Oportunidad para la UNE

Por: Miguel Angel Sandoval

En el caso guatemalteco en donde los partidos, de manera general, carecen de ideología, de programa o de funcionamiento democrático, la idea de contar con uno de naturaleza socialdemócrata que no sea testimonial, puede ser una noticia de interés. Es por ello que en la crisis actual de ese partido, habría también, una oportunidad para ir profundizando en el análisis de lo que son el resto de partidos políticos y con ello, tratar de ir dando pasos hacia la modernización de nuestro sistema político. El debate no debería estar centrado en si se cancela o no, si es vieja o nueva política. Merece un análisis con un poco de más profundidad.

Digo que hay una oportunidad para renovar ese partido, para construirlo de verdad como un partido con ideología clara, con funcionamiento democrático, sin caudillos, con programa, con alianzas, en suma, todo lo que de momento no ha podido ser, a pesar de un desempeño electoral importante. Es un desafío para quienes ahora señalan errores inadmisibles por parte de un grupo de diputados y de manera particular por su líder más conocida. Errores como su rechazo a la CICIG o el apoyo al presupuesto del año anterior.

La UNE hay que decirlo con claridad, no es un partido de izquierda, como tampoco lo es la socialdemocracia, cuyos referentes en el mundo nos dicen de un movimiento plural, diverso. Aunque por supuesto, si tienen como divisa políticas con mucho más contenido social que la mayoría de expresiones partidarias de la actualidad. Por ello, es algo saludable que dentro de un partido con desempeño electoral importante en al menos cuatro procesos electorales, se abra, no importa si con una crisis como la que ahora vemos, un debate por la renovación.

Es obvio que si se hace un análisis de la trayectoria de la UNE se llega a conclusiones que pueden llamar a confusión. De ahí salió Baldizón y Lider, el grupo de Todos, algo más. No es menos cierto que en medio de debates poco profundos o luego de compras al por mayor de diputados. Pero, y esto es lo más sintomático, no se fue en ningún caso la idea de formar parte de la corriente socialdemócrata.

En otras palabras, la ideología socialdemócrata o si se prefiere la postura política orientada en dirección socialdemócrata, ha permanecido en esa agrupación política, que hoy tiene el bien ganado prestigio de ser el partido político más fuerte del país y el único que ha permanecido por unos cuatro o cinco procesos electorales siendo una fuerza considerable. Es por ello que contar con 20, 30, 40 o más diputados, es ya algo normal en ese partido político.

Si ahora tiene la oportunidad de consolidar ese esfuerzo, si puede dar el paso y transformarse en un partido político democrático, con renovación de cuadros, con políticas coherentes, pues se estará dando un paso importante en dirección a promover el fortalecimiento del sistema de partidos políticos del país. Se estaría transitando de los partidos franquicia o de los partidos propiedad de caciques, a los partidos como institución de derecho público. No es algo menor.

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