Aprovecha tus Miedos

Johanna Barrios
Cuantas veces vamos por la vida experimentando momentos insatisfactorios, chatos, haciendo de nuestra vida, una vida aletargada. Pensamos que otra realidad es posible, pero lo dejamos como un sueño, a veces, pensamos que eso es imposible hacerlo, que no es para nosotros, o que hay otras “prioridades” y que el precio es hacer lo que se tiene qué hacer, aunque no se disfrute e incluso se sufra.

Muchas veces son nuestros miedos, angustias o inseguridades las que toman el control de nuestra vida, y hoy es un momento para reflexionar al respecto.
-¿Cuáles son tus miedos?

¿Independizarte económicamente? ¿Estar sola/o?

¿Amar? ¿Tomar el liderazgo de algo?

¿Soltar esa vida que aunque no te gusta, es la única qué conoces?

Hoy puedes tomarte el tiempo para identificar tus miedos, hay algunos que identificamos bastante bien, otros están más escondidos, es sólo cuando una nueva experiencia viene, que nos damos cuenta que existen; y a veces, cuando vivimos el efecto de estas decisiones, sentimos arrepentimiento y pensamos que ya nada podemos hacer, pero no es así, nuevas oportunidades ocurrirán o las crearás, pero esta vez con una actitud diferente.

Entonces, una vez que visualizas tus miedos, puedes buscar el origen, tómate el tiempo que sea necesario, luego escríbelos y escribe las justificaciones que te has dado para vivir a través del miedo y no a pesar de ellos, luego identifica los que más te han marcado, los que más te afectan, y concilia tu cuerpo, mente y alma para decidir aprovecharlos, y generar pensamientos y conductas que cambien lo que histórica y mecánicamente los han hecho dominar tu vida.

¿Qué prefieres?, ¿seguir así toda la vida o arriesgarte); la inacción no modificará tu realidad, pero el colocarlo sobre la mesa, conversar contigo sobre ello, va generando un progreso, aún no materializado, pero es un progreso, no te resignes, no te detengas.

Debes proponerte trabajar al respecto, desde cosas como: quiero viajar por el mundo, pero nunca podré hacerlo, entonces inicia: elige un lugar, ve los costos, si el idioma es distinto, ¡ahorra organízate y aprende ese nuevo idioma!

O bien pensamientos como: Soy una persona tímida y no podré hacer amigos, entonces: proponte sonreír, saludar, atreverte a hacer un comentario, cambia de a poco, pero cambia.

Debemos ser realistas, este es un proceso, algunas personas inician el proceso, luego lo abandonan y reafirman la idea y/o conducta negativa, por eso, esto es como en una operación quirúrgica: una vez abierta la zona, no puedes dejarla abierta, o sin sanar, debes continuar hasta acabar el proceso.

No te empaches, es muy difícil cambiar en un día, una semana, o meses, algo que nos llevó años, pero aunque los primeros pasitos son difíciles, luego las cosas caminan, a veces se estancan un poco, pero luego con perseverancia lo logras, y sí; en el camino aparecerán nuevos miedos, pero vuelves a hacer el trabajo que ahora ya conoces, es un camino de autorreconocimiento y entre más miedos afrontes, más satisfacciones, experiencias y aprendizajes tendrás en tu vida.

La vida siempre puede ser mejor, a veces el entorno no ayuda, pero como dice Gandhi: sé tú el cambio que quieres ver!