Paz Mental ante el caos cotidiano.

Johanna Barrios

No te preocupes por tu trabajo: déjalo…

Esta no es una frase viable en la mayoría de nuestros casos, y aunque muchos nos sentimos bien y felices con nuestro trabajo, existen factores cotidianos que nos cansan, nos estresan y nos vuelven tensos e iracundos antes de llegar a nuestro trabajo.

Al volver a casa, lo mismo, el tráfico, la mala música de las emisoras, las quejas de todo el mundo que te han cargado durante el día, incluso el tener que hacer al menos un tiempo de comida en el carro, sin disfrutarlo, todas estas cosas, hacen de ti tu versión más pequeña, la versión menos feliz, y la vida se vuelve mecánica y hasta aburrida (quienes no vivan esto, pueden escribir en los comentarios que han hecho para tener una vida más relajada y feliz).

Entonces ¿qué hacer?

Para quienes son radicales, buscan trabajo cerca de casa aunque sus ingresos sean menores, intentan generar sus propias empresas pues la motivación de una empresa propia genera otro sentido, o buscan otros estilos de vida, menos costos, más felices y en espacios más relajados.

Pero no todo el mundo se siente así, en este caso, las personas requieren más de una fortaleza de la mente, una readecuación de la percepción y la autopercepción, por ejemplo, si ya sabes que el tráfico es siempre igual, es pesado, puedes hacerlo un viaje más relajado, lleva tus tenis cómodos, puedes incluso cambiarte de ropa al salir del trabajo, busca actividades que te gustan en lo que el tráfico disminuye, graba tu propia música y cántala a todo pulmón.

Regálate la oportunidad de comer mejor, al nutrirte bien, también nutres tu mente, tus pensamientos. Puedes reunirte de vez encunado con tus amistades al salir del trabajo.

Pero sobre todo, toma tiempo para pensar cómo puedes simplificar tu vida; que gastos puedes quitar y que inversiones no realizas (como hacer ejercicio, te relaja y mantiene tu salud), paseos al aire libre sin ningún costo, etc., incluso aún en el carro, para quienes llegan horas antes a su trabajo, puedes hacer ejercicios de relajación, tomar un café con otras personas del trabajo, etc.

Nosotros podemos cambiar las rutinas, hacer la vida más simple, más tranquila.

Esto suena simple e incluso trillado, pero este año, en mi caso, he tenido menos espacios laborales, y cada vez hay más caos en general. He optado por no complicarme, por entender que son procesos y momentos de la vida, y que mi actitud sí puede hacer un mejor ambiente, eso no implica ser acríticos ante las condiciones externas, pero porqué no intentar estar mejor internamente además de nuestras luchas colectivas por la transformación externa.