Asaltos diarios en el Aeropuerto

Por: Miguel Angel Sandoval

Hace unos pocos días de regreso al país pude observar el nivel de impunidad en los asaltos que a diario se cometen en el aeropuerto de Guatemala, a ciencia y paciencia de las autoridades o de los organismos encargados del turismo como el Inguat. Ocurre que una casa de cambio ubicada en el paso obligado de los turistas y viajeros en general, antes incluso de pasar migración, se da el lujo de pagar el dólar a 6 quetzales, cuando en cualquier banco el cambio se encuentra a 7 quetzales y fracción. Esto sin duda es un asalto con total impunidad. Incluso el mercado negro de la sexta avenida paga el dólar al 7 por uno.

Surgen varias dudas. La casa de cambio opera con autorización de las autoridades del Aeropuerto, con el conocimiento del Inguat, con la luz verde de la Superintendencia de Bancos, y un largo etcétera, pero todo mundo se hace de la vista gorda. Es la idea de que los turistas aguantan con todo y que como traen pisto, pues a sacárselos, por las buenas o con casas de cambio como esta que los recibe con los brazos abiertos y que mete las manos en los bolsillos de los turistas, antes de pasar el control de migración y aduanas.

Un ciudadano se quejaba ruidosamente pues había cambiado 27 euros, que deben ser aproximadamente unos 270 quetzales y solo recibió alrededor de 180 quetzales. Haga usted sus cuentas. Es lo mismo con el yen japonés y con otras monedas. Un robo total. Lo grave es que no hay bancos con tasas autorizadas, solo una casa de cambio antes de entrar en territorio nacional. Ocurre lo mismo a la salida de vuelos internacionales. Agreguemos que dan billetes manchados, rotos. ¡Puaj!

Es la misma casa de cambio que recoge los quetzalitos sobrantes de los viajeros, a una tasa de cambio infame para las monedas sean dólares, euros, yenes, etcétera. El negocio es sencillamente millonario y totalmente ilegal e impune. Es un tema delicado, ajeno a la coyuntura nacional, al proceso de cambio de gobierno, a la corrupción estructural, o la larga lista de extraditables, y esos temas de envergadura, pero es algo gravísimo si se piensa en un país como Guatemala que pretende atraer al turismo como una de sus principales actividades económicas. El secreto de Guatemala, como dice el Inguat, no puede ser el robo cotidiano que se hace vía estas casas de cambio, que son las únicas en el Aeropuerto y que operan de la manera señalada.

La verdad de las cosas, es que el mercado negro del Centro Histórico o el de las fronteras terrestres, que son amplios y reconocidos negocios de lavado, operan con menos impunidad que estas casas de cambio del aeropuerto capitalino. En el centro o las fronteras se puede buscar entre varias ofertas, pero no en el Aeropuerto, con casas de cambio estafadoras que tienen público cautivo. Como está de moda en las redes sociales, se tenía que decir y se dijo.