Donald Trump, el aliado inoportuno

Por Mario Rodríguez Acosta

Guatemala tiene muchos problemas internos que resolver, pero el actual gobernante no ha tenido la capacidad, ni ha estado a la altura para afrontar el reto. Durante su gestión le ha dedicado más tiempo a la eliminación de obstáculos judiciales en su contra allanando el camino para que la cooptación corrupta del Estado continúe y se consolide.

En esa trayectoria ha tenido una serie de aliados que le han dado vida y sustento a su empeño, logrando grandes éxitos para su causa. En el ocaso de su gestión, garantizar un retiro impune se ha convertido en una tarea de tiempo completo. Y eso implica hacer concesiones y firmar acuerdos nefastos para el país, sin importar el daño que puedan causar.

De qué otra forma se puede explicar al acuerdo suscrito entre Estados Unidos y Guatemala, sino es a través de un presidente sin poder, con poco margen de maniobra y buscando con desesperación un salvavidas para garantizar su impunidad. La salida de cargo lo mantiene inquieto, sabe que no tendrá paz al abandonar la presidencia y blindar su retiro se ha convertido en prioridad.

Por mucho que lo maticen y adorne, el acuerdo suscrito no beneficia al país, tampoco a los migrantes y mucho menos va impedir el flujo humano hacia Estados Unidos, pues las causas y condiciones que provocan la migración se profundizan.

Por eso, en los próximos seis meses que le quedan en el poder, hará todo lo que pueda, con tal de obtener una mayor certeza de impunidad. Y eso es lo más peligroso. Hasta dónde está dispuesto a llegar, es una cuestión que nos debe alarmar, pues pone en peligro la propia institucionalidad del país y su precario sistema democrático.

Para los guatemaltecos serán los seis meses más largos e inciertos de una transición de gobierno. Desconocer los resultados de la segunda vuelta electoral aduciendo fraude, dar un golpe de Estado para mantenerse en el cargo uno o dos años más, modificar la composición de las Cortes y consolidar el poder del narco dentro de las instituciones del Estado, son aspectos que están latentes en estos momentos.

Y sus aliados y cómplices están por la labor. Basta observar la mezquindad y el cinismo con que actúa la cúpula empresarial, que antepone el interés de su billetera, demostrando además un desprecio hacia la gente, lo cual ya de por si es muy peligroso.

El papel activo y público que tiene el ejército en la conducción del Estado bajo la óptica del anti comunismo es otro elemento preocupante en la actual coyuntura y comienza a ser un factor decisivo para el futuro próximo. La cooptación de los equipos de campaña por parte de militares en situación de retiro de los dos aspirantes al cargo de presidente, muestran los alcances de esa alianza y es un buen parámetro para evaluar el impacto que está teniendo el salvamento del soldado Morales.

A Estados Unidos, convertir a Guatemala en Tercer País Seguro, le salió barato y sencillo, el costo para nosotros, los guatemaltecos, será difícil de asumir. Jimmy en cambio, logra fortalecer su posición frente al rey del mundo y asume nuevamente una postura de fuerza interna al cohesionar a sus principales aliados: el cacif y el ejército, en una cruzada para mantener y sostener los privilegios que han gozado, de cara a una transición que será su prueba de fuego final.

Ahora que tienen, supuestamente “la amistad y la confianza” de Trump, cualquier cosa puede pasar. Mientras tanto, espero que nosotros aquí y ellos allá, los gringos de a pie, comiencen a indignarse pronto. Por el bien de todos.

Fuente https://ciidgt.org/boletin/

Facebook Comments Box
Comparte, si te gusto