Si su voto no tiene sustento histórico y político no hay paraíso para los pueblos de Guatemala

Por Moisés Gómez Cortez* – Guatemala, 27 de marzo de 2019

El territorio que hoy se conoce como Guatemala fue agredido en su cultura por la invasión española, sometiendo a los pueblos originarios económica y políticamente hablando, pero además ideológicamente. Desde esa época fueron surgiendo las familias colonizadoras que históricamente han ostentado el poder económico y el político.

“Aparte de poseer los medios de producción, la oligarquía casi siempre tuvo el control político desde 1531 hasta nuestros días. En algunas ocasiones delegaron parte del poder a la Iglesia, a los militares o a un político; esto ocurría en aquellos momentos de crisis en los que no se producía una fácil integración política o cuando la presión popular y social era tan fuerte que se necesitaba el apoyo de los militares o de otros poderes fácticos para mantener el poder.”

Guatemala ha vivido varias etapas históricas, sin embargo, sobresalen la colonia, la revolución de 1871, la revolución de 1944, el conflicto armado interno que se entrelaza con la época democrática y los Acuerdos de Paz. Para efectos de este escrito se tomará la era democrática.

En 1986 toma posesión el Presidente de Guatemala de tendencia de derecha y cristiano Marco Vinicio Cerezo Arévalo, quien le dio entrada a las políticas de ajuste estructural, privatizó la aerolínea nacional e internacional de nuestro país, AVIATECA, convirtiéndolo en el ejemplo mundial de lo que no se debe hacer en la privatización de una organización pública. No tuvo la capacidad de enfrentarse a la clase dominante y la benefició con las políticas públicas, dejando al margen a los pueblos que conforman Guatemala.

Posteriormente el pueblo elige de Presidente a Jorge Antonio Serrano Elías, quien gobernó casi tres años, en su último año decretó la disolución del Congreso y anunció una Asamblea Constituyente con la justificación de la existencia de la corrupción y el crimen organizado, generando el rechazo de actores políticos y sociales que lo obligaron a renunciar y desde entonces está exilado en Panamá. Serrano Elías fue servidor institucional del dictador Efraín Ríos Mont, de fe evangélica y de orientación política de derecha. No tomó en cuenta la diversidad cultural de Guatemala.

Ante la salida de Serrano Elías de la presidencia, el 6 de junio de l993 el Congreso de la República eligió bajo juramento a Ramiro de León Carpio como presidente de Guatemala. Anteriormente había ocupado el puesto de Procurador de los Derechos Humanos y fue agudo crítico del ejército al que responsabilizó por numerosos crímenes y la represión a ciudadanos connacionales. Siendo presidente fue benevolente con el ejército y la clase dominante, dejando por un lado a las diferentes etnias de los pueblos originarios del país. En la terminación de su carrera política fue diputado en el congreso de la república por el partido de derecha Frente Republicano Guatemalteco, liderado en su momento por el ex-dictador Efraín Ríos Mont.

El siguiente presidente elegido por votaciones de una parte del pueblo de Guatemala fue el Bachiller Álvaro Arzú Irigoyen, tomando posesión del cargo el 14 de enero de l996. El presidente Arzú privatizó la empresa más rentable del Estado guatemalteco, GUATEL, y en ese proceso careció de transparencia; también privatizó Correos y la Empresa Eléctrica de Guatemala. Álvaro Arzú proviene del partido de liberación nacional, de tendencia ultraderecha, anticomunista, de fe evangélica y forma parte de la clase dominante tradicional; sus ancestros españoles se remontan desde la invasión del territorio guatemalteco. En l996 firma los Acuerdos de paz que después traicionó; hoy sus hijos continúan con sus lineamientos, uno es presidente del desprestigiado Congreso de la República y el otro es candidato presidencial por un partido de derecha.

