DEA comunista

Danilo Santos
desantos.salazar@gmail.com

La DEA se suma a la conspiración comunista en Guatemala, tal como lo hizo el comisionado Iván Velásquez, y claro, las Naciones Unidas a través de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala; prueba de ello es la captura del presidenciable de la Unión del Centro Nacional en Estados Unidos y la propia orden de captura del también presidenciable por PAN/Podemos. Así que ahora habrá que combatir a esta agencia bolchevique norteamericana para preservar la soberanía nacional y que inocentes no sean acusados injustamente o se judicialice la política de manera espuria. La fiscal Porras tiene claro el asunto, ya que, en lugar de hablar sobre los planes de asesinato y la pretensión de financiamiento del Cártel de Sinaloa, monta una conferencia de prensa para hablar de nimiedades y no de la cooptación del Estado.

En cuanto a los gringos, importa Israel, no la DEA. Importa el apoyo militar a ciegas, no para qué son utilizados los vehículos G8. Importa lo que los círculos militaroides del presidente Morales digan, no la realidad aderezada con gallina en crema de loroco.

Así las cosas, habrá que recurrir en las próximas elecciones a quienes ofrecen rendición o muerte, a los que decididamente piensan que la CICIG no es necesaria y a quienes tienen claro que el país lo único que necesita es mano dura.

Y sí, el comunismo es el culpable de la corrupción, la muerte y el abandono de la población por casi doscientos años. La bandera roja, la hoz y el martillo han esclavizado a la población todo este tiempo, y en el Congreso de la República tenemos lo más granado de los luchadores contra este mal que nos tiene de rodillas. Lenin ha inspirado el latrocinio y las mafias, a empresas que viven de los gobiernos, ha patrocinado la hambruna y que seamos uno de los países más pobres de Latinoamérica. Marx ha ensuciado las mentes de cada gobernante y su influencia ha hecho posible la privatización y la reducción del Estado, la polarización, el kaibilismo, y bueno, no ha permitido que gobernantes y gobernados se parezcan en lo más mínimo.

Nada tiene que ver el narcotráfico y el poder de su dinero mal habido, mucho menos las fortunas, los partidos antidemocráticos, la vacíes de propuestas electorales, la ineptitud en el manejo de la Cosa Pública. Nada tiene que ver el nepotismo. La obturación de mentes que solo entienden la moral y la ética, si están siendo beneficiados abundantemente. Nada, las leyes hechas a modo de quienes ya tienen poder político y económico. Nada tiene que ver que las magistraturas se decidan políticamente y luego se encuentren en el dilema de afectar a sus padrinos. Aquí las mafias políticas son inocentes, la culpa de todo lo tiene el comunismo y ahora la DEA es cómplice.

Mientras tanto, desde el norte se siguen eligiendo peones que podrán moverse en el tablero de la política nacional para que luego la ciudadanía elija sus verdugos, es una manera de controlar las elecciones y sus resultados sin ni siquiera poner un pie en Guatemala. Los gringos tienen su manera de gobernar el Triángulo Norte y ahora resulta que a los lacayos locales no les gusta porque no les conviene.