En memoria de Roque Dalton

Miguel Angel Sandoval

En mayo de 1975 fue asesinado Roque Dalton. Las razones nunca existieron. Los perpetradores un grupo que pretendía tener la razón y por ello actuó de esa manera. Pero ocurre que los asesinatos son siempre eso: asesinatos. No hay nada que los justifique. Y en este caso hubo autores materiales e intelectuales. Jorge Meléndez es uno, Joaquín Villalobos es otro. Es cierto que combatieron durante años, incluso fueron notables combatientes, pero eso no les exime por el crimen cometido. Sin embargo, la justicia tarda pero finalmente llega.

En este caso como un despido que solo hacía al régimen de Bukele cómplice de mantener en un cargo público a un asesino. Es cierto que la justicia penal esta pendiente, pero ello no hace menor el alcance histórico de la decisión del presidente Bukele. Ojala que esa apuesta por la memoria y la lucha en contra de la impunidad se haga también en los casos de los asesinos de Monseñor Romero, en el caso de los perpetradores de la masacre del Mozote, y de tantos crímenes cometidos a la sombra de la guerra que se vivió en el hermano país.

Apenas unos días después de haber sido electo, se opuso con firmeza a un intento de amnistía que los diputados en el congreso querían impulsar. No sé si Meléndez era diputado pero seguro había amigos de él que sí lo eran. Justo es decir que la amnistía que se quiso aprobar en El Salvador es lo mismo que se intentó aprobar en Guatemala con argumentos del impresentable Linares Beltranena o del igualmente impresentable Manuel Conde.

Si se hubiera aprobado la amnistía lo que se hubiera aprobado era la impunidad y el desafuero de la memoria historia del hermano país. Por suerte, Nayib Bukele ha entendido que la memoria no puede ser estafada y además, sabe que la impunidad es un estado que corroe la institucionalidad y por ende la democracia. Sabemos que esta pendiente la justicia, y para ello los órganos competentes deben accionar. La vía está expedita.

Creo que esta noticia nos dice que la impunidad tiene los días contados en la región centroamericana. No hay posibilidad de coexistir toda la vida con los que cometieron asesinatos, de parte y parte, unos con más responsabilidad que otros sin duda, pero los casos más complicados deben ser aclarados y se deben tomar medidas que vayan en dirección a que la impunidad sea cada día menos y la memoria histórica sea respetada cada día un poco más.

ES ahora el turno del ofendido como título Roque a un poemario en los años 60s. Es el momento de los poetas que animaron la novela de Roque “Pobrecito poeta que era yo”, es el momento de la vida, de cantar a la vida con poesía. Y para ello, los versos de Roque Dalton estarán siempre en la voz de godos los poetas y todas las personas que crean en la poesía, en la libertad en la vida.