Grande Liverpool

El Liverpool hizo historia y en fútbol solo hacen historia los equipos que son grandes, los que juegan con alma y se saben destinados a conseguir cosas grandes. En los dos partidos, más allá de la primera derrota, Liverpool demostró que fue mejor en todo que el FC Barcelona. Por eso y por más es digno finalista.

El FC Barcelona tiene al jugador más grande del mundo, Leo Messi, es por mucho un enorme jugador, pero su equipo no da para mucho. Y cuando él no está inspirado, no tiene quién lo acompañe, su equipo es pequeño, sin alma, sin coraje y quedó en evidencia en los dos partidos. Solo que hoy no hubo genialidad. Solo hubo equipo y Liverpool ganó.

Valverde no tuvo capacidad para manejar el equipo, el marcador y el juego. Si hay que buscar culpables, ese es el técnico del equipo catalán. Todo lo contrario, Jürgen Klopp, que sin sus jugadores estrellas supo plantear el partido, manejar el tiempo y sobre todo tener contundencia a la hora de ganar.

El equipo español tuvo todo para pasar a la final, con un tres por cero del primer partido, no pudo soportar el juego del Liverpool y con un córner que tomo despistados al arquero y defensa sello el pase a la final.

Grande Liverpool, con un equipo mermado por lesiones, supo hacer historia. Pequeño el FC Barcelona, que con una ventaja no supo manejar el partido y se fue diluyendo a la espera de una genialidad de Messi que nunca llegó.

Liverpool es un merecido finalista. Porque fue Grande y fue mejor. Así tan simple como eso.