¿Tercer país seguro?

Por: Miguel Ángel Sandoval

El pulso entre EE. UU. y México con el estilo avasallante de Trump al lado de AMLO con calma y prudencia alrededor del asunto de los migrantes, la construcción del muro fronterizo, y más recientemente el aviso-amenaza de imponer aranceles a los productos mexicanos del orden del cinco por ciento mensual durante varios meses, que finalmente se resuelve en medio de nuestro carnaval electoral, tiene un perdedor: Guatemala y los países del llamado Triángulo Norte.

No creo equivocarme si afirmo que el gobierno de México se ha convertido en el tapón a la migración entre la región centroamericana y los EE. UU., pues no pudo soportar las presiones de Trump ni siquiera en el momento del arranque. Dobló las manitas la víspera. No veo otra lectura a la forma en que se resuelve el tema de los aranceles que se dejan en una gavetita para utilizarlos en unos días, meses o semanas, pues ya saben que el gobierno mexicano tiene temblor de piernas cuando se menciona el tema.

“Ayer el Departamento de Estado refrendó su decisión de suspender la asistencia que brindaba a Honduras, El Salvador y Guatemala hasta que muestren que han tomado acciones concretas para reducir los migrantes ilegales que llegan a la frontera estadounidense”, como lo reporta La Jornada de México, 18/6/2019. Esto se complementa con medidas represivas. Y solo como recordatorio, la ola de migrantes tiene que ver con las políticas que impulsaron los aliados de EE. UU. durante varias décadas, que arrancan con el derrocamiento de Árbenz en 1954. Saquen las cuentas.

La idea de trasladar 6 mil efectivos de la Guardia Nacional mexicana a la frontera sur de manera simultánea a los efectivos de las fuerzas de seguridad de los EE. UU., de un plumazo le quitan el componente socio-económico a la crisis migrante y lo convierten en un problema de seguridad y más aún, represivo. Es un tema que no nos puede dejar impasibles. Sabemos que el 95 por ciento de los migrantes lo hacen por razones económicas. Esto es falta de empleo o ingresos insuficientes. Es la idea que en el país del norte se puede vivir mejor, o si se prefiere, sobrevivir sin extorsiones, sin violencia, sin todo lo que sabemos que existe en nuestro país.

Durante los primeros días del gobierno de AMLO, se pensaba que México iba a ser un aliado en la idea de resolver el tema de los migrantes por la vía de la creación de condiciones económicas que permitieran la generación de empleo y oportunidades, a efecto de limitar el flujo migratorio. Sin embargo, ahora opta por apoyar la idea de que Guatemala sea el tercer país seguro, o sea, que la migración de la región latinoamericana, de África o de Asia, que utiliza nuestro país como puente hacia el norte, se hacine en un país como el nuestro que no tiene ni para sus propios connacionales que buscan irse al norte como sea, y con ello el problema migratorio para el próximo gobierno, es de pronóstico reservado. Estamos avisados.