El gobierno chino llamará a su pueblo a ponerse en estado de combate

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por Pepe Escobar, periodista brasileño especializado en Eurasia

Comencemos con la historia de una reunión que increíblemente desapareció para los medios de comunicación.

Cada agosto, los dirigentes del Partido Comunista Chino se reúnen en la ciudad de Beidaihe – un balneario a unas dos horas de Beijing – para discutir la política que luego debería sancionar la sesión plenaria del Comité Central del PCCh en octubre.

El ritual de Beidaihe fue instituido nada menos que por Mao Zedong (que estaba enamorado de esa ciudad) desde donde el Emperador Qin, unificó a China en el siglo III a.C.

Siendo el 2020, el “año en que vivimos peligrosamente”, no debe sorprendernos que la reunión de Beidaihe no apareciera por ningún lado. Sin embargo, la invisibilidad de la reunión no significa que no haya acontecido.

De hecho el Primer Ministro Li Keqiang desapareció – durante casi dos semanas – después que el Presidente Xi expusiera nada menos que toda la estrategia de desarrollo de China para los próximos 15 años.

Li Keqiang reapareció presidiendo una sesión especial del todopoderoso Consejo de Estado, justo cuando el principal ideólogo del PCCh, Wang Huning – el número 5 del Politburó- apareciera en una Asamblea de la Federación de Jóvenes de China. A lado de Wang Huning, estaba el jefe del gabinete del Presidente Xi, así como otros tres miembros del Politburó.

Que todos aparecieran al mismo tiempo – después de una extraña ausencia – llevó a los observadores internacionales a reconocer que la cita de Beidaihe tuvo lugar de manera normal . El rumor hasta ese momento era que la reunión en no se efectuó debido a Covid-19.

Las famosas reuniones de Beidaihe en China se realizan antes que el Pleno del Comité Central debata la estrategia propuesta por el politburó. Traducción: los contornos de la ruta estratégica ya han sido aprobados por consenso.

¿Globo sonda o política oficial?

La trama se enreda porque varios globos sondas han empezado a circular en los medios de comunicación chinos. Aquí van algunos .

1. En el frente de la guerra comercial, Pekín no cerrará las empresas estadounidenses que ya operan en China. Pero serán invariablemente rechazadas las empresas que pretendan entrar en las finanzas, la tecnología de la información, la salud y los servicios a la educación.

2. Pekín no liquidará de una sola vez la gigantesca masa de bonos del Tesoro de EEUU. Pero – como ya está ocurriendo – la desinversión se acelerará. El año pasado, esta operación ascendió a 100.000 millones de dólares y a finales de 2020, podría llegar a 300.000 millones de dólares.

3. La internacionalización del yuan se acelerará y se ha incrementado el mercado de futuros de petróleo de Shanghai incentivando a los vendedores a utilizar el yuan en vez del dólar. Esto incluirá la configuración del sistema de intercambio comercial a través del recurso tecnológico chino denominado CHIPS, como una medida preventiva ante la posibilidad que Pekín no pueda utilizar el sistema de intercambio SWIFT, que controla Estados Unidos .

4. Ante la «guerra híbrida de espectro completo» iniciada por Estados Unidos el Ejército Chino (ELP) ha sido puesto en alerta en la Etapa 3 (todas las licencias han sido canceladas para el resto de 2020). También se habría decidido aumentar el gasto en defensa hasta el 4% del PIB y activar la producción de armas nucleares. Los detalles saldrán a la luz durante la próxima reunión del Comité Central.

5.Los temas que abordados no tienen desperdicio: China debe prepararse para la guerra, crear reservas de alimentos y energía, establecer un sistema económico continental euroasiático, recuperar el oro que tiene fuera del país y ampliar el sistema global del renminbi (yuan) en preparación de la interrupción completa de las relaciones con EEUU.

Esta política podría definirse como de «doble circulación»: un desarrollo económico independiente que se suma a la consolidación del proyecto de integración euroasiático. (Ambas iniciativas en paralelo a el asentamiento global del yuan).

Estas son las ideas que son consenso en la sociedad china hoy : » Debemos abandonar cualquiera ilusión sobre el papel de los Estados Unidos con respecto a nuestra nación…. Hay que llevar a cabo una movilización total del pueblo para resistir la agresión.… Habrá que utilizar una mentalidad bélica para dirigir la economía nacional…. Debemos prepararnos para la completa interrupción de las relaciones con los EEUU».

No está claro si se trata de globos sonda o de decisiones tomadas en la «invisible» reunión de Beidaihe. Así que todas las miradas estarán puestas en el tipo de lenguaje que se utilizará cuando el Comité Central presente su estrategia en octubre próximo. Significativamente, eso ocurrirá sólo unas pocas semanas antes de las elecciones de EE.UU.

Se trata de continuidad

Todo lo anterior es parte de los debates sobre qué constituye exactamente la «amenaza» china. Aquí están los puntos clave.

1. China ha decidido reforzar su modelo económico mixto -que es una rareza a nivel mundial: ni totalmente de propiedad pública, ni una economía de mercado capitalista .

2. Una vez que los chinos se enfrentan a un enemigo extranjero 1.400 millones de personas actuarán como uno solo.

3. Los elementos nacionales tienen una fuerza enorme: nada bloqueará el pleno uso de los recursos materiales y humanos una vez que el pueblo chino y sus instituciones definen su política.

4. China ha establecido el sistema industrial avanzado, que funciona sin interferencias extranjeras si es necesario.

La política económica China se planifica para décadas. Los planes a cinco años se complementan con planes a 15 años. La Iniciativa del Cinturón y la Ruta (Nueva Ruta de la Seda) es de hecho un plan de casi 40 años, diseñado en 2013 para ser completada en 2049.

Continuidad es el nombre del juego. Los Principios de la Convivencia Pacífica, desarrollados en 1949 y ampliados por Zhou Enlai en la conferencia de Bandung siguen grabado en granito en su política exterior.

El colectivo Qiao – un grupo independiente que sirve de «puente» a los huaqiao «chinos de ultramar»- ha reiterado que Beijing nunca ha sostenido que el modelo chino sea la panacea para la solución a los problemas mundiales. China no exporta su modelo: las soluciones chinas son aplicables a las condiciones específicas de China.

La dirigencia china se reafirma en sus convicciones marxistas. El materialismo histórico es incompatible con el liberalismo capitalista que ha impuesto la austeridad con un modelo preconcebido por el imperio.

Esta estrategia es el núcleo de la política exterior del PCCh: cada pueblo debe trazar su política de acuerdo a sus condiciones nacionales.

La política del estado Chino puede describirse -razonablemente – como la política de una meritocracia centralizada con características socialistas y confucianas, muy pero muy diferente a la política de la autollamada «nación indispensable» .

La historia reciente demuestra que Estados Unidos se niega a aceptar su declive y ciertamente seguirá practicando la intervención y la Guerra Híbrida contra otros pueblos del mundo.

Observatorio de la Crisis

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