, los días 1 y 2 de diciembre (donde participaron pueblos y movimientos sociopolíticos provenientes de 14 países), dos delegaciones de los pueblos andinos realizaron visitas a las asambleas territoriales de los pueblos Maya y Xinca organizados en resistencia, articulados en el movimiento CODECA.

Dichas asambleas plurinacionales inyectaron entusiasmo, certezas en los proyectos, sueños y luchas compartidas. Sobre todo, complicidad y hermandad en los «vuelos revolucionarios» que mayas, andinos y xincas realizan cual si fuesen quetzales y cóndores volando juntos, en la misma dirección, incluso sin conocerse entre sí, y contra los vientos del Imperio neoliberal y colonial.

Las recepciones asamblearias fueron casi apoteósicas. Desde sus territorios, enviados por sus comunidades, en un ambiente místico, matizado con música, colores de tejidos, y aromatizado con alfombras de hojas de pino, mayas y xincas salieron y esperaron a sus visitantes expectantes y rebosantes de alegría. En algunos casos, los salones comunales quedaron pequeños.

Conversaron y se escucharon mutuamente entre mayas, xincas y andinos. Expusieron, narraron sus realidades históricas y coyunturales. Compartieron sus sueños, proyectos sociopolíticos y esperanzas milenarias que poco a poco van construyendo, incluso contra la voluntad de los bicentenarios estados criollos que los colonizan, y de las empresas transnacionales que los invaden.

En las multitudinarias miradas y sonrisas de las y los presentes que se cruzaban en diferentes direcciones se condensaba y constataba complicidad. La sincronía de los movimientos de cabezas, de las y los presentes casi contemplativos, que asentía las verdades y proyectos relatados, expresaba que los pueblos del Quetzal y del Cóndor vivían similares historias inconclusas y sueños compartidos, incluso sin conocerse físicamente.

«Tenemos los mismos enemigos comunes». «Los estados y las empresas transnacionales, el neoliberalismo, y el intervencionismo norteamericano nos saquean, nos persiguen y matan», reiteraron las y los oradores con aroma a tierra de montaña.

«Los estados naciones fueron creados para colonizar a los pueblos originarios. Debemos crear en todo el Continente estados plurinacionales con autonomías territoriales para proseguir con nuestros procesos de emancipación como pueblos y naciones… Aunque sabemos que nuestro destino no es el Estado plurinacional, ni la Asamblea Constituyente es nuestro objetivo final… Nuestra meta tiene que ser reconstruir nuestros estilos de vida colectiva propios, en equilibrio con la Madre Tierra. A eso llamamos buen vivir», fue otro de los mensajes ovacionados con aplausos.

Mayas, xincas y andinos, quienes genéticamente ya comparten la misma pigmentación de la piel, color del cabello, fragancia a tierra…, compartieron en las asambleas plurinacionales sus certezas y convicciones de que el problema no son los pueblos indígenas, sino los estados criollos y las empresas capitalistas.

Se comprometieron a seguir acelerando, desde sus territorios, procesos de articulación de luchas sociopolíticas, ya no únicamente buscando reivindicaciones sociales, ni sólo el bienestar humano (desarrollo) sino avanzar hacia las luchas sociopolíticas, disputando el poder a los ricos y promoviendo el bienestar en y con la Madre Tierra (Buen Vivir).

Al parecer, estamos asistiendo al amanecer en el que, más temprano que tarde, el indómito Quetzal volará junto y en complicidad con el majestuoso Cóndor en busca de la libertad plurinacional. Y estos dos, se re unirán con el Águila… Y entonces, el Quetzal, el Cóndor y el Águila encabezarán a los incontenibles «guerreros del arcoíris» para la emancipación de los pueblos del Continente de Abya Yala.

(*) Defensor de Derechos de la Madre Tierra y Derechos Humanos desde Abya Yala – https://ollantayitzamna.com/


telegram

Facebook Comments Box
Comparte, si te gusto