El gobierno de Bolsonaro conocía la intención de empresarios rurales de incendiar el Amazonas

El Salto
El Gobierno brasileño sabía lo que podía pasar. Es la última información de la crisis medioambiental del Amazonas que deja en entredicho a la administración de Jair Bolsonaro.

El 7 de agosto, tres días antes del llamado ‘Día del Fuego’ en el que comenzaron los incendios masivos en la región de Novo Pogresso, en el Estado de Pará, el Ministerio Público Federal brasileño alertó, mediante el envío de un escrito, al Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales (Ibama), organización dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, sobre la intención de una serie de terratenientes y empresarios rurales de iniciar quemas en la zona, lo cual ha provocado una de las mayores catástrofes medioambientales de los últimos tiempos a nivel global.

La información, que ha sido publicada por la revista Globo Rural, alertaba que una grupo de 70 personas —entre las que se encontraban terratenientes, productores rurales, comerciantes y sindicalistas— pretendían incendiar, coordinadas a través de un grupo de whatsapp, los margenes de la carretera BR-163, vía que entronca la zona con el Estado de Mato Grosso y los puertos fluviales del río Tapajos.
Fuegos en la amazonia

Según el escrito, el incendio provocado pretendía ser una acción de apoyo a la flexibilización de la legislación ambiental en pro de la deforestación en la región, impulsada por Bolsonaro, y la eliminación de las sanciones a las empresas que operan en la zona y dañan el medio ambiente.

Sin respuesta

El documento enviado al Ministerio de Medio Ambiente por la Fiscalía de Pará pedía, además, un plan de contingencia ante la posible catástrofe. Sin embargo, la respuesta del Ibama, que no llegó hasta dos días después del comienzo de los incendios —cinco jornadas más tarde de la emisión de la alerta—, señala que “la Coordinación de Operaciones de Vigilancia y el Centro de Inteligencia de la Superintendencia de Pará habían sido informados sobre la inminencia de los incidentes y resalta que debido a los diversos ataques sufridos y la ausencia del apoyo de la policía militar de Pará” las acciones de inspección fueron obstaculizados por “implicar riesgos relacionados con la seguridad de los equipos en el campo”.

La respuesta fue firmada por el gerente ejecutivo suplente del Ibama Roberto Victor Lacava e Silva y añade que el organismo ya había solicitado la ayuda de las fuerzas de seguridad estatales y que no obtuvo respuesta.

Dia del Fuego

El Ministerio Fiscal señaló además que empleados del Ibama ya habían sido atacados por madereros y terratenientes, hechos que, según indicó el ministro de Justicia, Sérgio Moro, dichos ataques serán investigados por las autoridades.

La filtración de estos documentos plantea nuevas preguntas antes la gestión de la crisis en el Amazonas realizada por la administración de Bolsonaro tras conocerse, a través de una filtración realizada por el portada Open Democracy, que el presidente brasileño pretendía acabar con amplias zonas del Amazonas para hacerlos “habitables” mediante la construcción de varios proyectos, entre los que se encuentra una central hidroeléctrica en el río Trombetas.