El CO2 derivado de la construcción con bambú

Omar Marroquín Pacheco

Si utilizamos el bambú como material de construcción de viviendas, estaremos dejando de emitir aproximadamente 1.3 toneladas de CO2 por año. Sin contar los incontables beneficios aportados por la siembra de este tipo de material.

Los materiales son muy importantes para un correcto balance energético de la vivienda, al realizar un balance energético se toma en cuenta su diseño, su equipamiento, al uso de energías renovables, pero usualmente no se toma en cuenta la construcción de la propia casa, es decir la energía necesaria y requerida para producir cada uno de sus componentes: ladrillos, block’s, vigas, columnas, cemento, hierro, tejas, baldosas, etc.

Es muy importante saber que grado de contaminación provocan los distintos materiales en la construcción, debido a que se puede caer en el error de etiquetar como ecológica una vivienda por utilizar aparatos eléctricos con eficiencia energética y no tomar en cuenta el tipo de material con que se construye la vivienda.

Al tener identificados los materiales que se utiliza para la construcción consumidos por la superficie construida, se puede conocer el impacto medioambiental que produce una tipología definida a través de uno de los indicadores de impacto ambiental más relevantes asociados al peso por m² de construcción y las emisiones de CO2 derivadas del proceso de construcción.

Para poder extraer materia prima para la construcción y para la elaboración de los distintos materiales, se requiere de enormes cantidades de energía y al terminar su ciclo de vida de algunos de los productos de las obras, se generan desperdicios y nuevamente emisiones a la atmósfera.

El tipo de material utilizado en la construcción en definitiva son los responsables de los impactos más relevantes que se producen en el medio, como producto de un excesivo consumo energético y la liberación de grandes cantidades de dióxido de carbono CO2 y otros gases contaminantes.

Hoy por hoy se realiza mucha investigación e innovación tecnológica en el campo de la reducción de las emisiones de CO2, en la construcción de edificaciones, como una aportación a la meta del desarrollo sostenible.

Si se compara el bambú con los materiales tradicionales de construcción, este material apenas genera emisiones en los procesos de corte (manual), tratamiento y transformación artesanal que además genera empleo y mejora la calidad de vida de la comunidad productora, no afectando la biofauna, por el tipo de transporte que se utiliza en su acarreo.

Es importante por lo tanto tomar la oportunidad de actuar sobre la eficiencia desde la misma elección de los materiales a utilizar y considerar la energía a utilizar, en donde el bambú siempre proporciona saldos positivos al ambiente.

Al realizar un análisis de los datos presentados, se puede afirmar:

• Si se considera únicamente lo relativo a los materiales incidentes en la estructura equivalen a un 48% en la construcción convencional y un 57% en la que incorpora el bambú en la construcción, se tiene un ahorro de emisiones del orden del 63%, equivalentes a 25 toneladas de CO2 para una vivienda de unos 100 m², pasando de emitir 39,8 toneladas a solo 14,8 toneladas.

• Si se hace una referencia a la totalidad de los materiales, se tiene un ahorro del 69% que equivalen a 57.6 toneladas de CO2, que sumadas a las emisiones ahorradas en el consumo hacen un total de 64,2 toneladas de CO2, que equivalen al 29% en ahorro de emisiones en los mismos 100 m² de construcción con bambú como material.

En conclusión al utilizar bambú en la construcción de viviendas, se esta dejando de emitir aproximadamente 1,3 toneladas de CO2 al año. Es importante señalar también que al obtener un sin número de productos transformados de larga duración con lo que se esta fijando CO2 por largos períodos de tiempo, lo que es una ventaja sobre otras especies forestales.

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