La refundación del Partido Libertad y Refundación de Honduras. Notas preliminares

Marco Fonseca

Después del golpe de Estado de 2009 y las jornadas de protesta que terminaron con la derrota de la demanda de restituir a Zelaya y la subsecuente fundación en 2010 del «Frente Nacional de Resistencia Popular» (FNRP), Xiomara Castro surgió como candidata alternativa. Seis meses después del golpe de Estado, «Estados Unidos permitió que el Partido Nacional asumiera el poder en enero de 2010. Vieron que el Partido Liberal estaba implosionando. El golpe vino dentro del Partido Liberal, por lo que apoyaron a Pepe Lobo.» (https://www.democracynow.org/2021/11/30/xiomara_castro_first_woman_president_honduras).

Claramente, como la misma Xiomara Castro lo puso en entrevistas que dio inmediatamente después del golpe y rumbo a su exilio en Nicaragua, la hora de Zelaya como el caudillo de la Refundación hondureña había terminado y era preciso buscar nuevas caras y nuevas alternativas. Pero el Frente Nacional como instrumento electoral refundacional resultaría ser inadecuado y contradictorio pues, en gran medida, su meta principal era buscar la restitución de Zelaya – como caudillo de la Refundación – en lugar de buscar una estrategia diferente, una articulación democrática, una Refundación desde abajo. Era preciso, por tanto, fundar el Partido de la Refundación.

El mismo Zelaya pronto empezó a conducir al Frente Nacional hacia un «frente amplio de resistencia popular» – siguiendo modelos de América del Sur – posicionándose a sí mismo como «el» candidato que debía recuperar lo que le había sido arrebatado en 2009. Y para 2013 Zelaya ya tenía su nuevo partido y entró a la campaña electoral de 2013 poniendo a Xiomara Castro como candidata presidencial «por consenso», aunque la meta seguía siendo la recuperación de una presidencia perdida. Como sabemos muy bien, gracias a actos masivos de corrupción, apoyo continuo de Washington y las elites hondureñas, Juan Orlando Hernández (JOH) resultó el ganador de estas elecciones aunque con solo un 36% de los votos. Tanto Castro como Nasralla declararon la victoria de JOH como producto de un fraude electoral.

Pero las lecciones no fueron aprendidas y, en las elecciones de 2017, Libre y otros partidos (el Partido Innovación y Unidad) firmaron un «convenio de unidad partidaria» que fue, efectivamente, un pacto de elites partidistas desde arriba, poco democrático y poco inclusivo. Este pacto de unidad fue, en efecto, una verdadera receta para otra derrota electoral y la falta de legitimidad social. Al interior del Partido Anti-Corrupción de Salvador Nasralla también surgieron críticas por el carácter poco democrático del proceso de selección de candidaturas para la elección de 2017. Nasralla mismo, ahora como candidato de fórmula en «Alianza de Oposición contra la Dictadura» (Partido Libre y el Partido PINU), se había erigido como otro caudillo electoral y «salvador» nacional no solo luchando contra la corrupción, sino también contra el bipartidismo tradicional del sistema de poder hondureño, un poco al estilo de Bukele pero dos años antes de que el presidenciable milenial ganara las elecciones en El Salvador. Con la maquinaria corrupta, fraudulenta y criminal (vinculada a narcos) del Partido Nacional y con el apoyo de la administración de Trump, sin embargo, JOH logró arrebatarle el proceso a Nasralla. Aunque en primer conteo JOH parecía ir perdiendo, resultó ganando con una diminuta ventaja del 0.10 % del voto. Aún si la cosa hubiera sido al revés, se trata de números sin legitimidad democrática alguna. Tanto Castro como Nasralla, de nuevo, declararon la victoria de JOH como otro fraude electoral.

Era crucial que Xiomara Castro dejara de ser vista simplemente como un frente «feminino» para Zelaya o como simple sustituta de su presidencia interrumpida. Era importante que, en toda Honduras, plagada por un patriarcado de tipo cromañón y por amplias y arraigadas formas de violencia contra las mujeres y, sobre todo, mujeres activistas en áreas rurales, defendiendo territorios y recursos comunes, las mujeres de abajo vieran en Castro el rostro de sus propias luchas y esperanzas. En efecto, como bien lo expresa Miriam Miranda, Coordinadora General de OFRANEH (Organización Fraternal Negra Hondureña):

Que sea una mujer la candidata de la oposición, contribuye para nosotras. Pero en este mundo misógino y anti patriarcal existe una visión de que los hombres siempre tienen que tener la razón, y eso se convierte en un riesgo. Sobre todo en la zona rural, el tema del machismo lo vemos todos los días y se ha usado también contra Xiomara. Dicen que ella no es la que manda sino que es Mel Zelaya, y toda una serie de desprestigios que fueron terribles durante el proceso electoral. Sin embargo, es una esperanza en el sentido de que hay una gran participación de mujeres como candidatas.

