El retiro de Hidro Santa Cruz refuerza la defensa del territorio

Mario Rodríguez
Blog Reflexiones/PúblicoGT

La empresa Hidro Santa Cruz, subsidiaria de la española Ecoener Hidralia anunció a través de un campa pagado en a prensa guatemalteca su retiro del país, después de 8 años de un sinfín de violaciones a los derechos humanos y dejando atrás un asesinato y varios atentados contra los comunitarios que se opusieron a la construcción de una hidroeléctrica en la zona.

La empresa manifestó que renuncia a los permisos y derechos otorgados por el Estado de Guatemala, para evitar el conflicto social, pues no han sido aceptados por una buena parte de la población del territorio en donde se instalaría la hidroeléctrica.

El Proyecto Canbalam, ubicado en Santa Cruz Barrillas, departamento de Huehuetenango, contaba con dos licencias emitidas por el Ministerio de Energía y Minas, así como del Medio Ambiente, para la construcción una pequeña hidroeléctrica con capacidad de 5 MW de potencia a través de dos turbinas instaladas en el proyecto.
El anuncio da por terminado una nefasta inversión en territorio huehueteco, que dejo atrás una estela de violaciones a los derechos humanos, amenazas, intimidaciones y atentados contra la población que se posiciono en contra de dicho proyecto. Hay que recordar que en los 8 años que ha durado el conflicto entre la empresa y las comunidades, este ha generado 21 presos políticos, acusados falsamente por la empresa de ser los instigadores de los conflictos.

La misma empresa reconoce ahora, que los estudios de sostenibilidad y las exigencias técnicas y económicas muestran que el mismo no era viable. Lo cual deja claro que la oposición de las comunidades a este tipo de proyectos e inversiones no generan desarrollo, sino implican un deterioro del ambiente, la generación de la conflictividad social y por sobre todo un constante irrespeto por la legislación nacional en favor de inversiones extranjeras.
Las autoridades locales no se han pronunciado al respecto pero las comunidades que se mantuvieron firmes en la lucha por sus territorios han manifestado que se oponen a que el Ministerio de Energía y Minas y el gobierno central otorguen esos derechos a otros interesados en continuar el proyecto hidroeléctrico.

Este proyecto demostró que ningún enfoque de desarrollo, que implica un impacto directo en los derechos humanos puede validar cualquier tipo de inversión. Atrás queda como ejemplo la defensa del territorio, la lucha de los compañeros de Santa Cruz Barrillas, por preservar sus recursos, sus formas comunitarias de organización y su propia visión para alcanzar el desarrollo local en base al respeto a los recursos naturales.

Uno de los líderes comunitarios advirtió días atrás que “La empresa (debe) que entregar las tierras que compró, porque no se han devuelto aún”, exige. Y le pide a las empresas que quieran invertir en su país que lo hagan para satisfacer las necesidades que tienen allá. “No vamos a aceptar este tipo de proyectos energéticos que son para el mercado y el enriquecimiento de algunos a costa de nuestro territorio”, advirtió Ruben Herrara en una entrevista.

Para saber más sobre este tema se puede consultar los siguientes artículos:

Hidroeléctricas insaciables en Guatemala


https://business-humanrights.org/en/hidro-santa-cruz-part-of-hidralia-energ%C3%ADa
https://memorialguatemala.blogspot.com/p/hidro-santa-cruz-y-la-implantacion.html

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