La guerra de trincheras y el desacoplamiento tecnológico de Estados Unidos con China.

por Alastair Crooke, ex diplomático británico, fundador de Conflict Forum

El evento definitorio de la era post-Covid ( gane quien gane, las elecciones estadounidenses) probablemente será el desacoplamiento de Estados Unidos de la tecnología de telecomunicaciones de China.

Lo que vendrá no será sólo la desvinculación del 5G de Huawei, también Estados Unidos se propone eliminar a China de todo su ecosistema de microchips, impedir el funcionamiento de los medios digitales y las chats chinos, expulsar la gigante asiático de las tiendas de aplicaciones, de los cables submarinos y del acceso al almacenamiento de datos basados ??en la nube.

Este es básicamente el programa “Clean Network” enunciado por el ex director de la CIA Mike Pompeo, es la artillería pesada para una guerra de trincheras prolongada que se avecina. No se trata precisamente de reeditar la guerra fría, sino de la reposición de una política que terminó en una guerra caliente.

Hace ya más de 100 años los políticos (y los mercados) fallaron en evaluar las amenazas para el dominio de los imperios europeos. El peligro se acumuló silenciosamente durante una larga siesta de verano que duró desde el asesinato del archiduque Franz Ferdinand – a finales de junio de 1914 – hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial, cinco semanas después.

Entonces y, a pesar que los diplomáticos percibían los ruidos de sables entre dos alianzas europeas fuertemente armadas los políticos tenían la sensación que el status quo duraría indefinidamente .

Esta opinión dominante estuvo influida por el best seller “La Gran Ilusión” de Norman Angell que argumentaba que la guerra se habría vuelto imposible, porque el comercio mundial y los flujos de capital estaban estrechamente relacionados.

Lo que no entendieron los políticos, fue que las circunstancias de mediados de 1914 (el momento de Sarajevo) parecían favorables para que Alemania se transformara en un Imperio Rector y que Gran Bretaña estuviera convencida que podría aniquilar totalmente los alemanes .

Algo muy pero muy parecido creen ahora algunos en Washington. Se han convencido que las circunstancias actuales podrían llevarlos a una victoria aplastante.

Trump y compañía parecen estar persuadidos que Estados Unidos puede usar su fuerza financiera y comercial para aplastar el ascenso de China, contener a Rusia y someter a Europa- forzando a los europeos a convertirse en vasallos de su tecnología.

La guerra de los Balcanes a principios del siglo pasado colocó a Austria-Hungría, al lado de Alemania en una fatal alianza contra Rusia. Hoy, Pompeo espera poder atrapar a la “voluble” Europa para contener a Rusia. Las amenazas contra el gasoducto Nord Stream y la majadería del “caso Navalny” son sólo algunas de las “palancas” del ex director de la CIA.

El ataque de Mike Pompeo con su “Clean Network” es el “momento Sarajevo” de hoy. Los políticos y los mercados siguen indiferentes (en 1914 los mercados despertaron una vez que la guerra había estallado).

A fines de enero de 2021, es probable que Estados Unidos esté paralizado por una crisis constitucional intratable, posiblemente violenta, y haya emprendido una guerra tecnológica total contra China. A estas alturas, también es posible que Europa y los Estados Unidos se encuentren en recesión, ya que el coronavirus avanzará con furia durante el invierno.

Desacoplamiento tecnológico y objetivos políticos-militares.

Quién “chupa” nuestros datos – y los examina mediante algoritmos – para saber qué pensamos, qué sentimos y hacemos, tiene precisamente el poder necesario para moldear nuestra mundo, social, política y económicamente.

El punto aquí es que nuestros datos – si permanecemos en la esfera digital de Estados Unidos- están a punto de ser utilizados y configurados en consonancia con los tambores de guerra.

El proyecto “ Clean Network : Fortress America” de Pompeo utiliza las tesis de Antonio Gramsci, en el ámbito cultural para un escenario de fuerte contenido político.

En lugar de que la cultura sea el lugar de la acción revolucionaria contra las élites (como lo concibió Gramsci), las plataformas sociales estadounidenses “saneadas” de sus rivales no occidentales, se convertirán en el lugar donde el sistema se reafirma a sí mismo, neutralizando la posibilidad de resistencia política.

De hecho ya todos medios comunicacionales de occidente y sus plataformas algorítmicas están orquestadas para demonizar a China (el “virus chino”) y a Rusia (la “asesina de disidentes”).

Para comprobar esta afirmación baste observar los insidiosos medios que Europa utiliza contra China y Rusia, en nombre de la promoción de los llamados valores liberales (europeos) supuestamente “universales”.

El otro desacoplamiento

Pero hay otro desacoplamiento igualmente significativo, que parece marcar el camino:

«Rusia observa con creciente preocupación que Alemania se encuentra en otra transición histórica», escribe el Embajador Bhadrakumar, «la actitud de los alemanes ahora tienen inquietantes paralelos con la transición de Bismarck en la escena europea anterior a la Primera Guerra Mundial”.

