Ecopsicología

Johanna Barrios
Este término, fue acuñado por Theodore Roszak, autor de “la voz de la tierra”. Básicamente, hace referencia a la necesidad innata de la humanidad por interactuar con la naturaleza de la cual formamos parte, en donde las personas se vuelven cada día más dependientes de la tecnología, pero a la vez, menos conectadas con la naturaleza, es decir, “con su naturaleza”, por lo que entramos en desconexión con nuestras raíces, y surge el desasosiego, el vacío, socavando así, nuestra salud emocional.

Cuando interactuamos con nuestro entorno, con otras especies vivas, nos reconectamos con nuestro origen; de manera natural, surge el respeto y cuidado a nuestro entorno, nos volvemos más responsables con nuestro consumo, entendemos la importancia de los ambientes verdes y dejamos de lado la visión antropocentrista por una visión más colectiva, generando espacios más saludables, no sólo para otros seres vivos sino para la humanidad.

El doctor Edward Wilson, etnobiólogo, denominaba “biofilia” a nuestra necesidad innata de interactuar con el medio ambiente, pues los beneficios físicos y emocionales son perceptibles desde el primer contacto, ya que toda forma viva nos acompaña en nuestro ciclo vital.

La naturaleza nos provee de los alimentos que necesitamos según los cambios estacionales, generando la manutención de la salud y también nos provee de plantas con usos medicinales tan usados por nuestras abuelas; pero a su vez, genera estabilidad emocional, paz mental, pensamientos más lúcidos y creativos, es decir, una mejor calidad de vida.

La Ecopsicología, propone esta reconexión con la naturaleza, con nuestro ser interior, promoviendo así nuestro crecimiento personal y un desarrollo colectivo más sano.
Nadie puede negar que en la actualidad vivimos en una cultura ecológicamente destructiva, pero asimismo debemos analizar, como nuestras sociedades urbano-industriales tan promovidas como sinónimo de “desarrollo”, han generado una desconexión con la tierra, pero también con nuestra esencia.

En este sentido, la ecopsicología, nos recuerda la importancia de ver nuestro entorno y accionar hacia un mundo más verde, retomar el equilibrio como mencionan nuestros ancestros mayas, recordar que la madre tierra nos provee armonía, salud, e incluso una percepción más positiva de la vida.

Así que esta vez, les invito a tomarse al menos un día, para conectarse nuevamente, aún nos quedan lugares verdes muy hermosos en Guatemala de los cuales podemos disfrutar y nutrirnos. Recordemos que solamente somos un grupo más dentro del gran colectivo de seres vivos.