Una nueva reforma fiscal que no es reforma

Por Mynor González

Gran alboroto se está armando porque se ha planteado una reforma fiscal que busca retomar algunas situaciones que se cambiaron con los decretos 04-2012 y 10-2012, primero que nada, no es una reforma porque no se está plateando algo nuevo, sino se vuelve a dar vigencia a algunas de las situaciones que eliminaron los decretos ya mencionados.

Vamos por parte, durante las reformas realizadas en el decreto 10-2012, los grandes perdedores fueron los trabajadores y los profesionales liberales a los primeros se le quito la posibilidad de recuperar parte de los pagos a cuenta realizados mensualmente al Impuesto Sobre la Renta a través de la planilla del Impuesto al Valor Agregado y a los segundo porque se les aumento el Impuesto Sobre la Renta en un 40%, que debían pagar por los servicios que prestaban, en aquella oportunidad ni los Colegios de Profesionales ni los sindicatos se pronunciaron por esta situación

Todo lo contrario sucedió con los grandes empresarios que vieron como se les bajaba en un 20% el impuesto que debían pagar, aunado a estos y con mucha inteligencia, el empresariado dejo que se aprobaran dichas reformas, con regulaciones que supuestamente los perjudicaban, pero que ellos sabía que había nacido a la vida jurídica muertas y que en un proceso de inconstitucionalidad seguro, y así ha sido, ellos lograría que dichas normas fueran declaradas inconstitucionales.

Ahora amenazan, indicando que el “aumento” de impuestos lo único que va a lograr es una acrecentamiento en los precios de los productos y servicios, la pregunta es ¿porque razón debe aumentar estos precios?, si cuando se les bajo el tipo impositivo, ellos no le bajaron los precios a sus productos, de esa cuenta que se retome el anterior tipo impositivos no debería causar ningún efecto económico negativo en las finanzas de sus empresas.
En todo caso, lo que esta reforma viene hacer es a impulsar un proceso en el que cada guatemalteco pague sus impuesto de un manera proporcional a sus posibilidades, no se debe permitir el aumento en el impuesto al valor agregado o el tipo impositivo del Impuesto Sobre la rentas del Régimen Opcional Simplificado Sobre Ingresos de Actividades Lucrativas, si se debe nivelar el tipo impositivo para el régimen de Utilidades sobre Actividades lucrativas.

Ya va siendo hora de dejar de subsidiar a los empresarios y que esconda su ineptitud en el manejo de sus empresas. Que sigan creyendo que son grandes empresarios cuando lo único que hace es aprovecharse del trabajador y succionar de ellos esa supuestas ganancias obtenidas de su capacidad para hacer negocios.