Para entender el odio y la lógica criminal en contra de la y los dirigentes estudiantiles de 1989

Por Fredy Gómez
30 años pasaron tan rápido, como la vida de Arlen de León (hija del compa Mario de León, secuestrado-desaparecido), ella es un testimonio de que nada podrá contra la vida.

En 1988, para las elecciones de AEU, los dos grandes bloques universitarios Movimiento Estudiantil Universitario –MEU- y la Coordinadora Estudiantil Universitaria –CEU- se aliaron, he hicieron un llamado a la unidad de todos los grupos de la Universidad de San Carlos de Guatemala, el resultado fue la conformación de la Unidad Estudiantil –UE- donde por primera vez convergía corrientes de izquierda revolucionaria, social demócratas y algunas expresiones del centro-derecha.

El principal reto era la retoma del papel histórico de la AEU, para ello, se debía fortalecer el trabajo académico, deportivo, cultural, pues es necesario recordar que la Asociación de Estudiantes Universitarios, fue criminalizada y acusada de ser nido de la subversión, por parte de los gobiernos militares y grupos paramilitares, a tal grado que del 15 al 21 de mayo de1984, fueron secuestrados Rubén Amílcar Farfán, Carlos Humberto Cuevas Molina, Otto René Estrada Illescas, Sergio Leonel Alvarado Arévalo, Gustavo Adolfo Castañón Fuentes, Irma Marilú Hichos Ramos y Héctor Alirio Interiano Ortiz miembros del Comité Ejecutivo de la AEU , “más que en cualquier otro momento durante el conflicto armado, bajo el régimen de Mejía Víctores la práctica cruel de la desaparición forzada se convirtió en el método preferido para combatir a la oposición”.

Como parte del rescate cultural se planteó la retoma del papel histórico de la Huelga de Dolores, para ese momento ya existían grupos que lucraban y desvirtuaban el sentido crítico y cultural de la misma, así como se dio el impulso al teatro, canto y otras expresiones artísticas. En el ámbito deportivo se realizaron eventos para involucrar a las y los estudiantes en torneos interfacultades de futbol, basquetbol y otros deportes.

A raíz de una conflicto económico-laboral que pudo afectar más las precarias finanzas universitarias en noviembre de 1988, el movimiento estudiantil de agronomía y respaldado posteriormente por AEU, hacen un llamado a la Reforma Universitaria, para lo cual, se conforman dos comisiones con representación del tres delgados del sector docente, tres delegados de AEU y 3 delegados del Sindicato de Trabajadores.

La Comisión para el Análisis Presupuestario de la Reforma Universitaria, fue la que comenzó su trabajo de inmediato, su objetivo fue investigar y proponer soluciones a la problemática financiera, derivada del incumplimiento del aporte constitucional del 5% que gobierno no trasladaba oportuna y de forma completa, así mismo para garantizar que existieran fondos para financiar el impacto de las reformas a proponer.

La otra comisión, la de Reforma Universitaria cuyo objetivo era el diagnóstico y metodología para realizarla, la misma estaba integrada por 3 representantes por los sectores docentes, sindicato administrativo y estudiantes. En esta comisión fue importante el aporte de los compañeros Mario de León quien la presidia e Iván González, se vislumbraban cambios profundos en la conformación del gobierno universitario, aportes importantes al contenido de los diferentes pensum de las carreras universitarias, fortalecimiento de las capacidades docentes y trasformaciones sustanciales en la investigación y extensión universitaria.

