Guatemala hasta hoy sin vacuna

“Pido a autoridades de salud información concreta sobre la vacuna”.’

La noticia sobre la vacuna contra el COVID-19 ha tenido en el continente diferentes impactos. En algunos países ha sido de alivio, esperanza, incluso de optimismo. Es el caso de México, Costa Rica, Chile o Argentina. En estos países se inició ya la vacunación y para ello con vacunas de distinta procedencia, pero, sobre todo, de forma gratuita, como un asunto de salud pública, como la obligación de sus respectivas autoridades. La discusión sobre la procedencia de las vacunas pasó de lejos en estos países. De tal manera, la vacuna de una empresa multinacional o la de China o Rusia se aplican sin mayores dificultades.

En nuestro país el tema de la vacuna es aún un misterio. Hay declaraciones que solo revelan un poco de ignorancia, otras que no entienden la importancia de ser ágiles en ese terreno y seguimos sin saber absolutamente nada sobre cómo se va a desarrollar la compra de vacunas, si debe ser con el mecanismo de la OMS o si, como siempre ocurre en nuestro país, acudiendo a los monopolios de la medicina que existen. Sin embargo, si preocupa que circulen rumores acerca de que nuestro país, junto con Honduras y Haití, serían los últimos a tener acceso a la vacuna.

En Guatemala sabemos que ante el cierre de la Coprecovid no hay una instancia que pueda asumir, con solvencia, el paquete de la vacuna. Especialmente porque a la ministra de Salud se le mira por medio mundo y desde el propio Gobierno, como una especie de estorbo o alguien que en verdad no cuenta. Así, vemos que sus llamados a cuidar la salud nadie la escucha. Es solo ver los medios de comunicación de las últimas semanas para llegar a esta conclusión.

No hay una instancia de Gobierno que diga con certeza, no con dichos o frases ocurrentes, qué se debe hacer con la vacuna, su compra, su aplicación, etcétera. No existe de manera pública, una idea sobre la inversión a realizarse. No sabemos cuánto, cómo, dónde. El asunto de la procedencia es lo de menos. Si es China, de EE. UU., Rusia, no es un asunto que debamos discutir pues es un tema científico, no un tema que deje lugar a las tonterías que vemos en boca de gente que con desparpajo dicen cualquier burrada. Como el presidente de Brasil, para dar un ejemplo.

Como ciudadano demando de las autoridades de Salud un poco de seriedad e información concreta, sobre el proceso que sigue la obtención de la vacuna contra el COVID-19, qué recursos hay para ello, dónde se debe hacer la compra, cuándo llega al país, si hay la infraestructura suficiente, y muchas preguntas más; pues este sí, es un asunto de seguridad nacional, pues en ello va la salud de la gente de nuestro país. Que no es algo menor.

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