De cuál porquería quiere, Don

Miguel Angel Sandoval
Conozco a Héctor Rosada desde la época de las negociaciones de paz. Siempre lo vi como una gente seria, con una sólida formación académica y por tanto, alejado de la especulación. Sigo pensando igual. Por esa razón me parece grave, gravísimo, gravosísimo, que ahora diga con solvencia que en el proceso electoral en curso no hay mayor alternativa y que nos toca escoger, no entre el menos malo, o el menos peor, sino que entre las distintas clases de porquería. Si, ya se, siempre hay las excepciones, siempre existe el menos malo. O la historia de que en medio de la porquería flota siempre un lirio, pero eso solo sirve de consuelo que no alcanza para ocultar lo que estamos viviendo. La democracia no está en juego -especialmente la versión chapina de votar como ritual cada 4 años sin más- lo que está en juego es nuestra sobrevivencia como nación, pues entramos ya en una pendiente que nos lleva a una nueva y real colonia. “Lo que venga en las siguientes semanas va a determinar qué tipo de porquerías nos va a tocar cuando termine el proceso electoral del 2019” (Rosada, Prensa Libre, 27.4.19). Todo ello por la inusitada actividad de lo ilícito en el marco electoral. Pues es igualmente ilícito apostar al narco que, a asesores de campaña a costos millonarios, sin que haya respaldo o solvencia de pago, lo que solo anuncia negocios millonarios a la sombra del Estado. Todo esto mientras hay decenas de prófugos de la justicia, y no pocas órdenes de captura y extradición a los EEUU, por todas las formas posibles de corrupción. A lo que le agregamos partidos políticos de pacotilla o remedos de partido, grupos que se construyen sin ideología, sin principios, sin programa, sin institutos de formación de cuadros, con urgencias electoreras, pero sin propuesta de nación, con alergia a las instituciones del país especialmente las de justicia. Es un círculo infernal que se destapo por la acción de la Cicig y un amplio respaldo social y en los últimos días por la acción de la DEA. Pero lo más grave, es que sean las autoridades de los EEUU de manera directa, ya sin la intermediación de la Cicig, quienes asuman la limpieza de la porquería que se entronizo en nuestro país. Vivimos días graves en Guatemala. Pasamos de los jueves de Cicig a los miércoles de la DEA como muy bien se dice en las redes sociales. Solo que se omite un detalle: la Cicig fue a petición nuestra, soberana, mientras que la DEA es cosa de los gringos de forma directa. Quienes chillaron por la intervención extranjera en nuestro país ahora hacen escrupuloso sho. Pues como buenos sirvientes le dicen que sí a todo lo que sus tatas les dicen y ordenan. Creo que en el fondo se sienten aliviados porque ahora no van a necesitar visa para los EEUU porque paso a paso estamos yendo hacia convertirnos en un protectorado o una república libre asociada, en donde solo nos falta el nombramiento de un gobernador encargado. Nada que ver con la vulgaridad de soberanía que han chillado los narco-corruptos, desde que se opusieron a la Cicig. Me refiero a los Beltranena y los de su especie. Que se han lucido con argumentos vulgares que ahora vemos, solo encubren a los mafiosos. Estamos a unas pocas semanas de las elecciones, y en verdad no tengo idea de cuál puede ser el proyecto económico y social de ninguno de los partidos y sus candidatos. Como piensan generar empleo, de qué manera van a incrementar los ingresos fiscales, de qué forma van abordar la cuestión de los migrantes. El colmo es el de uno de los partidos y candidatos más desconocidos que con absoluta desfachatez decía en un programa de radio que era mejor no divulgarlo –el plan de gobierno- sin explicar porque no. No tenemos idea de que proponen en seguridad, ni en nada. Vivimos los dimes y diretes de asuntos legales, y escuchamos que se dice con solemnidad, la política está judicializada, pero no se animan a decir que el poder judicial es una cloaca, una verdadera porquería, con algunas excepciones; Ni de lejos se escucha un compromiso con las reformas constitucionales en el tema de justicia. Y se pontifica sobre quien está más vinculado al narco, sobre quien hace los mejores trucos para driblarse al TSE, o quien compra más votos y más alcaldes. Es la porquería como dice Rosada. Chis.

Comparte, si te gusto