El Mossad israelí y sus espías en Irak y Siria, implicados en el asesinato del general iraní Soleimani

Alfredo Jalife-Rahme

Once días después de la muerte del «contratista de Defensa», por supuestos misiles lanzados por las milicias chiítas pro-iraníes de Iraq –adjudicada al grupo Kataeb Hezbolá– a una base militar de EU en Kirkuk (noroeste kurdo de Irak), The Washing­ton Post devela su misteriosa identidad: Nawres Hamid, iraquí de 33 años naturalizado estadunidense e intérprete en árabe del ejército de EU en Irak (https://wapo.st/3a7qhFT).

The Sacramento Bee informa que el misterioso «contratista» fue sepultado en el cementerio islámico (sic) en Gran Sacramento (https://bit.ly/2QTagfm).

Hamid trabajaba para Valiant Integrated Services, con sede en Virginia (centro del espionaje de EU).

La identidad de Hamid no es ociosa, ya que su muerte fue el supuesto detonador para que Trump ordenara el asesinato del icónico general iraní Soleimani.

¿Por qué tardó EU 11 días en exponer la identidad del «contratista» Hamid?

En medio de las «mentiras de destrucción masiva» de Trump, quien ha sido desmentido por su secretario de Defensa, Mark Esper, de los «inminentes (sic)» ataques de Soleimani a cuatro embajadas de EU (https://bit.ly/30jhr3v), Moon of Alabama pone en tela de juicio el lanzamiento de los misiles por Kataeb Hezbolá en Kirkuk, ya que no existe evidencia alguna (https://bit.ly/2u3lqF1).

Después del asesinato del iraní Soleimani, quien acudió a Bagdad en una “misión de paz (https://bit.ly/3aaq4lm)” a demanda expresa de Trump, según el premier iraquí Adil Abdul-Mahdi, formulé: “De dos cosas una, o las dos: el asesinato del legendario, además de piadoso chiíta, general Soleimani –quien viajó en forma asombrosa en un vuelo comercial de Damasco al aeropuerto internacional de Bagdad, donde fue recibido por al-Muhandis–, fue producto de un engaño de EU para negociar tras bambalinas, o bien expuso inconcebibles grietas en el aparato de contrainteligencia de Irán en Irak (https://bit.ly/2Nq1NxX)”, lo cual resultó en la “doble trampa de Trump y Netanyahu para asesinar a Soleimani (https://bit.ly/2QTt2Dh)”.

Un primer reporte de NBC (https://nbcnews.to/2FRmQVP), reproducido por The Times of Israel (https://bit.ly/3aepUcT), expone que el Mossad israelí participó en el asesinato mediante información de sus espías en los aeropuertos de Damasco y Bagdad, al proporcionar detalles de las andanzas de Soleimani al ejército de EU y a la CIA.

The Times of Israel expone la colusión, antes y después del asesinato de Soleimani, del «evangelista sionista» Mike Pompeo (https://bit.ly/36V32wD) y su gran aliado el saliente premier Netanyahu (https://bit.ly/2TotRFy)”.

Reuters reportó que los informantes del Mossad/CIA son «dos empleados de seguridad (sic) en el aeropuerto de Bagdad y dos trabajadores en la línea aérea privada de Siria Cham Wings», quienes proporcionaron los datos sobre el «vuelo secreto (sic)» de Soleimani de Damasco a Bagdad (https://reut.rs/2Tq984b). ¿Qué tan «secreto»?

De acuerdo con Reuters, «Soleimani evitó usar su avión privado debido a las crecientes preocupaciones sobre su propia seguridad». ¡No comments!

Según la agencia de Seguridad (sic) Nacional de Irak «existen fuertes indicaciones de que una red de espías en el aeropuerto de Bagdad estuvieron implicados en filtrar detalles sensibles de seguridad». Nada de qué asombrarse: así opera el siniestro Mossad israelí desde hace 72 años.

El primer reporte de NBC, reproducido por el rotativo israelí Haaretz (https://bit.ly/2FNrYdH), asevera que «el gobierno iraquí no estuvo a gusto con las noticias de que EU asesinó a un funcionario de un país vecino (nota: Irán) en su territorio sin haber sido consultado». Peor aún: el general iraní Soleimani viajó a su doble misión de paz con pasaporte diplomático.

Como si lo anterior fuera poco, un segundo reciente y perturbador reporte de NBC (https://nbcnews.to/2TmNQoj) indica que «Trump autorizó el asesinato de Soleimani hace siete meses (¡mega súper sic!)», lo cual pone en tela de juicio sus mendaces alegatos públicos que acreditan las «mentiras de destrucción masiva» que practican los presidentes de EU para justificar su tambaleante hegemonía militar.

www.alfredojalife.com

Fuente La Jornada

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