Facebook, multada con 5 mil millones de dólares y Twitter censura cuenta de Assange

Alfredo Jalife-Rahme

Si partimos del concepto del poder militar que aplica Estados Unidos, es ineludible la jerarquía del C-4 (Comando/Control/Cibernética/Computadoras).

¿Quién «comanda» y «controla» las joyas tecnológicas de Silicon Valley del GAFAT (Google/Amazon/Facebook/Apple/Twitter)?

Más que la multa supuestamente «cuantiosa» de 5 mil millones de dólares, que asestó la deslactosada Comisión Comercial Federal (FTC, por sus siglas en inglés) a Facebook por su pisoteo a los «derechos de privacidad de los datos» (https://on.wsj.com/2Gboy54), llamó la atención la división de sus cinco miembros: tres republicanos a favor y dos demócratas en contra que criticaron su exigüidad punible dada la dimensión del daño (https://on.wsj.com/2Y3Ej8l).

No es casual que Elizabeth Warren, feroz senadora demócrata, exija la atomización de Facebook (https://bit.ly/2LCGzOU).

Ahora que Trump ha arremetido contra los vínculos de Google con China, se va asentando la proclividad electoral de los omnipotentes «dueños del universo tecnológico» del GAFAT (https://on.wsj.com/2xNhCqa).

Si por sus filias y/o fobias los conoceréis, queda clara la conectividad de Google y Twitter como enemigos de Trump y el Partido Republicano.

No queda muy prístino el verdadero «comando y/o control» de Facebook, de estrechos vínculos con Netanyahu (https://bit.ly/2XNay7y).

Facebook rompió con George Soros (https://bit.ly/2R2Lhnl), mientras apoyaba «extrañamente» al Brexit y a Trump con la desaparecida Cambridge Analytica (https://bit.ly/2pCFpEJ).

Mike Head, del sitio web de World Socialist (WSWS), publica que «Twitter elimina la cuenta de la organización de defensa de Assange» (https://bit.ly/2LlLjaD).

WSWS, al unísono de Russia Today, es de los pocos sitios que han difundido la forma arbitraria en la que Twitter suspendió la cuenta @Unity4J (https://bit.ly/18l44gk), plataforma que circula la información sobre la detención de Julian Assange, fundador de Wikileaks, encarcelado en la siniestra prisión Belmarsh, mientras enfrenta una extradición a EU, donde puede ser ejecutado por espionaje (US Espionage Act).

Con la mano en la cintura, la red «social» Twitter, que manipula a sus usuarios enjaulados, no dio razón a las protestas masivas ni ha contestado la «apelación» de los usuarios ni su mandamás Jack Dorsey se ha dignado contestar.

Ya había expuesto con antelación el organigrama bancario y ejecutivo de Twitter en San Francisco (https://bit.ly/2vmxf6V).

El encargado de «Twitter Latinoamérica» es el español Pepe López Ayala a cargo del eje México/Colombia/Chile/Argentina: aliado del neofranquista y fascista Partido Popular, de íntimos vínculos con Calderón y su presunto asociado Krauze Kleinbort, miembro de los Consejos de Administración de Televisa (https://bit.ly/2JAnSbJ) y Banco Santander (https://bit.ly/2GgjSeb).

El legendario músico Roger Waters, cofundador de Pink Floyd, denuncia la suspensión por Twitter para silenciar a los apoyadores de Assange a quien describió como «un gran héroe de la libertad de prensa y de la libertad de cualquier género».

Roger Waters comparó a Twitter con el Big Brother (Gran Hermano): personaje central de la novela distópica y totalitaria 1984 de George Orwell (https://amzn.to/2jdTyon).

Waters sentenció que Twitter «es el brazo de la policía del pensamiento». Aquí discrepo en el túnel del tiempo, porque Twitter no llega aún a la sofisticación del Gran Hermano, sino que se parece más a la Inquisición medieval (https://bit.ly/2XLaCtl).

Mike Head fustiga que «Twitter se ha comportado como un trasnacional juez, jurado y verdugo, sin proporcionar explicación alguna, no se diga justificación».

Cabe señalar que también Trump se ha quejado amargamente de que Twitter hostiga en EU a la «derecha» conservadora –que detesta su mandamás estadunidense Jack Dorsey–, mientras que, de acuerdo a mi personal vivencia, el neofranquista/neofascista/neoliberal Pepe López Ayala persigue a los integrantes de la «izquierda» que detesta la dupla golpista Calderón/Krauze (https://bit.ly/30yf2AL).

Pese a todo, no faltan cándidos que aún exulten la libertad de expresión de las redes «sociales (sic)».

www.alfredojalife.com

Facebook: AlfredoJalife

La Jornada

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