El fracking, las burbujas y la era dorada

reservas-de-gas-no-convencional-mundoAntonio Ruiz de Elvira

Uno lee. Uno trata de enterarse de como va el mundo. Leer es razonablemente mejor que escuchar los sermones predicados desde el púlpito que, lamentablemente, hoy tenemos en casa en las pantallas de plasma. Al leer se puede comparar, sopesar, buscar fuentes e información, criticar lo leído, y hacerse una opinión propia que, forzosamente, tiene que ser independiente de las de las tribus en que estamos embebidos.

Estos días pasados se ha celebrado un debate entre candidatos a la sinecura de las europeas y periodistas de APIA. Y se han publicado diversas noticias sorprendentes, como que una empresaria, miembro de una familia de milmillonarios, se plantea pagar trabajo de esclavos, o que una serie de comentaristas atacan a un pobre infeliz, Piketty, al que se le ha ocurrido proponer que los ricos paguen a la comunidad algo de lo que de ella extraen (en los EEUU la Corte Suprema ha dado vía libre para que los ricos se compren cuantos senadores y congresistas quieran, a tantos dólares la docena, para que hagan las leyes que a ellos más les apetezca).

Y están los de siempre, los que  defienden la libre empresa, señalando la entelequia de que en el mercado se fija el valor de los bienes, una entelequia equivalente a aquella de que si uno bebe agua de la fuente de Lourdes ( o del Escorial) se le cura el cáncer.

Viene esto a cuento de la célebre »burbuja fotovoltaica» y de las maravillas de fracking (dejando de lado la noticia de que el empresario que monto la estafa de la plataforma Castor ahora quiere que usted, que esto lee, yo, y las amas de casa y los jóvenes sin trabajo, le paguemos 1400 millones de euros por haber metido el cuezo).

En los manuales de economía (neoliberal, pero también en los otros) se lee que el beneficio de los empresarios es el pago que reciben por el riesgo que asumen. A mi me gustaría saber que riesgo asumen los empresarios mundiales, y sobre todo, los españoles; empresarios que mientras que los pequeños comerciantes tienen que cerrar, y los jóvenes universitarios no encuentran trabajo aunque realizan tres entrevistas semanales, ellos se reparten cada seis meses millones de euros en bonus que compensan sus angustias ante un riesgo que pagamos todos los demás.

Pues bien, se dice, torticeramente, que las energías renovables se debían haber montado cuando el »mercado» las hubiese hecho competitivas.  Recuerden ustedes como se montaron las centrales hidroeléctricas en España, sobre todo las de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDESA): Todo el coste de la operación lo pagamos los españoles con cargo a los Presupuestos Nacionales. Recuerden (o pregunten a padres y abuelos) los NoDo’s y a Franco inaugurando un pantano tras otro: De las presas de los pantanos cae el agua que movía (y mueve) las turbinas de hidroeléctricas. Y lo mismo con las nucleares, construidas en su mayoría por empresas públicas bajo financiación o aval del Estado.

¡Glorioso mercado!

Cuando vayan a poner gasolina, busquen en su barrio, o en su ciudad, el mercado de los combustibles: Puesto que el precio de la gasolina depende de los costes de producción, y del valor que ustedes le quieran dar a ese producto, según los textos de la teoría económica, cuando usted paguen 1.42 euros por litro es que ustedes no pagarían más ni menos: Es que valoran el litro de gasolina en 1.42 euros.  Lo mismito que si ven unas mesas de quesos en un mercado callejero: Comparan y eligen el que mas les guste al precio que ustedes quieran pagar: Lo mismo que la gasolina. O la electricidad, o los autobuses, el metro, y los trenes. Pueden ustedes elegir, y el precio que paguen es el valor que dan a lo pagado.

Pura teoría económica.

La crisis actual se debe a que las grandes financieras descubrieron (muy inteligentes no pueden ser estos sres. que se auto-asignan miles de millones como paga por sus angustias ante el riesgo, pues tardaron hasta el 2000 para encontrarlo) que esas angustias se diluyen (pero no las pagan) si el riesgo se trocea y se reparte entre pequeños inversores. Esto está sucediendo con el mercado del fracking en los EEUU. Las empresas de petróleo estaban perdidas: No había más petróleo en el subsuelo, al menos no mas petróleo en yacimientos concentrados. Pero desde siempre los geólogos saben que las pizarras bituminosas en la primera decena de kilómetros de la corteza terrestre contienen petróleo. Si se estrujan como las esponjas, ese petróleo fluye y se puede succionar. El proceso es caro, y hay que hacer un pozo cada parcela del tamaño de un campo de fútbol sobre el yacimiento, y hacer pozos nuevos cada año, pues cada pozo solo da para un año de producción. Luego se seca como las esponjas estrujadas.

¿Como financiar eso?  Las financieras habían dado con la forma cuando empezaron a conceder créditos hipotecarios a personas sin capacidad para devolverlos. La financiera pone, para la empresa petrolera, digamos 1000 millones de dólares, y se garantiza un interés en su devolución. Luego la financiera vende, a buen precio, trozos de la inversión: No se llaman acciones, pero podemos darles ese nombre: Se divide el préstamo en 100 millones de acciones y se vende cada una de estas a 20 dólares: Son 2000 millones de dólares.  Si la petrolera devuelve el crédito, la financiera ya ha ganado 1000 millones. Si la petrolera quiebra, la financiera ya ha ganado1000 millones de dólares.  El problema, como con las preferentes, es para los pequeños accionistas que han comprado trozos de la inversión. Y los pequeños accionistas no tienen fuerza para recuperar lo perdido y sus juicios se dilatan tanto en el tiempo que cuando consiguen sentencias favorables ya no hay ninguna empresa que este obligada a pagarles nada.

¿Y el petróleo? ¿O el gas natural? Una vez conseguida la propaganda de que los EEUU ya no dependen de nadie mas que de ellos mismos para su energía, el que salga gas o deje de salir es indiferente. El gas y el petróleo salen, se venden, los pozos se secan, el país se queda sin más energía convencional, las empresas han hecho dinero, las financieras más.

El que deje de haber más energía solo implica que el dinero se invertirá, de nuevo, en algún otro negocio fabuloso (¿Bonos del Reino de España?) cuya responsabilidad se diluirá y a seguir cobrando bonus de tamaño millonario.

Y ¿hay gas y petróleo en las pizarras del subsuelo como para garantizar la »independencia» energética de los estadounidenses durante 100 años?

Las reservas estimadas en el subsuelo de los EEUU (que probablemente están hinchadas) son, según la Agencia Estadounidense de la Energía, 1.7 x 10^(12) metros cúbicos. Si un metro cúbico de gas contiene 10 kwh de energía, todas esas reservas de gas contienen 17x 10^(12) kwh.

El consumo de energía primaria en un año de los EEUU es de unos 25 x 10^(12) kwh.

La respuesta es evidente: Todas las reservas de gas de pizarra de los EEUU extraíble con fracking no da ni para un año del consumo de energía primaria del país, mucho menos para 100 años.

Incluso si diese para 25 años, eso querría decir que en 25 años se habría agotado esa fuente energética.

Las dos preguntas del millón son, evidentemente, ¿Para que emplear esfuerzo en desarrollar algo que se termina? ¿Por qué no dedicar todo el esfuerzo para desarrollar algo que no acaba nunca a escala humana?

La respuesta no puede ser otra que la creación de burbujas financieras de todo tipo: La época dorada de los financieros sin angustias y sin riesgos.

 

Antonio Ruiz de Elvira escatedrático de Física Aplicada de la Universidad de Alcalá.

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