En una reciente entrevista con el semanario Die Zeit «, Annegret Kramp-Karrenbauer, Ministra Alemana de Defensa y Presidenta en funciones del Partido gobernante, declaró de manera tajante:

«Se espera que Alemania muestre liderazgo, no solo como potencia económica», sino también en relación con «la defensa colectiva; se trata de misiones internacionales, se trata de exponer nuestra visión estratégica del mundo y, en última instancia, se trata de si queremos dar forma activa al orden global. La voz alemana ya no es la voz del pacifismo”

Kramp-Karrenbauer agregó «como la actual dirección rusa defiende sus intereses muy agresivamente debe ser confrontada con una posición clara: somos muy fuertes y, en caso de vacilación, estamos listos para defendernos. Vemos lo que está haciendo Rusia y no permitiremos que el liderazgo ruso se imponga ”.

Según el análisis del diplomático Indio Bhadrakumar : “75 años después del final de la Segunda Guerra Mundial, el imperialismo alemán se agita una vez más, contra Rusia. La militarización de la sociedad vuelve a estar en la agenda alemana. Berlín juega un papel importante en la ofensiva occidental contra Rusia y lidera el grupo de combate de la OTAN en Lituania. Alemania y Estados Unidos también están trabajando juntos en los movimientos de la OTAN contra Rusia”.

“Alemania es el área de prueba más importante para las unidades de la OTAN en la frontera de Europa con Rusia. Y los medios de comunicación alemanes están inundados de opiniones que exigen que el compromiso de la OTAN se cumpla y que el gasto militar aumente al 2% del producto interno bruto. (Actualmente representan el 1,38% del PIB, aunque el gasto militar ha aumentado enormemente. Son miles de millones de miles de millones en armas) «.

El bien conectado jefe de la Carnegie Office en Moscú, Dmitri Trenin, escribe en una orientación similar:

“Berlín está poniendo fin a la era iniciada por Gorbachov, de confianza y amistad con Moscú. Rusia, por su parte, no espera nada más de Alemania y, por tanto, no se siente obligada a tener en cuenta la actitud alemana. Deberíamos imaginar , por un momento, cómo reaccionó Putin ante el anuncio de Merkel que “Navalny había sido envenenado con el agente nervioso Novichok”. Lo lógico es que debe haber reaccionado como lo hace alguien a quien le han dado una puñalada por la espalda. Esta es la reacción más suave que me viene a la mente ”.

Trenin añade: “Hace treinta años, la reunificación alemana parecía no solo ser una reconciliación histórica, sino también una garantía de futuras relaciones amistosas y una estrecha cooperación entre dos pueblos y estados. Ahora, eso ya es pasado (…). Rusia está embarcando en un nueva etapa. Por lo tanto, la situación se está volviendo más arriesgada: es poco probable que el Kremlin tome una acción drástica inmediata, pero a partir de ahora ve a Alemania claramente controlada por Washington. En cuanto a Estados Unidos, Rusia lleva mucho tiempo inmersa en una guerra híbrida de suma cero, en la que, cada día que pasa, los factores inhibidores son menores ”.

Los políticos alemanes de la generación Merkel son rotundamente «atlantistas», como la propia Merkel. En otras palabras, están comprometidos con defender el «sistema universal de valores liberales». Esto pone a Merkel, en desacuerdo con Trump, pero paradójicamente, hace que el liderazgo alemán sea mucho más susceptible a la manipulación de Estados Unidos, contra China y Rusia .

Después de todo, como opinó Samuel Huntington, «el universalismo es la ideología útil de Occidente para enfrentarse a otras culturas». ¡Sombras de 1914, cuando Austria-Hungría estaba igualmente involucrada en una lucha contra Rusia!

No es difícil ver la conclusión a la que han llegado las élites alemanas. Norbert Röttgen, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Bundestag y candidato al liderazgo de la Unión Demócrata Cristiana, lo ha expresado de esta manera: «Si Joe Biden gana, espero que su gobierno vuelva a una asociación basada en el pensamiento racional y la cooperación». Es decir: las euro- elites cuentan con el retorno a la ‘ negocio como de costumbre’.

Por su parte el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, habló esta semana sobre cómo la UE puede lograr su “autonomía estratégica’”:

La UE «quiere ser más fuerte, más autónoma y más firme». La UE, afirma Michel, “está a punto de desarrollar un modelo abierto con mayor conciencia de nuestra fuerza, con más realismo, y quizás con menos ingenuidad. Tenemos fe en las virtudes de una economía libre y abierta, nunca en el proteccionismo (…). Pero a partir de ahora vamos a hacer cumplir mejor las condiciones de la competencia, en un mercado abierto deben respetarse nuestros estándares ”.

Habla “de nuestros estándares”. A los europeos le puede parecer justo tratar a los estados pequeños como vasallos. Pero este pronóstico optimista no funcionará con la tecnología de Estados Unidos o con el eje China-Rusia. ( la hipocresía y la mentira de la «igualdad de condiciones» no es más que otra forma de proteccionismo pro-UE).