El siguiente candidato presidencial más votado en las urnas fue Alfonso Portillo Cabrera, tomó posesión el 14 de enero del año 2000. Inicialmente su tendencia política era de izquierda, tras la firma de los Acuerdos de Paz, su inclinación cambió a la derecha, fue postulado por el partido conservador y propiedad del General Ríos Mont, el Frente Republicano Guatemalteco. Portillo tuvo un discurso anti oligárquico, pero eso, un discurso, porque en la realidad no se preocupó por evitar que la clase dominante utilizara al Estado como su instrumento político y económico para la acumulación de su capital, prácticamente la élite económica gozó de todos los privilegios que el Estado le pudo dar. EL presidente Portillo le dio al pueblo el incremento del IVA del 10 al 12 % y a los campesinos les entregó fertilizante con ayuda del gobierno de Japón, pero posteriormente se demostró que dicho fertilizante era de mala calidad. Los pueblos originarios del país fueron olvidados completamente.

En marzo de 2014, Portillo se declaró culpable del delito de confabulación para lavar dinero, en una corte de Estados Unidos, motivo que lo llevo a la cárcel; regresó a Guatemala en febrero de 2015, quiso participar como candidato a diputado pero el Tribunal Supremo electoral se lo negó.

Posteriormente la población guatemalteca por medio del voto elige a Oscar Berger como presidente de Guatemala; nacido en Guatemala pero criado en una familia de ascendencia belga, descendiente de los colonizadores belgas que se asentaron en Izabal en 1844. La familia Berger ha tenido intereses en las industrias del azúcar, café y ganadería desde ese tiempo. Ha pertenecido desde entonces a la clase dominante. El 11 de mayo de 1989, Oscar Berger y Álvaro Arzú inscribieron el Partido de Avanzada Nacional –PAN-, convertido en la mano derecha de Arzú en ese momento.

En el año 2003 nació la Gran Alianza Nacional –GANA-; una coalición electoral conservadora de derecha integrada por el Partido Patriota, el Movimiento Reformador y el Partido Solidaridad Nacional, Berger se colocó bajo sus siglas como candidato a la presidencia y ganó, tomando posesión el 14 de enero de 2004. Durante su mandato destruyó la competitividad empresarial dándole privilegios a los empresarios de la oligarquía a la que él pertenece. Prácticamente en su mandato discriminó a los pueblos que habitan Guatemala. El presidente representaba los intereses de la clase dominante.

Como dato importante, el 12 de diciembre de 2006, las Naciones Unidas y el Gobierno de Guatemala firmaron el Acuerdo relativo a la creación de una Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala –CICIG-, la cual, tras la aprobación de la Corte de Constitucionalidad en mayo de 2007, fue ratificado posteriormente por el Congreso de la República el 1 de agosto de 2007.

Otra vez el pueblo de Guatemala va a las urnas, en ese momento en segunda vuelta electoral y elige a Álvaro Colom Caballeros, tomó posesión el 14 de enero de 2008. Durante el inicio de su discurso después de ser juramentado Presidente de Guatemala, se dirigió con estas palabras: ahora comienza el privilegio de los pobres… y la solidaridad que el pueblo estaba esperando. Álvaro Colom se identificó como de la corriente política de la socialdemocracia, católico y casado con Sandra Torres quien tuvo mucha influencia en la política pública en esa época.

Colom no se comprometió ni apoyó la reforma fiscal propuesta por su Ministro de Finanzas Públicas, porque no estaban de acuerdo con dicha propuesta los de la clase dominante y estos se beneficiaron con las políticas de su gobierno que tuvo como consecuencia el incremento de la pobreza. A los “pobres” les dio la bolsa solidaria que su esposa utilizó clientelarmente para su beneficio político, que hoy utiliza a su favor. Un beneficio que tuvieron los jóvenes fue la política de escuelas abiertas. Colom es capturado el 13 de febrero de 2018 por el caso de corrupción transurbano junto con su cúpula de Ministros por anomalías en los contratos de dicho transporte implementado durante su mandato.

