La ventilación natural

Omar Marroquín Pacheco

Básicamente la ventilación natural tiene dos propósitos fundamentales, el primero el entregar aire limpio, el segundo es poder satisfacer las necesidades metabólicas de los ocupantes de los espacios habitados, proporcionando en la medida de lo posible y si el tiempo lo permite, temperaturas agradables.

Es bien sabido que ambientes con mala ventilación tienen repercusiones negativas en las personas, incluso existen estudios realizados por universidades prestigiosas como Harvard, en donde llegan a la conclusión de que en ambientes con climas cálidos, con una buena calidad de aire (menos índices de dióxido de carbono), los ocupantes de estos espacios presentan mejores condiciones en sus funciones cognitivas, responden más rápidamente a situaciones extremas.

Es claro que la ventilación juega un papel protagónico en garantizar tanto la calidad del aire y el confort térmico adecuado de los diferentes ambientes de una edificación. Cuando se habla de ventilación, quizá se piense en una ligera brisa, que penetra por la ventana, que provee una temperatura agradable, producto de circular por los ambientes, aportando aire fresco y confort.

Cuando el clima es benigno y agradable, esto constituye una realidad bastante cotidiana, pero si vamos a climas extremos con áreas contaminadas, esto puede constituir problemas y presenta marcadas diferencias.

El aire tiene que circular (entrar y salir) por aberturas como ventanas, puertas, chimeneas etc. La eficiencia de la ventilación depende mucho del clima local, la geometría de la edificación y también no menos importante el comportamiento humano (el acto de abrir o cerrar una ventana, repercutirá directamente en el ambiente).

La ventilación natural es una estrategia pasiva que utiliza los vientos (ventilación cruzada) y aprovecha las diferencia de densidades para hacer circular el aire en el interior de los ambientes. Cuando está bien planteada en y con climas moderados, constituye una excelente solución.

Un buen diseño de estrategia pasiva de ventilación, reduce significativamente los costos de mantenimiento e, incluso las tasas de infección por bacterias o virus, hoy tan de moda por el tema del Covid-19.

Existen fuentes internas y externas de calor y contaminación,además de barreras físicas, orientación hacia vientos dominantes en lugar de otros elementos inesperados que surgen de la ocupación de los terrenos. Las soluciones naturales pasivas deben ser siempre privilegiadas en lo posible, ya que proporcionan reducciones importantes de consumo energético en los ambientes o edificios, los costos de construcción, mantenimiento y lo más importante es que funcionan prácticamente solas.

En cualquier tipo de proyecto, se debe de diseñar adecuadamente el confort térmico y controlar los niveles de ventilación, esto se aplica muy bien en obras de formato pequeño,

pero para obras de gran formato como hospitales, aeropuertos, edificios de oficinas y otros, el depender únicamente de la ventilación natural, es muy complicado e inviable la mayoría de veces. Para estos casos se tiene que pensar en sistemas mecánicos de ventilación combinando esta con la ventilación natural, para hacerla de alguna manera más eficiente, independientemente de las variaciones climatológicas.

Hay un sistema de ventilación y climatización muy sencillo y relativamente económico, que se denomina Pozo canadiense, que se puede usar tanto para climas cálidos como para fríos, los que teniendo temperaturas sean cálidas o frías en el exterior, produce cambios para temperaturas confortables en el interior de la edificación, los esquemas a continuación:

En este esquema para clima cálido, se tiene una temperatura exterior de 35 grados centígrados y al incorporar el pozo canadiense se puede obtener una temperatura ambiente interior de 26 grados centígrados, con lo que con este mecanismo bajamos la temperatura en 9 grados centígrados.

Para este otro esquema para climas de invierno, con temperaturas exteriores de 6 grados centígrados, con el uso del pozo canadiense se pueden tener temperaturas ambientales interiores de 21 grados centígrados, con lo que se aumenta en 15 grados centígrados la temperatura interior, de una forma totalmente natural.

Pensar que pasamos mucho tiempo en interiores, la calidad del aire es vital, para tener una mejor calidad de vida.

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PublicoGT es una publicación del Consejo de Investigaciones en Desarrollo, una entidad de investigación que desarrolla proyectos de comunicación social y análisis sociopolítico.

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