La sostenibilidad no es un problema técnico, sino político

Omar Marroquín Pacheco

Esto fue expresado por el antropólogo Emilio Santiago Muíño, en BBConstrumat, la feria de construcción más grande de España. Se refirió también a un “nuevo modelo en la industria de la construcción centrada en la economía circular y el desarrollo sostenible”.

Ahora nos debemos concentrar en retos globales tanto al cambio climático, la resiliencia, la migración, etc.

Acotó Santiago que los próximos 20 años nuestras ciudades van a sufrir un transformación tan intensa, solamente comparada con la primera revolución industrial.

La próxima década estará concentrada a combatir la emergencia climática, donde la industria debe de ejercer una participación activa en la reducción de emisiones de CO2, teniendo en cuenta que la industria es la responsable del 20% de las emisiones a nivel global.

En Copenhague 2009 se estableció una meta máxima de 2 grados centígrados, estas cifras en realidad son políticas no científicas. Estados Unidos y la Unión Europea son responsables del 52% de las emisiones históricas de CO2 de 1850 y 2011, los países más afectados son los que menos producen CO2, entiéndase los países subdesarrollados.

Aunado a la emergencia climática, a todo lo apuntado con anterioridad hay que añadir que la sostenibilidad se ve amenazada por el estrés hídrico observado en diversos lugares, la perdida de suelo fértil y la alta contaminación atmosférica y que se ve reflejado en la salud de las personas.

Vivimos en un hábitat de energía barata, en donde el 80% proviene de energía fósil, ya que casi toda la movilidad urbana se da a base de motores de combustión, los flujos alimentarios altamente subvencionados por combustibles fósiles.

Un objetivo principal de la humanidad debería de ser la descarbonización y la implementación de la electrificación de la economía, dotándola de un fuerte carácter circular.

En esta feria española se acotaron varios puntos interesantes de resaltar para la transformación de la arquitectura, el urbanismo y la construcción, incluyendo la reducción del consumo energético, el uso de alternativas energéticas renovables, gestión de residuos, seguridad biológica, uso de espacios comunes para una nueva economía de compartir y nuevos planteamientos de ordenamiento territorial.

“En un planeta finito nada puede crecer hasta el infinito” acoto Santiago.