Declive de la verdad, estudio de Rand frente a la Posverdad de Munich: la “verdad geopolítica”

Alfredo Jalife-Rahme

Rand inició en 2018 su definición solipsista sobre el Declive de la verdad en EU: el papel aminorado de hechos y análisis. Se trata de una imagen local en espejo de la Conferencia de Munich sobre la Posverdad (https://bit.ly/2P76SL9).

La “definición” de Rand comporta cuatro tendencias: 1. Creciente desacuerdo entre interpretaciones analíticas de hechos y datos; 2. Nebulosidad de la línea de separación entre opinión y hechos; 3. Creciente volumen relativo e influencia resultante de la opinión y la experiencia personal sobre los hechos; 4. Confianza declinante en fuentes de los hechos anteriormente respetadas (https://bit.ly/2U9CZvE).

¿Dónde deja RAND la colosal mentira de Baby Bush con sus cómplices multimedia en su época de “verdad absoluta e infalible”, sobre las inexistentes armas de destrucción masiva en Iraq que aniquilaron a su población?

En su reporte, que abarca de 1987 a 2017, Rand publica el Declive de la verdad en EU y las noticias en la era digital, donde las de la televisión se llevan las peores críticas (https://bit.ly/30nJA99). ¡Con flagelarse con Televisa/Univisión basta!

El galardonado periodista Chris Hedges comenta que la realidad del periodismo de los multimedia en EU es “mucho peor” que el reporte de la Rand: padece una “esquizofrenia cultural” cuando “se han inclinado a los sentimientos en lugar de los hechos”, lo cual “ha desgarrado al país al borde de una guerra civil” (https://bit.ly/2w85eAc).

Hedges alega que la evicción de los hechos a favor de los “llamados emocionales” con mentalidad de litigantes ha sembrado la discordia en la sociedad desde décadas atrás:”es más subjetiva” y “se basa primordialmente en la argumentación y la abogacía”. Según el periodista, las tres principales redes de noticias en cable “renunciaron al periodismo” que “sustituyeron con programas de noticias de reality show centradas en Trump y sus tuits y el Russiagate”.

A mi juicio, las cableras de noticias fake, acomodadas a los privilegios de sus accionistas mayoritarios, hoy son propagandistas vulgares de la plutocracia y sus grupos de interés, como la tóxica dupla Univisión/Televisa controlada por títeres del binomio sionista de Haim Saban/George Soros, aliados de Hillary Clinton (https://bit.ly/2LV3hBV).

Hedges arremete contra las redes de noticias en cable y sus conductores/comentaristas –que a mi juicio denigran a los matraqueros porristas.

Hoy 40% de los ingresos de los periódicos “no es más sostenible económicamente”, lo cual ha llevado a su “fallecimiento (sic)” cuando “los medios de Internet han creado un espacio libre para todos donde la gente se encapsula en guetos (sic) con sus creencias particulares en sistemas o en teorías de conspiración que apoyan”.

Una “teoría de conspiración” en México fue la grotesca trama rusa del lavado de dinero de la Operación Berlín (https://bit.ly/2UrdBVm) y que sus autores tienen todavía el mega-cinismo de endosárselo a adversarios.

Hoy es “difícil apartar las opiniones muy subjetivas de los hechos y las personas creen lo que les conviene”, a juicio de Hedges, quien se mofa de los noticieros en EU que “promovieron la teoría de la conspiración de que Trump era un agente del Kremlin”. Todo era basura (sic) pura, pero atrajo a sus televidentes”.

Hedges contempla que los multimedia “empujan antagonismos y odios (sic) entre los grupos étnicos en EU” cuando “los medios de derecha demonizan a Bernie Sanders y a Barack Obama comparándolos con Hitler, y los medios de izquierda etiquetan a los partidarios de Trump como racistas (sic) y deplorables”, lo cual “crea discordia y fragmentación social”. Lo grave radica en que “tales cismas pueden desembocar en turbulencias civiles, que ya suceden en EU”.

El máximo problema radica en la definición del florido léxico solipsista que se asestan los adversarios cuando la palabra “odio”, ya no se diga “semita”, (https://bit.ly/2VhugqM) pierde su universalidad dependiendo si se “formula” en Israel/Hollywood/Televisa/Univisión o en Irán/Rusia/China. Ya entramos a la nueva era de la “verdad geopolítica”.

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

La Jornada

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