Oxfam en Guatemala propone medidas para evitar la profundización de la desigualdad ante el COVID-19

El 31 de marzo, Oxfam presentó una nota informativa titulada“El COVID-19 no discrimina, las desigualdades sí”, el cual la presente nota adapta a la realidad guatemalteca, lanzando recomendaciones al Gobierno para evitar que la crisis agudice los ya excesivos niveles de desigualdad en el país.

Los impactos en las vidasprovocadas por el COVID-19 caen con un peso desigual sobre la población.

Personas vulnerables, dentro de las cuales en Guatemala resaltan las niñas y los niños que sufren desnutrición crónica –el 46% de las y los menores según ENSMI 2016 –tienen un riesgo significativamente mayor de verse severamente afectado por contraer el virus que personas sanas y bien nutridas.

Mientras las recomendaciones de higiene ante la difusión del COVID-19, son viables para una parte de la población, las condiciones de vida de otra parteno permiten la adecuada respuesta a dichas recomendaciones: el82.5%de los extremadamente pobres y 62.2% de las familias pobres están expuestas ahacinamiento, y casi 40% de las familias extremadamente pobres y más de una cuarta parte de laspobres (27.4%) no acceden a fuentes de agua limpia.

Los altos niveles de privatización del sistema de saludfacilitancondiciones de recuperación viable a quién tiene la capacidad de pagar por ello;pero en cuanto al sistema de salud público, son altos los niveles de precariedad, incluyendo equipos de protección del personal médico, de enfermería y de servicios generalesen los hospitales y establecimientos públicos.Mientras más desigual sea un país, los grupos más vulnerables soportaránen mayor medidael peso de las repercusiones económicasde la pandemia.

Los efectos socio-económicos caen de maneradesproporcional a la población en pobreza (extrema)o cerca de la línea de pobreza; principalmente en trabajadores y trabajadoras informales y receptores de remesas.En un contexto en el cual el 69% de la Población Económica Activa se desempeña en el sector informal, y el 11% se encuentra en condiciones desubempleo, las medidas de protección al Covid19, como la cuarentena en casa, no resultan viables sin ofrecer un ingreso mínimo garantizado.Debe considerarse elimpacto específico de la pandemia sobre las mujeres, especialmente las mujeres indígenas.

Hay más mujeresen condición de pobreza que hombres, lo cual se acentúa en mujeres indígenas. Un 73% de las mujeres que participan en actividades económicas lo hacen en el sector informal,en situación precaria. Esto se traduce en que las mujeres indígenas rurales perciban,en promedio, solo una tercera parte de los ingresos de un hombre mestizo urbano. Son las mujeres quienesse encargan mayoritariamente de las labores de cuidado remuneradas y no remuneradas(invierten 5 veces más tiempo que los hombresen los trabajos de cuidado no remunerado).

Aparte, en este contexto de emergencia,aumentan los riesgos de violencia contra las mujeres y las niñas(debidoal aumento de las tensiones en el hogar) que de por sí son altos:de acuerdo al INACIF, se dieron 628 muertes violentas demujeresen 2018,de las cuales,172 denunciashan sido efectuadas por femicidio. Asimismo, el Ministerio Públicoreporta más de 50 mil denuncias de violencia contra la mujeren ese mismo año.Las medidas de cuarentena implican que las mujeres pueden quedarse atrapadas con su agresor.Por tanto, recomendamos las siguientes medidas al Gobierno Guatemalteco:1 Evitar la pérdida de vidas: fortalecer de forma inmediata el sistema de salud:

Destinar fondosde forma urgenteal Ministerio de SaludPública y Asistencia Social (MSPAS)para la atención del COVID-19. Los nuevos fondos presupuestarios orientados al MSPASpara atender la pandemia van en la dirección correcta, sin embargo,los Q 1 mil millones -entre MSPASy el Ministerio de Comunicaciones (MICIVI)-, resultaninsuficientes y no deberían ir a costa de otros programas del Ministerio de Salud, ni priorizar remozamiento deinfraestructura. Más biendeberíanorientarse a la compra de equipamiento, material de protección para personal médico, de enfermería y servicios generales, así como kits de pruebas e instalaciones hospitalarias.?Alinearlos subsistemas de salud públicay privada, para lograr el acceso universal y gratuitode toda la población, teniendo como objetivo el menor número de fallecimientos.