El camino estaba trazado, la retoma del AEU cada día era posible, la apatía y el miedo de los comienzos del 84 daban paso a la participación estudiantil, y empezaba a tornarse un peligro para los gobernantes y sus lacayos dentro de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Si era importante el trabajo académico, cultural y deportivo, no se podía ser indiferente a los acontecimientos nacionales, en 1986 asume la presidencia Marco Vinicio Cerezo Arévalo, prometiendo un gobierno un gobierno del pueblo para el pueblo, terminar la miseria y democratizar al país, sin embargo, las camarillas militares pronto retomaron el control y se incrementó la represión principalmente contra las Comunidades de Población en Resistencia –CPR- y la militarización en el campo y la ciudad.
El 11 de septiembre de 1987 se conformó la Comisión Nacional de Reconciliación -CNR- y el 7 de octubre se iniciaba la primera ronda de dialogo nacional, el movimiento revolucionario demando a Cerezo la reestructura de los aparatos represivos del Estado y el desmantelamiento de las estructuras de control sobre la población indígena y campesina a través de las Patrullas de Autodefensa Civil y las aldeas Modelo instauradas por el Genocida Rios Mont, el 9 de octubre terminó la primera ronda de diálogo y el Estado Mayor de la Defensa, inconsultamente con el gobierno de Cerezo, anunciaba que no aceptaba la demanda del movimiento revolucionario
y que las conversaciones quedaban suspendidas .

Cerezo se pliega a las exigencias militares cuando el 11 de mayo de 1988 se da una intentona de golpe de estado, la cual es sofocada inmediatamente, pero se ve obligado por el grupo militar “leal” a solicitar se reanude la ayuda militar de Estados Unidos para acelerar el rearme de las fuerzas armadas y así es como se dan las ofensivas contrainsurgentes “Victoria 88 “y “Fortaleza 89”, las cuales suponían una derrota militar del movimiento revolucionario, sin embargo, eso no sucedió y la URNG lanzó la primer incursión contra la capital .

En 1989, la miseria, el desempleo y la corrupción se incrementaba, se difunde el Consenso de Washington que impulsaba: la reducción del gasto público, la privatización de las empresas públicas, la liberación del comercio y de los mercados de capitales, y la inversión extranjera. La represión se incrementó con los asesinatos de sindicalistas, activistas humanitarios, campesinos, indígenas, líderes políticos, en el primer semestre se contabilizaron 1,600 asesinatos y 800 secuestros o desapariciones, escuadrones de la muerte como “la Mano Blanca” “la Dolorosa” reaparecieron y nuevos como “Jaguar Justiciero” “La Panel Blanca”.

En marzo de 1989 en la mesa del Gran Dialogo Nacional que la CNR convocó, no acudieron integrantes del movimiento revolucionario, ni el ejército, únicamente participaron una cuarentona de organizaciones (dentro de las cuales estaba representada la AEU con la participación del Aarón Ocho) y de partidos políticos.

En este entorno coyuntural, se debía definir una estrategia de participación social, la cual no desviará el objetivo principal de retomar el papel histórico de la AEU, se conformó entonces la Unidad de Acción y Solidaridad Estudiantil -UNASE- cuya función fue la de participar operativamente en el apoyo de organizaciones como: El Grupo de Apoyo Mutuo –GAM-, la Unidad de Acción Sindical y Popular (UASP), las Comisiones Permanentes de Representantes de los Refugiados (CCPP), el Foro de Guatemaltecos Democráticos (FDG), el Consejo Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA) y el Consejo de Comunidades Étnicas Runjuel Junam (CERJ) y el Consejo Nacional de Desplazados de Guatemala (CONDEG) y contribuyó en la logística en la reaparición del CUC, así como a otros grupos campesino y de sindicalistas.

En algún momento no se podía distinguir que acciones eran las tomadas por UNASE o por AEU, en virtud de que la mayor parte de integrantes pertenecían a ambas estructuras, y acá es cuando se empieza a evidenciar las contradicciones ya que algunos de los grupos que conformaban la Unidad Estudiantil (de centro-derecha) cuestionaban la participación dentro del movimiento social que cada vez era más evidente ya que se tomó liderazgo en el mismo.

Las amenazas pronto llegaron, en la primera reunión del Honorable Comité de Huelga de Dolores, un día después de definir los temas de la Huelga, que fueron “Retoma de la Huelga de Dolores” “Impulso a la negociación para el cese del conflicto armado”, se recibieron advertencias con nombres y apellidos de algunos de los que habían participado en dicha reunión, un par de compañero optaron por el exilio de forma inmediata, la mayor parte se quedó, en ese momento no se valoró la magnitud de las amenazas y creyendo que como dirigentes estudiantiles en un gobierno civil no se atreverían a llevar a cabo dichas acciones represivas.