La guerra y la tecnología

Estados Unidos están llevando la tecnología «de regreso a casa» y no cambiará su política de expulsión de China de la esfera digital occidental. Por su parte Alemania acaba de aprobar la prohibición de facto de Huawei. Su objetivo es matar a Huawei utilizando la fuerte burocracia teutona. Y Rusia se está desvinculando de Europa, para trabajar más de cerca con China (gracias a Merkel y compañía).

Pero este es un camino, que por lo momento, no lleva ninguna parte.

Europa no tiene ningún sustituto para Huawei. Las redes 5G representan efectivamente el sistema nervioso que conectará las dimensiones política, estratégica, militar, informativa, económica, financiera, industrial y de infraestructura. Lo hará a nivel personal, local, nacional, internacional y transnacional. Las redes 5G, junto con los avances exponenciales de la informática y de la Inteligencia Artificial son la fuerza transformadora de la nueva economía.

El punto aquí es la latencia: la capacidad de integrar diferentes flujos de datos al mismo tiempo y prácticamente sin demora. Es la clave no sólo para la vida cotidiana, sino también para los sistemas de defensa.

(Las llamadas “Machine Learning” es un subconjunto específico de la inteligencia artificial (IA), para entrenar máquinas. Las llamadas “ Machine Visión” puede controlar desde vehículos autónomos a los drones, desde robots hasta las tecnologías de vanguardia con visión artificial. Dicho de otra manera, estas máquinas pueden «ver» el mundo físico para realizar sus tareas ).

En todos estos procesos, el 5G es una tecnología indispensable para reducir la latencia . Estados Unidos no tiene 5G. China lidera de lejos este campo. Estados Unidos es líder en Big Data e Inteligencia Artificial . Por el momento EEUU lidera en semiconductores o chips , pero … ¿por cuánto tiempo?

Los nuevos chips están ad portas

China, sencillamente, no será expulsada del mercado mundial de los semiconductores. Los expertos en TI de Rusia, la ASEAN y Huawei explican que “por una limitación física los chips de 5 nm no llegarán ha reducirse a 3 nm”.

Esto que parece no ser importante significa que los próximos descubrimientos provendrán de otros materiales y de otras técnicas en semiconductores.

La sorpresa, en este asunto cardinal para la competencia tecnológica-militar, es que China está al mismo nivel de investigación que Taiwán, Corea del Sur y Japón.

Los avances hechos por China implican un cambio crucial del silicio al carbono. La investigación china está totalmente comprometida con este cambio y está casi lista para transferir su trabajo de laboratorio a la producción industrial.

Entonces ¿ Hacia quién, dirige China sus programas de cooperación tecnológica? No, precisamente hacia Alemania.

Según David Goldman del diario Asia Times ,

“El impacto de las sanciones estadounidenses y europeas ha llevado a Rusia a una alianza estratégica con China, que incluye una estrecha cooperación en las telecomunicaciones, 5G y la I + D de los semiconductores. La economía de Rusia puede ser del tamaño de Italia, pero su cerebro es mucho más grande que su cuerpo: Rusia forma más ingenieros al año que Estados Unidos y todos están muy bien formados ”.

Y ahora, de vuelta a “nuestro momento Sarajevo”: Pompeo apretó el gatillo contra el archiduque. La dinámica se puso en marcha. Aún así, permanecemos atrapados en el interregno, esperando a Estados Unidos, mientras los líderes europeos cuentan con la victoria de Biden … y la «normalidad» restaurada.

A principios del siglo XX, el intento de Gran Bretaña de destruir las líneas de suministro globales (para preservar las suyas); y aislar a Alemania de sus vínculos comerciales internacionales, canalizó las ambiciones alemanas hacia el este, a través de la llanura europea y, en última instancia, hacia un ataque contra Rusia. Terminó con la guerra y la depresión económica.

Hoy, Estados Unidos exige que Europa se separe de Rusia y China, pero Estados Unidos ha entrado en una crisis interna, y no ha logrado reemplazar el eje asiático en la mayoría de las esferas de la tecnología.

Es arrogancia, pura arrogancia europea, imaginar que pueden construir una nueva economía en una posición de rivalidad tecnológica con los Dos Grandes, sin cooperación y sin estrategia diplomática.

Europa, no puede mantenerse al margen de la actual «guerra de poder», como un Gran Panjandrum (bomba británica autopropulsada), esperando que la tecnología le llegue desde el cielo. Esto no es una estrategia: es una receta para la depresión.

Creer en la quimera de un imperio europeo no es una buena perspectiva para los pueblos del viejo continente. Hoy están dolorosamente obligados a volver a confinarse en el difícil tiempo del coronavirus.

En cada país europeo la política está dominada, como no podía ser de otra manera, de los asuntos domésticos- sólo preocupa la apertura de las escuelas, las restricciones al contacto físico y unas economías que se encogen cada vez más.

Mientras tanto en una ilusa y lejana Bruselas se fantasea con construir un ‘Imperio’ cada vez más fuerte.

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