Chile y las anchas Alamedas

Miguel Ángel Sandoval

Antecedentes.

En el año de 1973 el ejército de la mano de los norteamericanos, derrocó al presidente Allende por un golpe de estado violento, que llego a bombardear con aviación y tanques, la casa de gobierno y provocó el suicidio de Allende con la banda presidencial. El estadio de Santiago fue convertido en un campo de concentración para miles y miles de chilenos y chilenas. Son muchos años de cárcel, exilio, prisión, asesinatos, desaparecidos, Todo lo que es conocido.
En esos años, cuando el continente tenía en las guerrillas el modelo de lucha por la revolución, Allende gano las elecciones de forma democrática con una alianza denominada Unidad Popular y afirmó que iba al socialismo por la vía democrática. No fue posible por lo ya explicado. Durante muchos años la oposición se reorganiza, desde el exilio, en la clandestinidad en Chile, de mil maneras.

Mientras el gobierno de Pinochet y sus aliados, redactan una constitución en 1980 y seguro de su control sobre la sociedad chilena, acepta la convocatoria a un plebiscito para definir si continúa en el poder o si convoca a elecciones. En 1988 es derrotado se impone el NO a la dictadura, y se inicia la transición a la democracia. Durante esto años, el modelo económico es el neoliberal, sin anestesia. Es ahora con las elecciones de mayo de 2021 que se abre la posibilidad de transitar por las anchas alamedas como dijo en su último discurso, antes de morir, el presidente constitucional de Chile, Salvador Allende. Todo lo expuesto es en resumen apretadísimo, así como los puntos a continuación.
-I-
Las cosas como son. Hace ya varios años los chilenos no dejan de sorprendernos con los altos niveles de participación política. Por la vía de las movilizaciones sociales han derrotado una a una todas las medidas de gobierno que han buscado mediatizar las demandas sociales. El éxito de la movilización es hoy fuera de duda. Cuando hablo de movilizaciones me refiero a millones de hombres y mujeres que salieron a las calles en todo el país, ocuparon las plazas, y que a pie firme aguantaron bombas de gases, chorros de agua, bastonazos, balas en ocasiones, cárcel y hospital por las protestas. No dieron marcha atrás.
Vale la pena insistir que lo ocurrido en Chile con las elecciones a la asamblea constituyente, es el resultado de un proceso de acumulación de fuerza social que su expresa al menos durante la última década. Son luchas estudiantiles, obreras de mujeres, de indígenas, todas masivas, toda en diferentes momentos. Lo que ahora se concreta tiene que ver también con las luchas de los partidos políticos para ensanchar la democracia chilena que de manera paciente se construye desde el fin de la dictadura de Pinochet. Las redes sociales fueron en ultima instancia una herramienta que nunca sustituyó las luchas sociales en las calles, en las plazas de mil formas, con diferentes resultados, pero de manera constante.

Antes de la pandemia lo masivo de las protestas del año 2019 exigían una asamblea para redactar una nueva constitución sacudieron el país. En ese contexto llevan al sistema de partidos políticos al acuerdo de convocar a un plebiscito para establecer si por mayoría la gente votaba por la elaboración de una nueva constitución. Con la crisis de salud resultado del Covid, parecía que las demandas y las movilizaciones podrían perder intensidad, pero no fue el caso. La sociedad chilena derroto en términos políticos a la pandemia, al inmovilismo, a la apatía, a la exclusión.

Inicialmente el plebiscito acordado se propone para abril de 2020 pero por la pandemia no se puede realizar y finalmente tiene lugar el 25 de octubre de ese mismo año. El resultado es de una clara victoria del sí para una nueva constitución, que pueda dejar atrás la redactada por la dictadura de Pinochet que, a pesar de tener algunas reformas, seguía siendo la constitución de la dictadura, con la violencia, la represión y el neoliberalismo incorporados.
Si queda alguna duda sobre el resultado es necesario precisar que se trató de la votación más alta de la historia política de Chile. Que el 78.2% voto por una nueva constitución, o sea casi el 80% está en favor de la redacción de una nueva. Ante ello quedaba pendiente saber si esta votación por el nuevo texto constitucional, iba a reflejar el espectro de fuerzas políticas existente.

