Incertidumbre e infortunios (I)

Autor: Jairo Alarcón Rodas
Primera parte

El destino de hombres y mujeres se abre a un sinfín de posibilidades que, no obstante son probables, se van truncando por circunstancias adversas. Con justa razón Sören Kierkegaard, señalaba que el ser humano es el ser cuyas posibilidades se hacen imposibles. Su racionalidad le permite realizar innumerables funciones, propias de un ser no consolidado, pero muchas veces su circunstancia se las impide.

Nacer en determinada región, país, sociedad, familia es algo accidental pero, sin duda, marca la existencia de cada persona. Así, no es lo mismo nacer en Europa que en Asia, América o África dado que las circunstancias de cada continente, su desarrollo y la especificidad de sus respectivos países no son los mismos ni, desde luego, otorgan similares oportunidades para cada persona.

Para un africano de Tanzania, por ejemplo, las perspectivas de alcanzar su desarrollo son mucho más adversas que para un individuo que ha nacido en Viena. La fortuna de nacer en una ciudad de un país del llamado primer mundo, es mucho más ventajosa que para una que ha nacido en el tercer mundo. Se puede decir lo mismo de un sirio de la región de Alepo, en donde la guerra ha marcado su destino y por consiguiente, las perspectivas de vida son más escasas que de aquellos que han nacido en un país pacífico y estable.

Las cosas se agudizan si se ha nacido en un hogar pobre o en determinados períodos trágicos de la historia. ¿Por qué unos nacen en familias acomodadas y otros, por el contrario, en la miseria? ¿Qué motivó que unos nacieran en tiempos de paz y otros en guerra, unos en el bando perdedor y otros en el ganador? Sin duda, las asimetrías históricas, que Marx señaló en su crítica al capitalismo, a partir de la mala distribución de la riqueza, son en parte la respuesta a tal interrogante.

Dentro del indeterminismo de la vida, existen determinismos que van modelando los hechos históricos, donde los seres humanos son actores importantes. De ahí que en un principio, las contradicciones externas impulsaron la creatividad e inventiva humana para lograr su supervivencia, dentro de un medio hostil. Las especies mejor adaptadas son las que perviven señaló Darwin. Tomar el control de la naturaleza por unos, a través de la riqueza, significó el dominio de estos sobre los menos afortunados.

¿Por qué África no se desarrolló de la misma forma que Europa, qué sucedió con América, Asia y Oceanía? Grandes civilizaciones surgieron, se impusieron, florecieron y languidecieron a lo largo de la historia, dejando vestigios de su grandeza. Ya Spengler, en los años 20 del siglo pasado, había reflexionado sobre el surgimiento, florecimiento y muerte de las civilizaciones, presagiando la decadencia de occidente.

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