Artistas de Guatemala, con rabia e indignación

AL PUEBLO DE GUATEMALA; a la comunidad internacional; a quienes ocupan los puestos de gobierno; a quienes dirigen los tres poderes del estado; a la prensa nacional, llamada a ser portavoz y conciencia de nuestra nación:

Los y las abajo firmantes, artistas de distintas disciplinas decidid@s a ocupar el sitio que nos corresponde en las protestas populares que sacuden nuestro país a partir de colmarse la paciencia del pueblo ante los desmanes de quienes nos mal gobiernan, venimos a agregar a todos los pedidos, demandas y exigencias, una que está muy cerca de nuestros corazones y no vamos a permitir que siga sucediendo.

Como población corriente de este país, hemos sufrido los embates de la pandemia, el colapso de la economía, el abandono de las autoridades, los escandalosos sucesos de mal manejo y apropiación indebida de fondos que significan el endeudamiento de nuestro país por generaciones, los azotes de los huracanes y las lluvias. Hemos hecho lo que ha estado en nuestras posibilidades, de manera individual o en pequeños colectivos, por aliviar las penas y pesares del pueblo.

La ocupación del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias por los diputados del Congreso de la República –cuestionados y señalados por sus malas acciones y decisiones en detrimento de la nación– para realizar sus sesiones en el escenario de la Gran Sala Efraín Recinos, sobre esas duelas que para nosotros son sagradas y representan un tesoro nacional, así como todo el complejo creado por el Maestro Recinos, único en el mundo y admirado por propios y ajenos –aun mal administrado y deteriorado como está– resulta una afrenta que no estamos dispuestos y dispuestas a tolerar.

Si hiciera falta razonar más este reclamo, basta con observar la conducta de diputados y diputadas que no se tocaron el alma para lanzarse bebidas y tirar sillas sobre esas delicadas tablas de la duela que probablemente ni siquiera tienen las mínimas luces para valorar.

Exigimos que de inmediato el Congreso se reubique en otro sitio más afín a sus condiciones, incluso en su propio hemiciclo que no fue dañado por los incendios del pasado sábado. Y al Ministerio de Cultura, que en mal momento y de manera irresponsable habrá autorizado esa ocupación totalmente inapropiada e indebida, que retire el permiso y ordene la evacuación de la entidad legislativa y su personal. Ante ustedes colocamos la responsabilidad de este acto vergonzoso y ofensivo, quizás una represalia por las actitudes asumidas en días pasados por colectivos de arte en apoyo a la protesta popular. Dará la vuelta al mundo la denuncia de este atropello al patrimonio de la nación y al tesoro que representa el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, y no dejaremos el reclamo hasta ver liberada nuestra máxima casa de arte nacional.

Solicitamos la adherencia de la comunidad de arte de todo el país, y de todos y todas quienes se sientan vulneradas y ofendidos por este atropello.
Gracias por su atención.

NO NOS PELA… SÍ NOS IMPORTA.

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