El que sigue de los presidentes electos de Guatemala es Otto Pérez Molina, general retirado del ejército, miembro de la fuerza de élite kaibil durante el conflicto armado interno y luego jefe de inteligencia militar en la década de 1990. El 20 de diciembre de 2001 junto con Roxana Baldetti fundaron el partido de ideología derechista Partido Patriota. El 9 de septiembre de 2007 participa en las elecciones como candidato a la presidencia con su partido junto a Ricardo Castillo (miembro de la clase dominante), quedando en el segundo lugar. El 14 de enero de 2012 junto a Roxana Baldetti fueron juramentados como presidente y vicepresidente de Guatemala.

El 15 de abril de 2016, a casi un año de descubrir el caso de la Línea y que Juan Carlos Monzón fuera aceptado como colaborador eficaz en el caso, el Ministerio Público y la CICIG desbarataron otra estructura de corrupción que involucrara al presidente y vicepresidente, además, capturaron a más de diez personas por su supuesta implicación en el proceso anómalo de usufructo en la empresa portuaria Quetzal para favorecer a la empresa de capital español Transportes de Contenedores Quetzal –TCQ-.

El gobierno de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti se ocupó de saquear al Estado, darle privilegios a la clase dominante y al ejército y se olvidó de los pueblos que conforman Guatemala.

El presidente que llegó por designación del Congreso de la República fue Alejandro Maldonado Aguirre, abogado y constitucionalista. Se introdujo a la política en 1954 oponiéndose férreamente al Presidente Jacobo Arbenz y fue allí donde se incorporó al partido de derecha Movimiento de Liberación Nacional.

Durante su mandato presidencial no hizo nada más que cobrar y mantener los privilegios que ha mantenido por muchos años la clase dominante.

Jimmy Morales es el siguiente presidente de Guatemala, llegó por el Partido FCN nación conformado por militares de tendencia de derecha. Morales de religión evangélica en su mandato presidencial se caracterizó por corrupto y ladrón, protector de lo corruptos y ladrones, le entregó al país a la elite económica dominante y al ejército, y se olvido de la sociedad guatemalteca que conforman los pueblos de Guatemala.

En el contexto de las elecciones del 2019, en los primeros días del mes de marzo se dio a conocer una encuesta pagada por un conocido oligarca guatemalteco donde muestra la tendencia del voto, en primer lugar aparece Sandra Torres, segundo Thelma Aldana y Tercero Zury Ríos. A Sandra Torres ya le conocemos su historia, es de tendencia de derecha y tiene relación con la oligarquía guatemalteca; aunque la estrategia de esa encuesta es que al acercarse las votaciones la que aparece de segundo pase a la primera posición.

Thelma Aldana es abogada y ex fiscal General del Ministerio Público, de tendencia política de derecha y colaboradora en su momento del ex presidente Otto Pérez Molina. Por lo que ha manifestado en relación a la República de Venezuela, es pro EE.UU. relacionada en la política exterior de intervención militar cuando los intereses no son acordes a ellos y estos manipulan a la clase dominante dependiente en Guatemala.

Zury Ríos es hija del General golpista Efraín Ríos Mont, es de tendencia de derecha, está en contra del aborto pero no repudia las masacres que ejecutó su papá.

En las elecciones del 2019, los votantes de la sociedad de Guatemala tienen alrededor de 15 opciones para elegir a los mismos y volverse a equivocar como ha sido desde 1985. Pero hay opciones diferentes pocas, pero hay.

Para terminar hago una cordial invitación a usted amiga, amigo lector para que investigue el curriculum de otra mujer guatemalteca que es candidata a presidente de Guatemala en las elecciones de 2019, ella se llama Thelma Cabrera. También de los hombres Benito Morales y Manuel Villacorta.

* Economista por la USAC. Director del Departamento de Investigaciones de la División de Ciencias Económicas, Centro Universitario de Occidente.

www.albedrio.org

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