Guatemala: cambio de Gobierno para que nada cambie

Este 14 de enero inicia una nueva administración en Guatemala. Alejandro Giammattei, del Partido Vamos, recibirá la banda presidencial por parte de Jimmy Morales. El expresidente comediante es considerado como el peor presidente de la Guatemala “democrática”, que deja un país desolado por la desigualdad, el empobrecimiento y el pacto de corruptos. Frente a ello, todo apunta a que Giammattei no implicará mayores cambio para Guatemala más que el aumento del autoritarismo, la represión y la continuidad del “pacto de corruptos”.
Impunidad, corrupción y autoritarismo: el legado de Jimmy Morales

Son distintas las cuestiones que harán de Jimmy Morales un presidente inolvidable para Guatemala. Fue electo después de que grandes movilizaciones sociales lograran la dimisión del entonces presidente Otto Pérez Molina. Como contención a los sectores movilizados, Jimmy fue presentado por la élite político-económica guatemalteca como un “outsider” de la política, lo que lo convertiría en un personaje confiable y como una opción potable para el fin de la corrupción.[1]

Al término de su mandato, Jimmy Morales cumplió cabalmente con la permanencia de la corrupción y la protección a los sectores más poderosos de Guatemala. Tras el “pacto de corruptos”,[2] Jimmy logró evadir la justicia y emprendió una cacería hacia la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). Esto se debió a que la CICIG probó que el ahora expresidenteJimmy obtuvo financiamiento ilícito para su campaña electoral. Tras varios intentos fallidos, Jimmy logró expulsar a la principal enemiga de la élite guatemalteca y, con ello, sellar un Gobierno blindado con el militarismo y el Ejército: durante el anuncio del término del acuerdo del Estado guatemalteco con CICIG, Jimmy estuvo respaldado por un contingente importante de militares.[3] Fue un despliegue simbólico muy importante para un país que aún carga con los efectos de la dictadura militar y la guerra.

Asimismo, Guatemala siguió sumergida en la violencia estructural consolidada tras el neoliberalismo imperante. En términos del Índice de Desarrollo Humano, el país maya ocupa el puesto 127 de 189[4], alrededor del 59% de la población está en situación de pobreza y la desnutrición infantil ha superado la tasa de Haití, según el PNUD.[5] En 2017 los y las guatemaltecas presenciaron el asesinato de las niñas del Hogar Seguro Virgen de la Asunción, dejando en evidencia la presencia y dimensión del crimen organizado en el Gobierno guatemalteco. Hoy las niñas sobrevivientes del Hogar Seguro están siendo acusadas por el homicidio de sus compañeras.[6] En ese sentido, el Gobierno de Jimmy parece ser el estructurador de la perversión de la justicia.

Al cierre de su Gobierno, el blindaje militar de la administración Morales fue todavía más evidente. Tras el asesinato de tres militares, Jimmy declaró el Estado de Sitio en gran parte del territorio nacional,[7] cesando las libertadas de acción, locomoción, reunión, manifestación y portación de armas y posibilitando al Ejecutivo la realización de detenciones legales e interrogatorios.[8] De acuerdo a organizaciones y movimientos sociales, esta acción del Ejecutivo forma parte una política que criminaliza y judicializa a movimientos sociales y sectores que defienden distintos territorios en Guatemala.

Así cierra su Gobierno el peor presidente de la historia “democrática” de Guatemala, gestión bendecida desde el día uno por el sector evangélico y/o neopentecostal, que fue fundamental para su victoria y su accionar como presidente. [9] Dicha influencia parece no acabar, sino que se sostendrá en la administración Giammattei.
Alejandro Giammattei: ¿continuismo o mayor autoritarismo?

Fue un 57,95% del electorado guatemalteco el que le dio la victoria presidencial a Alejandro Giammattei, de Vamos. Ello en medio de unas elecciones caracterizadas por el intervencionismo, el lawfare y el porcentaje más alto de abstencionismo en la historia: el 61,41%.[10]

Fueron necesarios 20 años para que Giammattei llegara a la Presidencia. Y contra todo pronóstico, en la campaña de 2019 Giammattei inició en el cuarto lugar. Fue la intromisión de la Corte de Constitucionalidad para eliminar de la contienda a Thelma Aldana y a Zury Ríos lo que posibilitó el camino electoral para Gimmattei y Sandra Torres, de la UNE.

Alejandro Gimmattei es conocido por la masacre en el Pavón en 2006. Fue director del Centro Penal cuando se llevaron a cabo una serie de asesinatos, los cuales serían demostrados por la CICIG como parte de una política de limpieza social y mano dura. Justo son estas dos últimas características las que generan alarma entre distintas organizaciones sociales sobre la nueva administración: Giammattei, durante la campaña electoral, se encontró rodeado por militares y por personas acusadas de corrupción. Además, en distintos momentos, Alejandro Giammattei alardeó sobre su tono autoritario y la mano dura es una de sus promesas de campaña.