Otras acciones que desafiaron a las estructuras militares gobernantes tras la fachada civil de Vinicio Cerezo, fueron las siguientes:
1. Apoyo total a la huelga magisterial de 1989.
2. Apoyo logístico para la salida de la Clandestinidad del Comité de Unidad Campesina –CUC- considerado con un ala del movimiento revolucionario.
3. Participación con delegados del Gran Dialogo Nacional
4. Conformación de la Unidad de Acción Sindical y Popular
5. Manifestación para la liberación de los integrantes de la Representación Unitaria de la Oposición Guatemalteca –RUOG- conforma de por Rigoberta Menchú, Rolando Castillo Montalvo, Frank La Rue, Marta Gloria Torres, Raúl Molina.
6. Reconocimiento a las Comunidades de Población en Resistencia –CPR-
7. Constante pronunciamientos sobre la realidad nacional
8. Apoyo y retoma de la Coordinadora de Estudiantes de Educación Media –CEEM-
La capacidad de convocatoria (en las marchas ya participaban más de 10,000 estudiantes) y los temas de la agenda del movimiento estudiantil, se constituyeron como los elementos por los cuales fueron sentenciados por los grupos militares y paramilitares como “Jaguar Justiciero” “la Dolorosa”.
Para comprender la magnitud de este hecho represivo es importante citar literalmente lo contenido en el Informe “Guatemala: Nunca Más” o Informe de la Recuperación de la Memoria Histórica (Informe REMHI) elaborado en el marco del Proyecto Interdiocesano de Recuperación de la Memoria Histórica sobre las graves violaciones de Derechos Humanos cometidas en Guatemala, en el caso de los estudiantes de 1989 que se describe así.

“Las sospechas iniciales de infiltración por parte de la inteligencia militar (EMP) se vieron posteriormente confirmadas por varios testimonios.

Un grupo de dirigentes estudiantiles de distintas unidades académicas y agrupaciones estudiantiles fueron invitados, en septiembre de 1987, a unas conferencias estudiantiles de formación que se celebraron en diciembre de ese mismo año, con los auspicios de varias organizaciones, entre ellas la Representación Unitaria de la Oposición Guatemalteca (RUOG), el Servicio Universitario Mundial (México) y la Comisión de Derechos Humanos de Guatemala (CDRG). (2.40)
Se invitó a un grupo de estudiantes que se habían contactado para viajar a México, a un Encuentro de Estudiantes que se organizaba en Puebla. Contactaron a Willy Ligorría, que era presidente de la Asociación de Estudiantes de Derecho (AED), y que venía del Partido Socialista Democrático (PSD), así como a Silvia Azurdia Utrera. Al parecer, la decisión de esa conferencia estudiantil era unitaria de las distintas organizaciones de la URNG, aunque algunos de los dirigentes estudiantiles fueron disuadidos de participar directamente como miembros de algunas organizaciones de la URNG. Willy Ligorría, con otros tres elementos más (de agronomía), viajaron con otros dirigentes estudiantiles a ese evento.

Ligorría fue posteriormente investigado por un estudiante quien informó sobre sus fuertes vínculos con una ‘mara’ de la zona 18, cuyos miembros andaban armados; siempre se sospechó que estas maras habían sido formadas por el ejército. Dentro de las sospechas sobre Ligorría fue que siempre anduvo acompañado por 3 ó 4 supuestos “estudiantes de Derecho” que nunca fueron registrados en la Facultad; la forma de ganarse la confianza de ciertos líderes a quienes invitaba a comer a restaurantes caros y al cine; el vestuario que usaba era caro; derrochaba dinero. A pesar de esto, Ligorría mantuvo siempre un discurso revolucionario, era miembro ORPA y mantuvo contacto con Danilo Rodríguez (delegado de las FAR para el trabajo de masas de la URNG).

