Urge descarbonizar la arquitectura, parte 1.

Omar Marroquín Pacheco

Este es un concepto que se maneja mucho en círculos y discursos políticos así como también en eventos ambientales globales, pero no han tenido eco en el campo de la arquitectura que sea capaz de impactar la forma de diseñar y de construir el mundo del mañana.

En la actualidad los edificios son los responsables del gasto energético del 33% del consumo mundial y del 39% de las emisiones de gases de efecto de invernadero, lo que indica que los arquitectos debemos desempeñar un papel importante, si se desea detener o revertir el cambio climático.

Siendo el carbono una medida universal que permite rastrear las emisiones de efecto invernadero de los edificios, una buena medida sería la descarbonización de la arquitectura.

Cuando se habla de descarbonización se esta frente o abarca la reducción tanto del carbono operativo, como del carbono incorporado, es decir el carbono emitido durante la etapa de uso y durante todo el ciclo de vida del edificio respectivamente. Este ciclo abarca la extracción, el transporte, la instalación, el uso y el fin de la vida útil de cada material y mobiliario y se estima en un 11% de las emisiones globales de gases de efecto de invernadero y del 28% de las emisiones del sector construcción.

En el año 2018 en la Cumbre Global de Acción Climática, con en la iniciativa “Compromiso Neto de Construcción de Carbono Cero” persigue la reducción de cantidad de carbono operacional a través de hacer un llamado a reducir la cantidad de emisiones de dióxido de carbono liberadas anualmente a cero negativo, también existen otras iniciativas principalmente en los Estados Unidos que enfatizan la importancia de disminuir el carbono incorporado y que se estima se duplicará para el año 2060.

Vamos analizar algunas estrategias para poder descarbonizar la arquitectura, desde la perspectiva de consideraciones importantes, hasta procedimientos productos y documentos que podrían ser útiles para aquellos arquitectos que buscan soluciones concretas.

Se debe abordar el tema en tres niveles básicamente:

• Energía eficiente ante que Energía Renovable.
• Energía renovable antes que compensación de carbono.
• Energía renovable en el lugar antes que Energía renovable fuera del sitio.
• Reducción de carbón antes que Energía renovable fuera del sitio.

Las distintas estrategias de reducción de carbono modelan diferentes niveles de efectividad, así como las diferentes etapas constructivas requieren diferentes procedimientos, que los ha catalogado el World Resources Institute: eficiencia energética antes que las energías renovables, Energía renovable en el lugar antes que Energía renovable fuera del sitio, Reducción de carbón antes que Energía renovable fuera del sitio, con este nivel de jerarquización se puede abordar la descarbonización de los edificios en 3 niveles:

1. La reducción del carbono operativo en los edificios existen a través de la eficiencia energética.
2. La utilización de energía renovable para cubrir las bajas demandas de energía restante, idealmente en el sitio o fuera del sitio si fuera necesario.
3. La reducción de carbono incorporado en los nuevos edificios durante su ciclo de vida.

Los niveles no siguen un orden lógico, sino que simplemente engloban tres formas diferentes en que los arquitectos pueden reducir las emisiones de carbono, dependiendo de las etapas o los requisitos del edificio, finalmente los tres deben tratar de lograrse lo más pronto posible para cumplir los objetivos y que sirva como una guía útil con la que tanto los arquitectos como los dueños de los edificios, puedan abordar el tema de la descarbonización en relación a los proyectos que desarrollan.

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