Biden compite con los carros eléctricos de China y el litio se dispara en las bolsas

Alfredo Jalife-Rahme
El maniqueo mega radical Joe Biden resultó un óptimo mercadólogo a sus 78 años al exponer, a poco más de seis meses en el poder, proyectos muy ambiciosos, susceptibles de trastocar la geopolítica en Estados Unidos y el planeta, como la «energía verde» –que sepultaría quizá utópicamente a los fósiles en 2050 (sic)– y su intensa propaganda de los derechos humanos, que no practica Estados Unidos tanto con su maltrato a los migrantes enjaulados como a sus opositores del WASP (White AngloSaxon Protestant).

Ahora el temerario Biden acaba de impulsar los automóviles eléctricos (EV) mediante una orden ejecutiva que deberán constituir, quizá también de manera utópica, 50 por ciento (sic) en 2030 (sic) (https://reut.rs/37GwxVj).

Uno de los principales problemas –cuando Biden ya no esté en el poder dentro de nueve años– será conseguir el financiamiento de miles de millones de dólares del gobierno, que hoy ha entrado a un vertiginoso tobogán deficitario cuando los otrora gigantes automotrices –dejados muy atrás por Japón y Alemania– General Motors, Ford y Chrysler luchan para su transformación eléctrica –lo cual afectará inevitablemente al T-MEC. ¡Todo un tema trinacional, regional y global!

Elon Musk, pionero de los EV con Tesla –que representa más de las dos terceras partes de las baterías de los EV en Estados Unidos– quizá no fue convidado a la ceremonia de Biden por su intimidad con Trump (https://bloom.bg/3AltX33).

The New York Times (NYT) exulta que el plan de los EV de Biden «podría ayudar a Tesla (sic) y asfixiar a Toyota» (https://nyti.ms/3xv82Vr), la mayor automotriz global.

Según NYT, el giro de Biden «es una oportunidad de los EV de China para expandirse a nuevos mercados con el vigoroso apoyo de su gobierno». Asimismo, comenta que la impactante jugada de Biden «forma parte de la competencia geopolítica (sic) en la tecnología emergente para intentar rebasar a China», que tiene cerca de 50 por ciento del mercado global de baterías y le lleva una delantera de 10 años” a Estados Unidos; incluso hoy, Europa se encuentra muy por delante del país norteamericano.

Uno de los mayores riesgos de la «revolución EV» de Biden se centra en la «dislocación económica y en la pérdida de empleos», en caso de que las automotrices de antaño no sepan adaptarse.

¿Dónde conseguirá Estados Unidos tantas fábricas de baterías de las que carece hoy? Pregunta tonta: ¿dónde conseguirá Biden el litio requerido, si no es en su patio trasero y de Latinoamérica?
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? El presidente Joe Biden, delante de dos camionetas eléctricas en el jardín sur de la Casa Blanca, en Washington, DC, comenta los pasos que tomará su administración para que Estados Unidos sea líder en la producción de autos «limpios». La imagen es del 5 de agosto pasado.Foto Afp

Otro proyecto ambicioso de Biden es hacer de su nación el “líder mundial de baterías del «ion de litio» (https://bit.ly/37GxQnb).

¿Podrá superar Estados Unidos a China, que lleva un avance descomunal? Se esperan mirificas ganancias y Global Times no oculta que el «objetivo de los EV de Biden impulsará a los proveedores chinos, pero queda la sospecha de eventuales asociaciones en medio de las tensiones» (https://bit.ly/3jAg62g).

Según Zhang Xiang, investigador automotriz de la Universidad de Tecnología del Norte de China, la «industria de las baterías de China probablemente se beneficiará del auge de los EV en Estados Unidos, ya que la batería representa 30 a 40 por ciento de su costo».

China desea construir fábricas de baterías en Estados Unidos, pero se antoja difícil en la fase presente, mientras persista la alta tensión entre Washington y Beijing.

Hoy los proveedores de baterías chinas como CATL y Eve Energy ya tienen presencia en Europa. También las empresas chinas BYD y CATL han iniciado el abasto de sus baterías a Tesla (sic), lo cual hoy suena anatema tanto para Trump como para Biden.

Sea como fuere, las acciones chinas, después de haber duplicado y hasta triplicado su cotización de las acciones en un año, un día después al anuncio de Biden se incrementaron más de 4 por ciento, en particular las firmas relacionadas con el litio: el «oro blanco».

México ostenta el primer depósito mundial del litio (https://bit.ly/3yJRHhb) en Bacadéhuachi y, sin tomar posesión aún, el gobernador electo de Sonora, Alfonso Durazo, incursionó en las fauces de los chacales neoliberales neo malthusianos del Tridente de Neptuno (https://bit.ly/3xwyptS). ¿A sabiendas de sus hipotecas pretéritas desde el asesinato de Colosio o por su temeraria ingenuidad geoestratégica?

www.alfredojalife.com
Fuente La Jornada

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PublicoGT es una publicación del Consejo de Investigaciones en Desarrollo, una entidad de investigación que desarrolla proyectos de comunicación social y análisis sociopolítico.

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