Hoy la rama represiva del Gabinete de Giammattei está conformada por militares relacionados con Golpes de Estado. Tales son los casos de: i) Gustavo Adolfo Díaz López para el Ministerio de Seguridad e Inteligencia de Estado. Díaz fue líder de los golpistas de 1988 y 1989 contra el Gobierno de Vinicio Cerezo; ii) Édgar Leonel Godoy Samayoa, nombrado en la cartera de Gobernación, primo del General retirado Edgar Augusto Godoy Gaitán, uno de los militares con más poder entre 1980 y 1990 y que, además, formó parte de La Cofradía[11]; iii) Ronald Illescas García será asesor principal de la Secretaría Técnica del Consejo de Seguridad Nacional, fue jefe de Estado Mayor de la Defensa en el Gobierno de Pérez Molina; iv) Julio Antonio Reyes Segastume será la cabeza de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIE), quien cuenta con vínculos estrechos con el sector militar; ,v) Elmer Aníbal Aguilar fue designado como primer viceministro del Ministerio de Gobernación, quien ha sido identificado como golpista en 1988 y 1989; entre otros.[12]

Sobre ello, además, llama la atención que el anuncio de los nombramientos de la rama securitaria del Estado fueron llevados a cabo sin la presencia de Gimmattei. El presidente electo se encontraba en una gira por Taiwán. ¿Acaso esta es una muestra de una transferencia de poder al sector militar guatemalteco?

Como si fuera poco, diversas carteras del Estado se encuentran en manos de exasesores del Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Tal es el caso Álvaro González Ricci, encargado de Finanzas.[13] Todo parece indicar que en Guatemala seguirá reinando el neoliberalismo blindado por el Ejército.

A todo lo anterior se une la percepción respecto al carácter autoritario de Giammattei. Distintas personas que trabajaron a su alrededor declararon que el presidente electo es irritable y agresivo, personalidad que también fue demostrado en su actitud hacia los medios críticos. Así, resulta muy probable que la nueva gestión del Ejecutivo guatemalteco haga alarde de su autoritarismo y prepotencia, cualidades que no dejan de generar preocupación y recuerdan –guardando distancias- al caso de Donald Trump.
Continuismo para Guatemala

La dignificación dela vida en Guatemala aún se posterga. La nueva gestión no sólo pretende continuar con el neoliberalismo imperante sino que agravará la situación respecto al militarización de la vida cotidiana en el país centroamericano. Con Giammattei los cambios vendrán acompañados de militares y las condiciones de vida difícilmente cambien.

Aun así, el Ejecutivo de Vamos no tiene un camino sencillo. La Unión Nacional de la Esperanza (UNE) tiene la mayoría en el Congreso, lo cual limita su gobernanza. Además, quedan pendientes puntos de negociación con Trump sobre el Acuerdo del Tercer País Seguro –recibimiento en Guatemala de migrantes mexicanos (as)-, compromiso con el que Giammattei dijo no estar de acuerdo. ¿Estará interesado en revertir el Acuerdo o su crítica a Jimmy Morales fue por cuestiones electorales?

Son muchas las dudas, pero también las certezas. Entre estas últimas está que se perfila como un Gobierno profundamente autoritario y militarista. A ello se suma la impunidad como política de Estado, donde Jimmy Morales será juramentado como parte del Parlamento Centroamericano (PARLACEN) el mismo día del traspaso de poderes. Al final, serán minutos los que Moralea no cuente con inmunidad. De momento, por donde se vea, las expectativas sobre cambio en Guatemala son prácticamente nulas. Y ello es una mala noticia para quienes viven en Guatemala y en toda Centroamérica.

[1] https://www.celag.org/jimmy-morales-outsider-poder-guatemalteco/

[2] https://nomada.gt/pais/la-corrupcion-no-es-normal/el-pacto-de-corruptos-2-0-resumido-en-5-puntos/

[3] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-45352192

[4] https://www.prensalibre.com/guatemala/politica/durante-la-utima-decada-se-ha-incrementado-tres-millones-de-pobres/

[5] https://www.prensalibre.com/economia/jimmy-morales-entregara-un-pais-cada-vez-mas-subordinado-a-las-remesas/

[6] https://nomada.gt/pais/actualidad/un-giro-macabro-con-una-extrana-denuncia-se-quiere-culpar-a-15-ninas-del-incendio-en-el-hogar-seguro/

[7] A saber: Izabal y los municipios de Tactic, Senahú, Tamahú, La Tinta, Tucurú, Cahabón, Panzós, Chahal y Fray Bartolomé de las Casas, Alta Verapaz; Río Hondo, Teculután, Gualán y Usumatlán, Zacapa; San Agustín Acasaguastlán y San Cristóbal Acasaguastlán, El Progreso, Purulhá, Baja Verapaz, y San Luis, Petén.

[8] https://kaosenlared.net/guatemala-jimmy-morales-decreta-estado-de-sitio-en-22-municipios-de-seis-departamentos/

[9] https://nomada.gt/pais/entender-la-politica/poder-y-finanzas-el-monopolio-de-los-medios-de-comunicacion-evangelicos/

[10] https://www.celag.org/guatemala-victoria-del-abstencionismo-y-la-continuidad/

[11] http://www.ipsnoticias.net/2005/11/guatemala-eeuu-la-cofradia-del-narcotrafico/

[12] https://cmiguate.org/gabinete-de-seguridad-e-inteligencia-de-giammattei-entre-militares-golpistas-aviadores-y-linea-dura/

[13] https://www.nodal.am/2020/01/guatemala-giammattei-confirma-su-gabinete-para-el-gobierno-que-asumira-el-14-de-enero/

Nery Chaves García
Licenciada en Relaciones Internacionales con énfasis en Política Exterior y Diplomacia por la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA). (Costa Rica)
Trabajó con organismos internacionales como OIM, OIT y ACNUR. Formó parte del programa de investigación Mi gracias, Cambio Social e Identidades del Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO) de la Universidad Nacional de Costa Rica. Además realizó una pasantía, con su tesis de licenciatura, en el Instituto de Investigaciones…

Fuente Celag.org

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