La ANC, la Constitución y los Derechos Indígenas

Miguel Angel Sandoval

El propósito de las notas que siguen es tratar aclarar algo sobre el tema de la ANC, que hoy día se ha puesto sobre la mesa nacional, con el objeto que se pueda ver desde sus distintas perspectivas y con los diferentes contenidos que ha alcanzado en los diferentes países. Nada se ha realizado en calma social, antes bien, las crisis sociales o políticas han desnudado la necesidad de un texto constitucional nuevo o de serias reformas a la constitución existente. Ese es el espíritu de las notas y a ello me atengo. No hay en ninguno de los casos receta, modelo, o algo parecido.

Se trata de un ejercicio de estudio comparado de varios procesos, como el que podría tener lugar en nuestro país. El eje del análisis, es siempre político y no me detengo en los complicados pormenores jurídicos. El estudio comparado es un método que nos dice que, en ningún caso, la experiencia propia es el centro de todo el debate o la única posibilidad de abordar los temas. Y junto con el estudio comparado, la demanda de no dejar de lado el análisis de la historia reciente en nuestros países, así como la evolución reciente de otros procesos.

Adicionalmente, uno de los temas que vale la pena analizar, es el estado de eso que se denomina correlación de fuerzas, que no depende de la mayor o menor cantidad de gente en las calles, plazas o la herencia del confinamiento: los foros virtuales vía zoom. A modo de ejemplo, los zapatistas como movimiento social, han sabido mantener demandas importantes sobre la mesa, incluyendo el ámbito internacional. Aquí el factor considerado original, fue siempre el uso político de los recursos organizativos acumulados. Sin embargo, su naturaleza regional no permite que sus propuestas tengan mejores desempeños.

En nuestro análisis, se plantea que la correlación de fuerzas, tiene que ver con varios temas derivados de la estrategia y la táctica escogidas, del inventario de fuerzas políticas que pueda existir en los aliados, de la percepción social de la misma, de la capacidad de alianzas, del grado de desgaste del oponente, de su capacidad de renovar cuadros y recursos, incluso del contexto regional. Este tema opera igualmente en asuntos militares. Hay mucho escrito al respecto.

Algo que es relevante es la dificultad que existe entre los sectores sociales y los políticos, por su naturaleza, por sus ritmos propios, o por la percepción que existe sobre la política, es el de la relación con otros, con nuevas contrapartes, o nuevos socios. Un aspecto que adquiere relevancia central, es la unidad política e incluso orgánica, que pueda existir entre los que acogen, sean sectores sociales o políticos, como demanda central la agenda de la ANC. No es un solo factor el que se analiza.

En nuestro país, es innegable que el texto constitucional debe ser reformado o si se prefiere, totalmente cambiado. Si se trata de reformas, estas solo pueden realizarse por la modificación del texto constitucional por las vías que el mismo establece, en el entendido que partes de la misma no pueden ser modificadas. Si por el contrario se opta por el cambio total, estamos hablando de una ruptura por la vía sea de una revolución o de un golpe de estado. No hay otras alternativas, al menos por ahora.

Sin embargo, uno u otro caso, hay contenidos en la actual constitución, que deberían formar parte de cualquier proceso de cambios que pudiera plantearse. Asimismo, es un hecho que en la constitución actual existe exclusión, marginación, segregación o como se quiera denominar, de la población indígena. No entro a discutir si son pueblos pues este si es un debate superado, o si constituyen naciones, lo que sí es un tema de debate; incluso puede plantearse una combinación de estas categorías. Es importante subrayar que en nuestro país la pertenencia étnica conserva aún mucha fuerza, antes que la reivindicación de la mayanidad. Lo cual debería ser parte de discusiones de cientistas sociales y en la actualidad el tema que se plantea es de naturaleza política.

Es importante anotar que el rechazo a la exclusión o la marginación y el racismo que acompaña esto, gana cada vez más terreno en la opinión pública. A pesar de ello, en cada ocasión en donde se ha planteado el tema de los derechos para los indígenas, se han reavivado todos los demonios racistas. Dos ejemplos de ello serían la consulta popular derivada de los Acuerdos de Paz del año 1999 o más reciente en 2016-17, el agrio debate sobre las reformas constitucionales al sector justicia, en donde se planteó el reconocimiento de la jurisdicción indígena.

Quizás sea oportuno recordar que, en los Acuerdos de Paz, mucho de lo relacionado con los derechos indígenas se encuentra contemplado. Acaso el tema de la autodeterminación no se expone de manera clara, sin embargo, en el punto 4 de instrumentos internacionales el AIDPI, se ubica dentro de los parámetros de la declaración de pueblos indígenas de la ONU que se prueba en 2007. Todo ello está contemplado en el decreto legislativo 52-2005. En pocas palabras es ley nacional. Es un tema que por razones inexplicables queda oculto en las diferentes expresiones que hacen referencia a una ANC para establecer los derechos de los pueblos indígenas.

