Rechazar bufonadas del Congreso

Miguel Ángel Sandoval

Uno de los temas que aparecen con fuerza cuando se intenta un análisis racional de lo que ocurre en el país, es la actitud vandálica de una serie de diputados que han confundido su labor como legisladores con sus fobias primitivas. Entre las fobias que aglutinan a no pocos, se encuentra aquella contra la CICIG, la comunidad internacional (manipuladas por extremistas, claro) y todo lo que pareciera ser parte del plan maquiavélico que soporta la acción del ente internacional.

No es casual que se hable de un pacto de corruptos, tampoco lo es que se formen, incluso de manera beligerante, exigiendo la presunción de inocencia o que ahora le pongan veladoras al debido proceso. Todo para tratar de diferir su segura visita a los jueces competentes, ahora o en menos de un año. Pues finalmente sabemos que la justicia tarda aunque finalmente llega. Junto con la defensa de la corrupción y la impunidad, el discurso xenofóbico contra lo extranjero, representado por la CICIG y el cuerpo diplomático. Ya sabemos que la xenofobia es la otra cara del racismo, en lo cual son expertos y
verdaderas joyas de museo. Pero así son ellos.

Parejo con el desconocimiento de las normas básicas de un Estado democrático o de una república democrática, se observa una ignorancia que da vergüenza ajena, especialmente, cuando se observa a algunos “honorables” diputados, utilizar símbolos de un país conocido como agresor, en el hemiciclo, en gestos que solo generan sonoras carcajadas, y porque no decirlo, atisbos de piedad ante la ignorancia que expresan.

Es por ello que la lucha contra el transfuguismo, la corrupción y los hechos delictivos propios o de su descendencia, nos convoca a buscar aires nuevos en la composición del Congreso. Otra legislatura como la actual o si se prefiere, como la que componen quienes hoy tienen la voz cantante en el hemiciclo, no podríamos permitirnos como sociedad. La impunidad y corrupción no pueden ser la moneda corriente entre los dignatarios de la nación. Se puede en algún caso aceptar la ignorancia de alguno, pero lo que no se puede, es aceptar que intenten agredir al país entero subidos en el pedestal de la ignorancia y la vulgaridad.

En un contexto que este que se señala se anuncia la presentación del informe anual del PDH en una visita al Congreso atendiendo una invitación. Pero como ya se sabe, los vándalos se encuentran a la búsqueda de ocasiones para salir del PDH, así como de la CC, de la CICIG o de todo lo que les ponga límites a su actuar corrupto e impune. No escribo al tanteo. Así, no es casual que nuestro país se encuentre bajo la lupa mundial debido a los despropósitos de la política exterior a las vulgaridades de los diputados. Son los hechos.