La Huelga de Dolores que dejó de ser huelga

Por Mario Rodríguez

Después del miércoles de ceniza la huelga de dolores se apodera de la USAC. Los encapuchados andan a sus anchas promoviendo sus actividades huelgueras, algunas fuera de toda lógica y con lujo de fuerza y prepotencia, atentan contra los propios estudiantes.

Actualmente existen dos “honorables comités”. Uno propuesto por la actual dirigencia de la AEU que busca eliminar la cooptación que existe en ese ámbito. El otro, de facto e ilegal, está orquestado por una comisión transitoria que aglutina a los grupos que ocuparon las AEU anteriormente.

Estos últimos son los que mantienen el formato de los últimos años, financiar la actividad a base de extorciones y agresiones. Son grupos de choque que se amparan en la inacción y en algunos casos con la complicidad de las autoridades. Actúan con total impunidad de manera abusiva y violenta.

La característica principal de las actividades huelgueras se ha perdido, que es la protesta. La huelga de Dolores no tiene nada de revolucionario, es más bien un actividad obscena y denigrante, en plena decadencia que hasta el jolgorio de antaño ha sido sustituido por un discurso vulgar, ofensivo, sin contenido político y sin gracia alguna.

Pero eso a quién le importa. Lo principal son los ingresos económicos que genera está actividad y en donde se centran los intereses de estos grupos supuestamente estudiantiles en la San Carlos.

Las propias actividades huelgueras han dejado de atraer a los estudiantes. En algunos facultades, escuelas y centros regionales, los alumnos se han enfrentado a los encapuchados y no han dejado que estos cierren edificios, cobren los accesos y suspendan las actividades académicas programadas.

La huelga es una tradición que con el paso del tiempo se ha convertido en una actividad de violencia y estupidez.

Fotografías tomadas de Nomada.
Tomado del Blog Reflexiones