Por ello quizás valdría la pena que en la demanda de una ANC con las características que se plantean, incorporara en sus análisis este hecho fundante en la vida política nacional, me refiero a los Acuerdos de Paz y de manera particular el AIDPI. Es cierto que los Acuerdos de Paz son para muchos, en ocasiones con expresiones del humor nacional, únicamente los recuerdos de paz; sin embargo, son una agenda pendiente. Particularmente los compromisos que contiene el AIDPI.

En la actualidad, hay en nuestro país hoy día, la percepción que el gobierno está agotado en apenas un año escaso de mandato. Las razones son varias y claras. Ahora bien, que este agotado no implica que esté a punto de ser sustituido por otro y que el mismo impulse una convocatoria a una ANC. Podría darse el caso, aunque de momento no es así. Ello sujeto a todas las opiniones que el tema despierte. Es semejante a la situación vivida durante parte del periodo del expresidente Morales. Con resultados electorales mucho mejores que el actual, tuvo un desgaste acelerado en su última etapa y fue despedido con abucheos. Pero concluyó su mandato.
Su agotamiento puede tener explicación en el hecho que su resultado electoral fue magro. No había en el electorado la sensación que el actual mandatario fuera electo por sus capacidades, por el contrario, fue el mal menor de un proceso cargado de anomalías. Quizás por el resultado de ese proceso electoral, es que ahora se coloca sobre la mesa el papel de la ley electoral y de partidos, así como el comportamiento de un TSE que deja mucho que desear.

El conjunto de temas planteados lleva, con claridad, a considerar el rol de las instituciones del país que funcionan en la actualidad casi por inercia y en verdad, bastante mal. Por ello hace falta un proceso de saneamiento de las instituciones, sea por la vía de las reformas o sea por la vía de un cambio total; en otras palabras, es el sistema que no funciona y hace falta cambiarlo: ¿hacia dónde? ¿sustituirlo por otro? ¿con que naturaleza? Son cuestiones que la dirigencia política de los actuales procesos debe de plantearse.

Las reflexiones y punteado que se presenta a continuación son solo una de las posibles aproximaciones. Reitero, no hay una postura que pueda ser considerada ultima, pues si algo hemos aprendido, es que los procesos sociales, especialmente cuando son coyunturales, con dificultades de permanencia en el tiempo, tienen la necesidad, particularmente en sus dirigencias, de estudiar el conjunto de temas que se propone para una discusión franca y sin esquemas ni dogmas.

1. Uno de los principales rasgos de las constituciones políticas de nuestros países, es su origen colonial, republicano por los herederos de la colonia y posteriormente, golpista con fuertes acentos neoliberales. Es la experiencia del continente. Un hibrido es la constitución política de Guatemala: salida del cuartel, dio inicio a eso que conocemos como regreso de la democracia. Es necesario subrayar que en otros países el regreso a la democracia ha sido por la vía de una derrota política de los militares que ejercían el poder. Es el caso de Argentina para citar un ejemplo.

2. En ninguno de los casos la naturaleza excluyente hacia los pueblos indígenas, se pudo contrarrestar en los primeros (casi) doscientos años. Es solo en los últimos años del siglo XX y las primeras dos décadas del siglo XXI que se han podido impulsar una serie de cambios constitucionales de trascendencia, que incluyen cambios en dirección a los derechos de los pueblos indígenas, marginados durante varios siglos. Es el caso de las constituciones de Colombia, Ecuador y particularmente de Bolivia. Incluso de Argentina o Venezuela.

3. Para tratar de ilustrar estos procesos, se pasa una vista rápida a varios cambios constitucionales que tienen al origen una ANC convocada desde el poder. En Argentina es la confluencia de todas las fuerzas políticas en ese propósito. En Ecuador es la victoria electoral del proyecto de la Revolución Ciudadana, o en Bolivia, la victoria electoral de Evo Morales al frente de un fuerte movimiento social y la presencia del partido movimiento al socialismo MAS. No hay un solo caso en donde esto se haya realizado por un movimiento revolucionario victorioso, aunque es importante decir, que en todos los casos se ha producido en medio de una crisis política.

4. Justo es decir que los cambios en las constituciones vía una ANC no han dado siempre los resultados esperados y en ocasiones se ha retrocedido de forma importante. Un ejemplo es Colombia, otro Ecuador y luego esta Bolivia en donde se pudo revertir un golpe que buscaba retroceder en los contenidos progresistas de la constitución de ese país. En el caso de Colombia, vemos hoy que, aún con una constitución emanada de la ANC, el estado sigue con las practicas neoliberales a tope, los indígenas siguen marginados, un nuevo proceso de paz fue frustrado y el territorio colombiano es utilizado para instalar bases militares de EEUU. Los derechos alcanzados por los pueblos indígenas de Colombia no se materializaron. Siguen siendo una aspiración.

5. Quizás sea de importancia subrayar que la ANC y el concepto del buen vivir que en los últimos años se ha convertido en la aspiración de los pueblos originarios del continente, no son sinónimos. Se advierte ello pues de la misma manera que el socialismo y la liberación de los indígenas no era automático, la liberación indígena no implicaba el socialismo. Es algo que escribí en el momento de la primera victoria del presidente Evo Morales y su ceremonia en el centro ceremonial de Tiwanaku.