A raíz de esta investigación y por los agravantes de malversar fondos del Comité de Huelga de Dolores, su participación directa en un desfalco de dinero de la AEU, y finalmente, usurpación del puesto de Secretario General de la AEU (actuando y firmando como tal en diversas actividades y documentos internacionales) lo que se comprobó con un sello de hule que se encontraba en su poder al momento de la investigación, se toma una decisión: expulsarlo de la coordinadora Ejecutiva de la AEU. Al interior de la misma ya se sospechaba que era elemento de la G-2. Después de la salida de Ligorría empezaron las amenazas, los mosquitos y una bomba fue lanzada contra la casa de uno de los miembros de la directiva de la AEU.

En 1989 hubo una constante escalada de amenazas, parte de ellas firmadas por escuadrones de la muerte como la Dolorosa, el Jaguar Justiciero o el Ejército Secreto Anticomunista, toda la gente estaba muy asustada. Pero el período crítico fue en agosto de 1989, para ese tiempo Ligorría ya no era parte de la Coordinadora Ejecutiva de la AEU aunque continuó con sus relaciones personales con miembros de las organizaciones estudiantiles, pero ya no dentro de la AEU. Sin embargo, mantenía un perfil muy alto, combativo, incluso temerario. Marco Tulio Montenegro, apodado El Monstruo, que era muy amigo de él, si seguía siendo parte de la AEU.

El 21 de agosto fue detenido y desaparecido Iván Ernesto González miembro de la AEU. Al día siguiente, Carlos Contreras Conde, máximo dirigente del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU), fue secuestrado en las cercanías de la Universidad. Ese mismo día Hugo Leonel Gramajo fue secuestrado frente a la sede del INAP, siendo introducido en un pick-up rojo con placas extranjeras. El día 23 de agosto, Víctor Hugo Rodríguez Jaramillo y Silvia Azurdia Utrera fundadores del MEU, fueron secuestrados y conducidos en medio de una fuerte violencia a dos carros que les cerraron el paso. En esa misma fecha la AEU había convocado a una rueda de prensa para denunciar los hechos.

Por la tarde nos declaramos en sesión permanente. Mario De León salió de la conferencia de prensa y a las 19:45 horas fue detenido en un puesto de registro de la Policía Nacional en la Avenida Petapa, llevándoselo con todo y su pick-up dentro de un furgón de carga (de acuerdo a testigos oculares, que no quisieron dar sus nombres) y nunca más se supo de su paradero.

Aarón Ubaldo Ochoa fue desaparecido al día siguiente. Durante una de las reuniones en las que estaba discutiéndose la respuesta que iban a dar los estudiantes, Willy Ligorría llamó aparte a otro dirigente estudiantil para decirle que sabía en dónde estaban escondidos Hugo Gramajo y Aarón Ochoa y que si quería podía llevarle hasta ellos;9 días después nuevamente habló con este dirigente y le pidió una cita con la Comisión de Masas Unitaria (CMU/URNG). En el mes de septiembre otros miembros del movimiento estudiantil, Carlos Chutá Camey, Carlos Humberto Cabrera y Carlos Palencia fueron secuestrados y aparecieron muertos poco tiempo después.

Posterior al asesinato de los estudiantes de la AEU, Willy fue orador en algunos mítines en la Universidad. Participaba en las concentraciones y algunos le aclamaban. El sábado 15 de septiembre a las 14:15 horas salió para Panamá junto con Marco Tulio Montenegro y Byron Milián Vicente. Marco Tulio volvió al país el 11 de noviembre de 1989 a integrarse en la AEU, pero ya todos sospechaban de él; poco después lo mataron acuchillado con un arma tipo bayoneta; según Willy había estado con él toda la noche en el Hotel Ritz Continental. Hubo rumores de que había sido una acción del EGP, pero fueron ellos mismos, la inteligencia militar.
Una mañana, Willy llegó a la sede del EMP, y fue muy bien recibido en la puerta. Poco después apareció como Jefe de Investigaciones del Ministerio Público. IC 13, Guatemala, 1989.

A 30 años de este suceso trágico y doloroso para las familias y compañeros sobrevivientes de las y los compañeros mártires de 1,989, el colectivo REDES 89 continúa con su lucha porque se haga justicia para los compañeros secuestrados asesinados y se sepa el paradero de los desaparecidos forzosamente.