La SAT en su laberinto

Por: Miguel Angel Sandoval

En los últimos días, con pretexto del coronavirus, la SAT es más inútil. Si la memoria no me falla, el trámite de sacar el RTU demoraba un par de horas, si se alargaba por alguna razón. Ahora dicho trámite es casi imposible. El motivo, es que el nuevo sistema no sirve. Ni los ingenieros encargados de ponerlo a la disposición para que funcione, ni los empleados saben de qué va. Tampoco el administrador. El RTU es la puerta de entrada para el contribuyente, el requisito para tributar.

Mientras tanto, las colas son gigantescas. Y el RTU no se obtiene. El riesgo de contagio se soporta por la necesidad. La gente no recibe explicaciones de nada, funcionarios atemorizados por el coronavirus son a pesar de la buena voluntad, ineptos. La SAT y sus nuevas autoridades son simplemente inútiles. Lo más grave es que en el Estado, se exige como requisito para la firma de contratos de trabajo. Pero la lista sigue. Pagos hechos en línea no se registran y aparecen omisos, verdaderamente ominosos. Y todo mundo a merced del desgarriate que existe en la SAT luego de los últimos cambios en su dirección. Con la SAT actual, no se puede hablar de modernización.

En estas condiciones hablar de mejorar la recaudación es un sueño. Facilitar los procesos para mejorar la recaudación, equivale a pedir que Energuate pague impuesto de manera puntual o que reduzca las tarifas o que el sistema bancario condone moras e intereses en la coyuntura actual. Es la de nunca acabar. El pueblo que se joda. Total, está acostumbrado diría el CACIF.

Pero volviendo al tema del sistema de la SAT, un trámite de una hora en la actualidad se convirtió en un infierno. Un ejemplo claro: una oficina de trámites en Antigua Guatemala, no es capaz de resolver lo de una simple modificación en el RTU. La SAT de la ciudad colonial dice oronda que no puede resolver eso. El colmo es que la SAT ubicada en el Dubái Center, se declara incompetente. En esas condiciones ¿qué se puede hacer por parte el ciudadano?

Como todo mundo sabe, el RTU es número de identificación fiscal o tributaria, como a usted le acomode mejor. Resulta que por la incompetencia del sistema de la SAT, hay miles de gentes que no pueden ejercer su obligación de pagar sus impuestos, porque el sistema es una porquería. En pocas palabras, parecería que desde la SAT existe boicot al pago de impuestos por la ciudadanía, pero encima de todo, hay un complot para sentarse en la cabeza de la gente, que tiene que aguantarse la indefinible incapacidad, torpeza, de funcionarios que no hacen nada por la gente.

En dos platos. Modificar el RTU en la actualidad lleva semanas. Los cobros de pagos ya realizados sólo enredan otros procesos. Mientras tanto continúa la evasión fiscal de los grandes negocios y en esas condiciones, no hay manera de recuperar plata y consecuentemente la tributación está a la baja. Ese es parte del círculo infernal de los impuestos en nuestro país.

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