En ecuador, casi todas las medidas impulsadas por la denominada revolución ciudadana de Correa fueron puntualmente desmontadas por el Gobierno de Lenin Moreno. Al intento de una economía solidaria se impuso la receta neoliberal. La idea de poner freno a los desmanes de las multinacionales de la extracción petrolera, tuvo un retroceso importante, ahora éstas hacen su política sin límites. Los derechos de los pueblos indígenas a pesar de importantes avances en el texto de la nueva constitución, continúan durmiendo el sueño de los justos. En política exterior, lo primero que hizo el gobierno de Moreno fue la entrega de Assange a las autoridades inglesas luego de un pulso soberano de Ecuador durante el gobierno de Correa. A nivel continental se incorporó al grupo de Lima.

6. En Bolivia, quizás uno de los casos que tiene mucha más influencia en el imaginario social de nuestro país, por la fuerte presencia indígena en la sociedad boliviana; es necesario reconocer las largas jornadas de luchas sociales que por años sacudieron a ese país. Las luchas por el agua, o guerra del agua, vieron la emergencia de un líder nacional, que como diputado pudo y supo encabezar las demandas sociales por varios años. Adelante fue electo presidente de ese país y desde ese cargo, convocó a la ANC que con respaldo de un gobierno de amplia base pudo impulsar grandes temas, definió Bolivia como un país con un estado multinacional.

Luego transformaciones económicas con la nacionalización de los recursos naturales y muchos cambios más, le dan sustento a esa política. Por ello se puede afirmar que en el caso boliviano hubo desde hace tiempo un proyecto definido, una estrategia y táctica claras. Es la razón del éxito alcanzado y es lo que explica que el golpe militar luego de una década de gobierno del MAS y Evo Morales, se haya podido revertir el intento de echar marcha atrás en el proceso desatado.

7. Está finalmente el caso de Chile. Aquí asistimos a un proceso de lucha democrática en donde los hechos arrancan, para poner una especie de inicio, del referendo en donde se derrota a Pinochet y su dictadura. El NO que gana en esos comicios del 5 de octubre de 1988, puede ser considerado el arranque de lo que hoy vemos. En ese proceso, hay dos o tres gobiernos de la denominada concertación democrática, se desarrollan luchas obreras, estudiantiles. Poco a poco se construye la fuerza política que hoy se expresa en las calles y plazas de ese país. En el mismo, hay acompañamiento y en ocasiones, dirección de los partidos políticos de la alianza progresista que existe en ese país.

La acumulación de fuerzas a la que hago referencia tiene temas concretos que en diferentes coyunturas son el eje de la movilización. En una ocasión son las demandas de una educación gratuita, en otra son las pensiones, así sucesivamente, y solo como la coronación de estos procesos es que se desemboca en la demanda de una ANC. Es solo después de acumulación de fuerzas y de construir una correlación favorable, es que se puede plantear la ANC como el objetivo deseado y alcanzable.

No se puede olvidar que los partidos políticos tienen trayectoria probada. Algunos casi que arrancan en los primeros años del siglo pasado y durante la dictadura mantuvieron posiciones, organización clandestina, etc. Siempre han sido un referente. De la misma forma que sindicatos y otras agrupaciones como los estudiantes. A ello se suman nuevos conglomerados de gente organizada, una agenda nueva, etc. De tal forma que las manifestaciones del último año tienen antecedentes y el proceso último que desemboca en el referendo de hace unas semanas, se inicia hace más de un año de forma masiva.

Quisiera finalmente a manera de conclusiones de los temas planteados en estas notas, dejar planteados dos o tres temas a modo de reflexión y abiertos al debate político.

a. Las ANC, ahora los sabemos, luego de ser realizadas, pueden arrojar sus mejores resultados o permanecer como letra muerta, incluso, pueden ser revertidas. De la misma manera que para su impulso es indispensable una correlación política favorable, para su desarrollo y permanencia, se debe mantener esa correlación y proyectarla. Se entiende que esto opera en todo proceso político, pero en la actualidad es necesario hacer estas puntualizaciones.

b. La experiencia continental señala un hecho incontrovertible: una ANC si bien puede tener o tiene, un impulso desde los movimientos sociales, solo puede desembocar en proceso constituyente con fuerzas políticas organizadas, involucradas en el mismo. Son realidades que no se pueden modificar a voluntad o ser ignoradas.

c. De manera clara se puede establecer que los procesos de ANC se han conseguido luego de victorias electorales y que es solo desde el poder que se ha planteado la realización de procesos de esta naturaleza. Salvo cuando ocurren casos como el de Chile, en donde un plebiscito ordena que se haga el proceso de ANC o de cambios constitucionales.

d. Un caso atípico es el guatemalteco. La ANC de los años ochenta tuvo origen en los cuarteles por la idea de conseguir una derrota política de la insurgencia. Por ello durante los primeros años se caracterizó la ANC y el texto constitucional como contrainsurgente. Es entre otras razones, parte de la explicación sobre lo agotado de la actual constitución y la necesidad de reformarla. La vía, el concepto y el método es lo que está en discusión.

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