Miriam Miranda: “El miedo cambió de bando, ahora lo tiene el gobierno”

Las Elecciones Primarias de Libre del 14 de marzo de 2021, elecciones que varios/as investigadores/as y comentaristas críticos/as concuerdan fueron un verdadero «pulso» de las fuerzas políticas de Honduras, un parteaguas en el proceso de fundación de Libre como un partido refundador, cuando Xiomara Castro de Zelaya obtiene la ventaja clara e interna de las bases de Libre. Después de haber creado su propio partido político en 2019, el Partido Salvador de Honduras (PSH), en el proceso político de 2020 y 2021, Nasralla mismo se vio obligado también, por las dinámicas de su alianza electoral, a renunciar a la candidatura presidencial y cederle el paso a la candidatura de Xiomara Castro de conformidad, no con lo que las cúpulas partidistas querían, sino de conformidad con las corrientes y dinámicas primarias de las bases.

Las condiciones para una cambio histórico en Honduras han estado dadas desde antes del golpe del 2009. Pero el desafío es enorme y lo que esto demanda de la política no menos desafiante:

«Si no hay capacidad de generar, por parte de Xiomara como presidenta o como oposición, algún tipo de convergencia de todos los sectores, para el futuro no va a haber ninguna posibilidad de que salga. Hay una destrucción total de la institucionalidad, hay un vaciamiento de los territorios tomados por los narcotraficantes o por el crimen organizado, hay una crisis sin precedentes.

Entonces, hay que entender que se necesita ir más allá de tener una presidenta, porque también están los poderes territoriales, y si no se llega a un nivel de alianzas, de convergencias, para poder construir desde los territorios algo diferente, esto es muy complicado. Si bien es cierto que este país no aguanta un nuevo golpe de Estado, hay otras formas de no permitir que la gente pueda ejercer su gobierno. Ya lo hemos visto en América Latina con lo que pasó en Bolivia. Hay que profundizar, entonces, en la construcción de poderes locales territoriales integrados que puedan sostener la lucha en esos territorios, porque de lo contrario se vuelve bastante complejo.»

Miriam Miranda: “El miedo cambió de bando, ahora lo tiene el gobierno”

Ahora que Xiomara Castro ha triunfado en las elecciones del 28 de noviembre de 2021, elecciones que representan potencialmente una ruptura histórica e inédita con el Estado corrupto, criminal y elitista de Honduras, los/as comentaristas del realismo político van a ver «las causas» del triunfo electoral por todos lados. Pero si Xiomara Castro hubiera salido derrotada de nuevo, sin embargo, seguiríamos escuchando el argumento tautológico de que «no había condiciones» objetivas para una ruptura con el status quo. Mi argumento difiere de estos/as comentaristas «objetivos», sin embargo. Las condiciones estaban perfectamente dadas, pero es solo cuando Libre deja de ser un partido de cúpulas buscando su «unidad», un partido de la «restitución» de Zelaya, una simple vanguardia contra la corrupción, una alianza de partidos de «salvación nacional», y empieza a convertirse en una partido de articulacciones desde abajo, amplia y democráticamente, como empieza a ocurrir con las elecciones primarias de 2021, que se convierte en un agente audaz, determinado y potencialmente rupturista. O sea que no es «la unidad» di dirigencias, cúpulas o partidos personalistas la que ha triunfado en Honduras, sino que es una articulación inédita que se está construyendo desde abajo y que esperamos continúe su curso hacia la Refundación.

Fuentes:

– https://libre.hn/historia
– https://es.wikipedia.org/wiki/Partido_Libertad_y_Refundaci%C3%B3n#Comicios_de_2013
– https://es.wikipedia.org/wiki/Salvador_Nasralla
– https://www.monografias.com/docs/Historia-Del-Partido-Libre-FKLV4JYBY
– https://elecciones.hn/wp-content/uploads/2021/09/Salvado_Nasralla.pdf
– https://www.researchgate.net/profile/Manuel-Gonzalez-68/publication/321819384_El_declive_del_bipartidismo_hondureno_Las_elecciones_y_el_nuevo_sistema_de_partidos_en_Honduras/links/5a33184ba6fdcc9b2d05fc4c/El-declive-del-bipartidismo-hondureno-Las-elecciones-y-el-nuevo-sistema-de-partidos-en-Honduras.pdf
– https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0718-090X2014000100010&script=sci_arttext&tlng=p
– https://www.academia.edu/download/66776231/Honduras_Elecciones_Primarias_2021.pdf
– https://encuadrepolitico.com/wp-content/uploads/2020/10/The-2013-elections-in-Honduras-2014.pdf
– https://www.researchgate.net/profile/Cristina-Ares-Castro-Conde/publication/351730505_Ideologia_y_elecciones_presidenciales_en_Argentina_y_Brasil_una_contribucion_empirica/links/60a6794d45851522bcf8b1d6/Ideologia-y-elecciones-presidenciales-en-Argentina-y-Brasil-una-contribucion-empirica.pdf#page=79
– https://www.alainet.org/images/Honduras%202014%20El%20liderazgo%20de%20la%20oligarquia%20se%20ha%20legitimado%20con%20%20una%20oposicion%20politica%20incoherente%20en%20un%20campus%20de%20temor%20e%20incertidumbre_.pdf
– https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5962953
– https://www.academia.edu/download/68984064/12._Revista_Elecciones_21_Rafael_Jerez_Moreno.pdf

Marco Fonseca es Doctor en Filosofía Política y Estudios Latinoamericanos por parte de la York University. Actualmente es instructor en el Departamento de Estudios Internacionales de Glendon College, York University. Su libro más reciente se titula «Gramsci’s Critique of Civil Society. Towards a New Concept of Hegemony» (https://goo.gl/Oeh4dG).

https://marcofonseca.net/

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