El agua invisible y Nimajuyú con sed

Por: Miguel Angel Sandoval

En el marco de la crisis ocasionada por el coronavirus o COVID-19, un tema aparece con fuerza: la fórmula que la OMS predica por aquí y por allá no tiene sustento en el caso nuestro. “Lávese las manos muchas veces con agua y jabón”. O acaso tiene algo de sustento, pero existe un gran sector de la población del país que carece de agua y por ello me refiero a las pajas de agua de la OMS, como dicen amigos médicos. Se puede inferir que hay un sector de la población que, aunque quiera, no puede luchar con posibilidades por su propia salud y así contribuir a la salud de toda la comunidad. No escribo al tanteo. En una zona residencial para sectores medios con pocos ingresos como es Nimajuyú, en la zona 21 de la capital guatemalteca, se carece de agua.

Lo más delicado de lo que ocurre en Nimajuyú es que se trata de un conjunto de edificios construidos con la idea de facilitar las condiciones de vida a una población que se podía pagar un apartamento de los que hay unos 3 mil 500 y en donde viven alrededor de 15 mil personas hoy día. Más grave es el caso de las colonias en los alrededores de Nimajuyú que carecen de agua, como la Justo Rufino Barrios, Venezuela, Loma Blanca, Cantón la Paz, Cerro Gordo, las Marías, Eureka y otros asentamientos, pero que en ocasiones la tienen cuando la compran a pipas que son parte del negocio de no pocos funcionarios de Tu Muni. Es un tema que debería tomar en serio el Ministerio de Salud, pero también instituciones como la PDH, entre otras. Pues Tu Muni, es responsable del cuadro que se describe.

En dos platos: no hay preocupación por distribuir el agua en esta región pues los que viven, pueden sobrevivir con uno o dos días de agua, y el resto que dios los agarre confesados. Mientras que en otros barrios y colonias, la pipa hace la labor de distribución, a precio que los propietarios imponen, a mansalva. Es obvio que con carencia de agua, la consigna de la OMS que para combatir el coronavirus hay que lavarse muchas veces las manos y lavar superficies, etc. No es la más idónea en las condiciones reales en que vivimos. Sobre todo, si hay cuarentena y toque de queda.

Lo más grave es que barranco de por medio, hay mansiones con piscina, jardines, automóviles que se lavan con despilfarro de agua. Estamos hablando de cómo, uno de los recursos básicos, el agua, se encuentra mal distribuido en la capital guatemalteca. No hablo de la zona 18, de la zona 6, del Centro Histórico, en donde el servicio es por la compra de pipas en casas de habitación o de locales comerciales o de servicios. Ojo, con agua sustraída de la red municipal.

El tema del agua, la necesidad de una manera democrática de distribuirla, es algo que nos puso en la mesa nacional la crisis sanitaria desencadenada por el coronavirus. En todo esto, por supuesto que hay claras responsabilidades institucionales. De una parte, Tu muni debería de racionar el agua en las áreas de mansiones, y surtir en las áreas de gran densidad de población. Es un tema que se debe abordar de urgencia nacional. Mantener piscinas por ejemplo, cuando a la vecindad no hay agua, es una locura. Pero lo grave, es que se trata de una locura de Tu Muni y su visión equivocada.

ElPeriódico

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