Cuba: Mirando hacia afuera y hacia adentro al mismo tiempo.

Julio Carranza

Además de ser necesario lo argumentado por Monreal y complementado por Benavides en recientes textos esta lógica permitiría colocar también en la demanda interna un factor de estímulo al crecimiento y la reactivación de la economía y no solo en las exportaciones o la sustitución de importaciones, las que sin dudas son esenciales para una economía como la cubana. (1)

Pero por abierta que inevitablemente sea la economía cubana, es posible y necesario entender el crecimiento de la demanda interna también como un factor fundamental para la incentivación de producciones y servicios locales/nacionales basados fundamentalmente en inversión interna, donde el sector no estatal puede tener un papel muy importante.

La persistencia de un modelo que mira esencialmente al sector externo siempre verá los salarios (y otros ingresos individuales) como un factor de competitividad y de incremento de la demanda interna que presiona sobre una oferta escasa, por lo tanto, presionados sistemáticamente a la baja y no como un factor que, a través de un aumento de la demanda agregada, puede estimular la inversión, la producción y con estas el crecimiento y el desarrollo. El ejemplo del desincentivo que los precios de acopio provocan sobre la producción agropecuaria es muy gráfico en este sentido.

Mucho se ha argumentado en estos intercambios sobre la importancia del incremento de los salarios (por razones políticas pero también económicas), en reciente texto sobre los salarios Lázaro González expresaba “La elevación de la producción, la productividad, el ahorro, la iniciativa creadora en nuestras empresas, la elevación de las exportaciones, la disminución de las importaciones, etc., depende, en primer lugar, del empoderamiento real de los trabajadores, y de la elevación de su nivel de vida, por tanto, no nos queda otra alternativa que disminuir los precios e incrementar los salarios, lo cual debe realizarse con la mayor fundamentación técnica posible, sin caprichos y paulatinamente”. (2)

Hay muchas reservas productivas en el país que se pudieran activar bajo el impacto de esta lógica de crecimiento de la demanda interna con el incentivo que genera sobre todo en un sector de primera necesidad como el agropecuario, cuyos resultados se han mantenido por años por debajo de su potencial real, además de que, como se conoce, su componente importado se puede mantener relativamente bajo, lo mismo se puede afirmar para la construcción particular de viviendas, etc. (todos sectores con notables déficits y de alta sensibilidad social).

En la medida en que bajo este incentivo se vaya dinamizando el modelo y creciendo la actividad económica, se puede mantener bajo control cualquier impacto inflacionario o desequilibrio macroeconómico que el crecimiento de la demanda agregada pueda provocar. Ahí estaría la política económica cuidando los equilibrios necesarios, pero en una lógica positiva, de estímulo de la actividad económica y de todas las fuentes posibles de inversión, incluida la basada en remesas recibidas del exterior.

La oferta directamente en divisas (no en CUC) en las zonas francas de diversos productos importados, incluidos insumos para la producción y los servicios fundamentalmente para el sector no estatal complementarían la reanimación económica provocada por el incremento de la demanda agregada. Ya nos referíamos en otro texto sobre el creciente comercio paralelo de cubanos emprendedores residentes en Cuba en la Zona Libre de Colón en Panamá y en otros países, actividad que podría ser asumida por el estado con ofertas en las zonas francas establecidas en el territorio nacional, lo cual no significaría una salida injustificada de divisas del país sino todo lo contrario.

Estas consideraciones no adquirirían suficiente sentido vistas de manera aislada, sino como parte de lo que hemos argumentado en diferentes textos sobre la necesidad de un avance integral de la reforma económica.

NOTAS

1 Pedro Monreal, “Gestión macroeconómica anti- crisis en Cuba: dos elefantes en la habitación”, 30 de abril de 2019, https://elestadocomotal.com/2019/04/30/gestion-macroeconomica-anti-crisis-en-cuba-dos-elefantes-en-la-habitacion/ y Joaquín Benavides, “Los Encadenamientos Productivos. Una primera aproximación”, 29 de abril de 2019, https://elestadocomotal.com/2019/04/29/joaquin-benavides-los-encadenamientos-productivos-una-primera-aproximacion/

2 Lázaro González, “Un factor fundamental en la pérdida de valores en Cuba: el salario real”, 25 de abril de 2019, https://elestadocomotal.com/2019/04/25/lazaro-gonzalez-rodriguez-un-factor-fundamental-en-la-perdida-de-valores-en-cuba-el-salario-real/

3 Julio Carranza, “Los Emprendedores cubanos y el Pospanamax”, 28 octubre de 2018, https://elestadocomotal.com/2018/10/28/julio-carranza-los-emprendedores-cubanos-y-el-pospanamax/

Fuente: https://elestadocomotal.com/2019/05/01/julio-carranza-mirando-hacia-afuera-y-hacia-adentro-al-mismo-tiempo/