En el mediano y largo plazo ypara poder mejorar la observación del derecho humano a la salud, es necesario el fortalecimiento estructural del sistema de salud, mediante un aumento significativo del presupuesto del MSPAS,que actualmente es el segundo más bajo de América Latina, con un 1.1% del PIB.

Garantizar especial protección ante la contracción del virus a poblaciones vulnerables, y tomar los aprendizajes de esta pandemia como motorpara garantizar condiciones mínimasde higiene básicaa toda la poblaciónen el mediano plazo.2 Protección social como medida transversal

Las medidas de distanciamiento social, como la cuarentena, sólo son viables si las personas perciben un ingreso mínimo garantizado. En este sentido saludamos la propuesta gubernamental del ingreso mínimo garantizadode Q 1,000 por tres meses, bajo la observación de un manejo transparente y buscando la inclusión de los sectores más excluidos, comoaquellosque ni siquiera tienen acceso a la energía eléctrica (¡65% de los hogares en Alta Verapaz!). Ellocomo una medida de emergencia, mientras se vaya instalando un sistema de protección social más robustoy permanente.

No debe utilizarse el precario mecanismo de Seguro Social con el que cuenta Guatemala, para financiar la crisis y/o posibles pérdidas de las empresas. Más bien puede tomarse este momento como un punto de flexión para fortalecerlo y contemplar el elemento del desempleo en la cotizacióndel Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, para contar con este beneficio y mitigar crisisparecidas en un futuro.

Apoyamos la idea de hacer uso de la excepcionalidad prevista en el artículo 133 de la Constitución Política de la República de Guatemala, y que sea el Banco de Guatemala quien financie estas medidas de emergencia.3 Disminuir impactos en la pobreza y desigualdad: Reactivar la economía con atención a los sectores vulnerablesAdicionalmente a las medidas de protección social, debe considerarse:?Aplicar una moratoria al pago delos servicios de luz ydeaguahasta entrada en vigencia del ingreso mínimo garantizado.

Elevar el nivel de empleopor medio de estrategias activas de construcción de infraestructura social y económica y de protección ambiental.

Fortalecerla agricultura familiar y la producción de alimentos básicos, con un fondo específico, para mitigar los impactos en el Derecho a la Alimentación.

Para las micro, pequeñas y medianas empresas: agilizar la creación de un fondo para líneas de crédito blando,así como diferir pago de impuestos y servicios básicos.4 Especial atención en las mujeres

Las medidas de protección socialdeben ir destinadas principalmente a las mujeres.

Se hace imperativo que los gobiernos desarrollen estrategias para garantizar apoyoa las mujeres que en contexto de cuarentena se queden atrapadas con su agresor.

Apoyo para el desarrollo de protocolos de atención adaptados a la situación particular que se vive. Se debe facilitar a las mujeres la posibilidad de abandonar a sus agresores a pesar del estado de alarma.

Desarrollo y difusión por medios masivos y por canales digitales de materiales instructivos sobre cómo manejar una situación de violencia durante la emergencia.

Poner en marcha líneas de atención telefónica, vía WhatsApp y correoelectrónico para la denuncia.Si bien las dimensiones de la pandemia son aun inimaginables, no debemos perder de vista las transformaciones que necesitamos en el mediano y largo plazopara evitar catástrofes similares: futuros virus;el cambio climático y degradamiento ambiental; ymigraciones desesperadas,solo pueden evitarse con profundas transformaciones hacía sociedades y economías más solidarias, humanas y verdes.

Susana Gauster
Responsable de Investigación, Influencia y Desigualdad
Oxfam en Guatemala
susanne.gauster@oxfam.org

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