El conocimiento en el proceso de investigación

Autor: Jairo Alarcón Rodas

Toda investigación, sea esta sobre la realidad física como en la social, requiere un sustento teórico cognoscitivo que le dé validez. De ahí que, al proceder a investigar, que constituye indagar en la naturaleza desde la perspectiva de las ciencias formales como de las sociales, se pretende descubrir determinados aspectos de la realidad que permitan dar respuesta a interrogantes planteadas para tomar su control, lo cual constituye un intento por conocer determinado aspecto de esta.
Cabe resaltar que el conocimiento, como herramienta fundamental de toda investigación, requiere por parte del investigador, de su plena comprensión para no incurrir en errores que incidan negativamente en el referido proceso. Como es sabido, la investigación científica consiste en un proceso ordenado y sistemático de análisis y estudio. Todo ello mediante la aplicación de determinados métodos y criterios. Así como con el objetivo de obtener conocimiento o aumentar el ya existente. El investigador, señala Bunge, es un problematizador por excelencia, no un traficante de misterios. El progreso del conocimiento consiste en plantear, aclarar y resolver nuevos problemas, pero no problemas de cualquier clase.

De ahí que distinguir lo real de la fantasía, la veracidad de la falsedad, el conocimiento de la creencia dará luz a toda investigación. La creencia, por ejemplo, aunque pueda llevar al conocimiento, tiene la peculiaridad de la incertidumbre. Elaborar constructos teóricos, al margen de juicios de valor y de suposiciones subjetivas, constituye la actitud que todo investigador tiene que seguir.

La rigurosidad que obliga todo conocimiento requiere de la claridad de criterio por parte del investigador y con ello, la correspondencia de la realidad, es decir, la correspondencia de los hechos con los datos de conciencia. El método cartesiano, que parte de la duda sistemática, constituye el procedimiento en el camino de una investigación certera. Popper señala que toda fuente de conocimiento debe ser formulada de modo que, si se hace una afirmación, se debe justificar; lo cual significa que se debe estar en condiciones de responder a las siguientes preguntas: “¿Cómo lo sabe? ¿Cuáles son las fuentes de su afirmación? En el encuentro con el conocimiento, se debe tener presente en no dar por cierto aquello que no sea plenamente demostrable o que incurra en contradicción lógica.

En todo proceso de conocimiento se parte del hecho que la realidad es una, pues de ser múltiple sería imposible su conocimiento y socialización a través de la comunicación. La realidad permanece en la óptica de un sujeto que la perciba y es un orden y no un caos. Las constantes manifestaciones en la naturaleza le permiten al observador poderla interpretar, tener una lectura de esta con base a criterios lógicos. Con relación a eso, Bertrand Russell decía, la primera verdad incontestable hacia la que deseo llamarla atención de ustedes es que el mundo contiene hechos, que son los que son, pensemos lo que pensemos acerca de ellos, y que hay también creencias, que se refieren a esos hechos y que por referencia a dichos hechos son verdaderas o falsas.

Fueron los hechos constantes acaecidos en la naturaleza los que permitieron que, de esas particularidades, surgieran los criterios generales y con ello, la inducción dentro del método científico. Con relación a eso Hans Reichebach señala que la esencia del conocimiento es la generalización. De nada sirve percibir la realidad si no se puede proceder a su abstracción y formar conceptos universales que permitan el reconocimiento de los hechos particulares. El arte de descubrir es, por lo tanto, el arte de la correcta generalización prosigue indicando Reichenbach.

Hegel señalaba que lo real es racional, así como lo racional es real y ese es el soporte que le permite a los seres humanos comprender el entorno en donde viven y también adentrarse en el futuro para prevenir sus acciones. Tal criterio no significa que la experiencia carezca de valor, sino más bien que lo racional subyace como el mecanismo que interpreta el torrente de información recabado por los sentidos. Las sensaciones, que dentro del empirismo dan lugar a las impresiones e ideas, requieren de una estructuración lógica que permita su comprensión dentro de un espaciotemporal.

Dado que el conocimiento es la herramienta fundamental de toda investigación, es pertinente señalar que este puede ser directo o por referencia. Los estoicos ilustran muy bien, a partir de la tabla rasa, lo que constituye la experiencia directa sobre el intelecto, al decir que el alma, antes de la experiencia, es una tabla rasa. El conocimiento directo es aquel que se obtiene por la experimentación directa con un objeto o con el entorno que rodea a la persona. De ahí que, desde Protágoras a Aristóteles, de Bacon a Hume se destaca la importancia de la experiencia sensible y, con esta, del proceder inductivo, fuente de todo conocimiento directo.

Sin embargo, existe también el conocimiento por referencia, el cual constituye una fuente indirecta, que permite construir una imagen del mundo, de la realidad. Pero, la referencia puede ser certera o ambigua. Es certera cuando se puede verificar empírica o racionalmente. La ambigua, por el contrario, no puede verificarse. En sí, el conocimiento por referencia son datos e información descrita en libros, documentos o relatos que pueden o no ser verificados.

Estar conscientes de la ambigüedad en la que se puede incurrir, a partir de los datos por referencia, resalta la importancia en la calidad de fuentes y en su verificación. En la investigación, dentro de las ciencias naturales, el conocimiento directo es fundamental, no así en las ciencias sociales, más concretamente en las investigaciones históricas, donde la referencia es la fundamental. Cómo saber si un hecho histórico fue de determinada o de otra forma obliga a rastrear las evidencias y con ello a activar el conocimiento.

El debate Popper versus Kuhn mostró, en su momento, cómo es que se pueden determinar los avances en las ciencias. Mientras que para Thomas Kuhn la ciencia desarrolla durante el transcurso del tiempo, nuevas verdades que se suman a un conjunto de verdades establecidas, como una acumulación de creencias verdaderas adquiridas por la aplicación repetida del método científico, de lógica inductiva. Karl Popper, en cambio, defiende la idea de que se parte siempre de alguna teoría previa, que orienta la atención hacia unos hechos más que hacia otros, y por medio de esa teoría se intenta solucionar problemas. Es decir, pone el énfasis en una visión deductiva de la ciencia.

El encuentro con la verdad, a través de la investigación, puede ser doloroso si no se cuenta con un criterio amplio y el pleno entendimiento de la importancia que tiene el conocimiento y con este, de la imagen que se tenga sobre la realidad, libre de concepciones arbitrarias, mágicas o religiosas radicando aquí la importancia que tiene el principio de demarcación de la ciencia y con ello la frontera que separa lo que es ciencia de lo que no lo es, del saber de la superchería.
Jenófanes de Colofón dijo, ciertamente los dioses no revelaron todas las cosas desde el principio a los hombres, sino que, mediante la investigación, llegan éstos con el tiempo a descubrir cosas mejores. La investigación se nutre de conocimiento y metodología, herramientas que fortalecen el criterio y con ello convierten a las personas en mejores seres humanos.

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PublicoGT es una publicación del Consejo de Investigaciones en Desarrollo, una entidad de investigación que desarrolla proyectos de comunicación social y análisis sociopolítico.

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