Indígenas y campesinos de Guatemala crean su propia organización política

Por Ollantay Itzamna

Thelma Cabrera, rostro visible de las comunidades en resistencia, articuladas en el Comité de Desarrollo Campesino (CODECA), en su intervención asamblearia remarcó: “No venimos para ganar elecciones. Venimos para crear un Estado Plurinacional”.

El pasado 29 de diciembre del 2018, cerca de mil defensores/as indígenas y campesinos en resistencia, provenientes de diferentes departamentos del país, en el Municipio de Santo Domingo, Suchitepéquez, a 164 Km al sureste de la ciudad de Guatemala, celebraron la primera asamblea nacional de su Movimiento para la Liberación de los Pueblos (MLP). De esta manera, las comunidades en resistencia concluyeron con los requisitos establecidos por Ley para crear su propia organización política, y comenzar a participar en los procesos electorales venideros.

¿Cómo y de dónde nace MLP?

“Nuestro instrumento político no nace ahora. Venimos debatiendo y construyendo desde hace más de 26 años”, indicó la defensora más visible del movimiento indocampesino Comité de Desarrollo Campesino (CODECA), Thelma Cabrera, en dicha asamblea.

Efectivamente, el sueño por la liberación de los pueblos de Guatemala ya estuvo presente en los 17 indígenas que crearon CODECA, en 1992, en la Costa Sur de Guatemala.

Desde entonces, siempre desde y en la periferia, dicho movimiento jamás paró de organizar y formar comunidades en resistencia, más allá de los manuales y métodos administrativos promovidos por la cooperación y las ONG post “Acuerdos de Paz”.

Los nefastos efectos de los procesos de la privatización de los servicios, en especial la energía eléctrica, abonó y expandió socialmente a este movimiento indígena hasta convertirlo, para la segunda mitad de la presente década, en el principal y más beligerante movimiento social del país, y de la región mesoamericana.

La estigmatización, persecución, criminalización y asesinatos selectivos de sus defensores (9 en 2018) obligó a las comunidades en resistencia articuladas en CODECA a dar saltos inéditos en la historia de Guatemala, tanto en sus agendas de luchas, como en su creciente fuerza social.

En los 197 años de la vida republicana de Guatemala no existe registro alguno de la existencia de otro movimiento social, mucho menos indígena, conformada por las comunidades en resistencia en todo el territorio nacional. No existen registros de la existencia de sujetos colectivos rurales movilizados portadores de propuestas de cambios estructurales con visión plurinacional. Se desconoce la existencia de otro movimiento social conformado por comunidades en resistencia creando su propia organización política genuina para disputar el poder a la oligarquía y plantear la creación de un Estado Plurinacional mediante un proceso constituyente popular.

MLP, un hecho inédito en las historias de los pueblos indígenas de Abya Yala

MLP, por su sociogénesis (incluso sin haber participado en proceso electoral alguno), ya es un histórico hecho inédito en Guatemala, y en la América Latina colonizada.

Fueron y son las y los empobrecidos y despojados, organizados en comunidades en resistencia, quienes la idearon de manera pausada, asamblearia y ascendente. Fueron y son las comunidades quienes la organizaron, financiaron y concretaron, muchas veces, viajando incluso a pie, durmiendo y debatiendo bajo los árboles, comiendo tamales y tortillas.

Sin dueños, sin “vanguardias revolucionarias”, nació dicho instrumento político de los despojados de Guatemala, con impronta y espíritu de los pueblos de todos los colores.

MLP, en sus orígenes y métodos de articulación, se puede parangonar con organización políticas promovidas por movimientos indígenas en países como Bolivia o Ecuador. Pero, a decir verdad, MLP es diferente incluso frente a estos casos

En Bolivia, el actual Movimiento al Socialismo (MAS-IPSP), que llevó y mantiene en el poder al gobierno indígena de Evo Morales ya por más de 13 años consecutivos, legalmente fue creado por la izquierda falangista boliviana (sin la participación indígena campesina).

Por la premura del calendario electoral, en 1997, los campesinos del Trópico de Cochabamba, Bolivia, lo asumieron y lo readecuaron. Desde entonces, el MAS fue “reapropiado” como instrumento político de los movimientos indígenas, campesinos y sectores excluidos de Bolivia.

En Ecuador, el Movimiento Pachakutik, creado, en 1995, por la dirigencia la CONAIE, no nació desde las comunidades de las nacionalidades y pueblos indígenas, sino desde la letrada dirigencia indigenista. Sin mayores logros intentó irradiarse desde el centro hacia las periferias indígenas. Esto quizás explique el ocaso temprano de este prometedor movimiento político indígena en dicho país.

“No venimos para ganar elecciones, venimos para crear un Estado Plurinacional”

La defensora comunitaria de derechos, Thelma Cabrera, rostro visible de las comunidades en resistencia, articuladas en el Comité de Desarrollo Campesino (CODECA), en su intervención asamblearia remarcó: “No venimos para ganar elecciones. Venimos para crear un Estado Plurinacional”.

Esta sentencia, al parecer es la clave para entender, en alguna medida, la intencionalidad del salto de la resistencia social a la acción política de estas comunidades en resistencia.

MLP, a diferencia del resto de los partidos políticos tradicionales, se plantea entre sus objetivos: la creación del Estado Plurinacional, mas no la administración del Estado criollo actual. Propone la concertación de una nueva Constitución Política Plurinacional, mediante un proceso constituyente, en lugar de defender/sostener la Constitución Política criolla vigente. Plantea la revisión de los contratos de privatización de bienes y servicios públicos con miras a la nacionalización, en lugar de buscar redituar las casi inexistentes ganancias públicas fruto de las privatizaciones.

Para realizar estos y otros cambios estructurales no es suficiente con ganar elecciones o contar con una emotiva fuerza electoral mayoritaria. Se requiere, ante todo, de una fuerza social cada vez más hegemónica, sólida ideológicamente y compacta políticamente. Ojalá que a esto abone MLP, lejos de ganar o no las elecciones rituales.

Fuente: https://ollantayitzamna.wordpress.com

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