De 155 delgados electos para la asamblea constituyente de Chile, el grupo oficialista de Piñera solo alcanzó 37 delegados. Esto de acuerdo con la ley electoral de ese país, no alcanza para oponerse a nada, pues no alcanza siquiera un tercio de los delegados. Con ello, la responsabilidad de la nueva constitución queda en manos de los 118 restantes que constituyen una amplia mayoría calificada. Es una mayoría integrada por socialistas, democristianos, otras expresiones de izquierda no partidaria, independientes, etc.

El gran ganador en términos de los delegados a la constituyente son los independientes, que no forman parte de los partidos tradicionales de Chile, en donde unos y otros sufrieron un desgaste importante con estos resultados. Quizás el único partido ganador en medio de la gran victoria de los independientes y gran derrota de los oficialistas, es el Partido Comunista que alcanzó su votación más alta de los últimos 50 años.

-II-
Que quieren los chilenos de esta nueva constitución puede ser el gran tema en el continente entero. Si sabemos que la constitución de la dictadura de Pinochet privatizaba todo lo privatizable y de manera particular los servicios sociales, como educación y salud, las pensiones, el transporte entre otros, ahora se busca que los servicios sociales sean públicos, universales, gratuitos. O con precios módicos como el caso de los transportes.

Pero también van más allá de los derechos sociales más reconocidos. En estas elecciones consiguieron como un hecho de gran relevancia y significación para el mundo, la paridad entre hombres y mujeres en los puestos de la nueva asamblea constituyente; adicionalmente, por primera vez en la historia de ese país, habrá una representación de pueblos indígenas integrada por 17 delegados, acordada de antemano, en los debates de la constituyente. Y, por si fuera poco, en la alcaldía de Santiago gana una mujer de 30 años, comunista y en su concejo, de 10 personas hay 8 mujeres, tres de ellas de su mismo partido político.

En otros términos, el golpe de estado de 1973 que derrocó al presidente Salvador Allende, abrió paso a la ola neoliberal que poco a poco se entronizo en el continente entero y que llevo a cabo lo que en un momento se llegó a conocer como el milagro chileno. Esto es crecimiento macroeconómico y empobrecimiento de las mayorías. Es el nudo del neoliberalismo. Se presentaban a nivel mundial los éxitos en las cifras macroeconómicas, no se decía del empobrecimiento sistemático de las mayorías de ese país. Ese golpe y su modelo son ahora derrotados en todo.

Las ganancias todas eran para un grupo de empresarios nacionales, pero particularmente extranjeros era algo que en el largo plazo no era sostenible. El modelo explotó y eso explica las movilizaciones, (no se podía estudiar y vivir el resto de la vida profesional pagando prestamos leoninos) o (ver las pensiones privatizadas) o (medicinas a precio de oro molido) el plebiscito masivo por la asamblea constituyente y nueva constitución y las elecciones del domingo último en donde se derroto de calle a la derecha neoliberal y se apuesta por una constitución que destierre todo lo que huela a neoliberal. Es un buen paso, paso gigante hay que decir. Se trata de una lucha por un nuevo modelo económico en donde el ciudadano este en el centro de las preocupaciones de los gobernantes.

Se trata de romper la lógica perversa del neoliberalismo que convierte en clientes a los ciudadanos. Es el dominio del mercado sobre una sociedad que deja de estar integrada por ciudadanos. Por ello la importancia de los resultados de este domingo.

Ahora la nueva constitución debe dejar sentado que la educación debe ser libre, gratuita, universal. Lo mismo que la salud que debe quedar al alcance de todos los habitantes de ese país, sin permitir entre otras cosas, los precios de las medicinas impuestos por los monopolios, en suma, un cambio de modelo. Pasar de lo privatizado a lo público, social, universal. Ello en todos los ámbitos de la vida de los chilenos. Hoy día Chile es un ejemplo a nivel continental y mundial.
* En estas notas no comento los resultados en las elecciones nacionales de alcaldías. Solo menciono el caso de Santiago de Chile por emblemático.

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PublicoGT es una publicación del Consejo de Investigaciones en Desarrollo, una entidad de investigación que desarrolla proyectos de comunicación social y análisis sociopolítico.

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